8 jul. 2017

LA MANERA DE ESTUDIAR UN LIBRO DE AJEDREZ Y LA FORMACION DE HABITOS:





En varios artículos he hecho recomendaciones sobre el estudio activo del ajedrez, del como estudiar las partidas, tomar notas, mapas mentales, etc
Pero revisando las encuestas y exámenes que hice con niños y jóvenes en el Nacional Abierto de León, Guanajuato; México,  en la semana santa de 2017, encontré que un 98% de ellos estudiaba los libros con un tablero y piezas de ajedrez o viendo en la pantalla jugada a jugada las partidas.
La consecuencia es que poco han ejercitado la “visión mental” del tablero, o para más fácil comunicar la idea, el “jugar ajedrez a la ciega”.
En un torneo no podemos analizar moviendo las piezas, entonces es importante tener el hábito de “mover las piezas en la mente” y mientras mejor ejercitados en ello estemos, mejores resultados se lograrán en los torneos, ya que la habilidad de calcular variantes con precisión es fundamental para el desempeño en las competencias de ajedrez. Por eso no se debe perder oportunidad en ejercitarla. De cada hora que dediquemos a estudiar y entrenar ajedrez, debiéramos dedicar una gran parte para hacer ejercicios de visualización. La ventaja es que al mismo tiempo que estudiamos un tema o una técnica en ajedrez, podemos hacer ejercicios de visualización.
Es común, y esto lo he observado ya en los casi cincuenta años de dar clases de ajedrez, que al hacer el diagnóstico del nivel de ajedrez de un nuevo alumno, que se constaten deficiencias graves en la visualización, y es debido a que no se ha ejercitado debidamente.
Entonces he tenido que recurrir a todos los recursos recomendados por los entrenadores más experimentados, principalmente los formados en la Unión Soviética. En esas escuelas de ajedrez , tanto de Rusia, Armenia, Uzbekistán, o Georgia y Ucrania; es costumbre ir exigiendo a los alumnos a que estudien los libros sin usar piezas y tableros. Así vemos esa recomendación en los libros de Yermolinsky, Koblentz, Dvoretsky , Shereshevsky, etc. Ya no digamos en entrevistas y artículos.
Los recursos iniciales comprenden Laberintos, Ejercicios con diagramas seccionados y complementados con lista de posiciones de piezas restantes, etc. Muy buenos son los libros de ejercicios con partidas con diagramas cada cinco jugadas, o como ponían en la revista Chess Review, “The Chess Movie”. Hay muchos libros, cientos de ellos, con diagramas cada cinco jugadas. Una serie muy famosa fue la alemana de Weltgeschichte des Schachs, que tenia unos 30 volumenes con todas las partidas de un famoso jugador, los campeones mundiales por ejemplo, con diagramas cada cinco jugadas. En la imagen vemos un ejemplo del volumen 14 dedicado a Capablanca. La C es de Capablanca y es de su partida contra Nimzovich en Nueva York 1927. Otro libro muy bueno era el de Irving Chernev, “The Russian Play Chess”, con partidas muy bien seleccionadas y con diagramas cada cinco jugadas, el caso es que con esos libros y manuales de ejercicios con diagramas cada cinco jugadas y clases ilustradas así, logré, como se hacía en la URSS, que mis alumnos se habituasen a “ver las jugadas en la mente”. Con los niños, mientras mas pronto se les ejercite y habitue a leer libros sin usar piezas y tablero, mejor resultado tendrán en el futuro, pues en eventos infantiles pueden brillar un poco sin esa habilidad bien desarrollada, pero en los torneos internacionales magistrales, seguramente no.