26 jul. 2017

APRENDER A VER EN AJEDREZ.





Cuán a menudo escuchamos la historia de algún amigo explicando por que perdieron cierta partida, muchas veces querían mover una pieza que ya no estaba ahí, se les paso en sus cálculos que ya había cambiado de casilla.
Repito aquí: “Lo esencial es invisible para los ojos” decía Antoine de Saint Exupery.
Hay muchas cosas que no se ven cuando uno tiene los ojos abiertos que si se ven cuando están cerrados.
El gran maestro Siegbert Tarrasch afirmaba lo siguiente: “Una partida de ajedrez se juega como si fuese a ciegas. Por ejemplo, cada combinación de cinco jugadas se ejecuta mentalmente, con la única diferencia de que uno tiene el tablero enfrente. Las piezas que uno está mirando frecuentemente obstaculizan los cálculos efectuados
Hay muchas cosas que uno no ve en ajedrez que si ve cuando cierra los ojos y viceversa, por lo que hay que entrenar esa conciencia de tablero.
En la Unión Soviética, desde el inicio de sus programas de enseñanza en 1926 ya trabajaban sobre la visualización.  Ponian como hábito que los niños estudiaran los libros de ajedrez sin usar piezas y tablero, solo con la mente estudiaban las posiciones.
Para ayudar en ese proceso, se pedía a los editores pusieran un diagrama al menos cada diez jugadas y como máximo, cada tres jugadas.
El plan era habituar a los ajedrecistas desde niños a “imaginar en la mente las jugadas”
El MI Boris Zlótnik expresó:
La posibilidad de comprender a la ciega una partida es equivalente a la capacidad de un músico de leer una partitura.”
Por su parte, el GM Yermolinsky apuntó:
“Las habilidades de cálculo varían de un jugador a otro, pero en general, todo fuerte GM puede calcular lo suficientemente profundo cuando es necesario. ¿Exactamente cuán profundo?
Bien, esto depende. ¿Cuál es el problema?, diría alguien como Vasili Ivanchuk, sólo tienes que continuar dando jaques o atacar sus piezas, o crear amenazas de cualquier otra forma, y las respuestas de tus rivales serán forzadas; luego todo lo que tienes que hacer para continuar es poder visualizar con claridad las posiciones resultantes.
Para él es fácil decirlo.
La visualización es el punto en donde los ajedrecistas comienzan a diferenciarse, ordenados por un grado de talento natural.”
“La visualización es un asunto de modelos.”
Yermolinsky señala que cuando emigró de Rusia a los Estados Unidos, notó que los jugadores no estaban entrenados en Visualización:
“Desafortunadamente, el régimen de entrenamiento ajedrecístico actual es algo relajado y no ayuda a afilar nuestra habilidad de visualización.”
Y Achaca eso a:
“Observar las partidas en la pantalla de la computadora, disfrutar videos ajedrecísticos y clases personalizadas, todo esto ha desplazado ampliamente a la lectura de buenos y viejos libros de ajedrez.
Piensen al respecto, no importa cuantos diagramas tengan, todavía requiere un esfuerzo seguir la partida de uno a otro.
“Tu cerebro se acostumbra a hacerlo - en una situación bastante similar a la partida verdadera”
En encuestas que he realizado, sobre todo en el Nacional Abierto de 2017, en León Guanajuato, el 87% de los niños manifestaron que no trabajaban en visualización, y el 63% de los instructores expresaron que no trabajaban en ello, y muchos del 37% restante, no pudo decir como lo hacían.
Por eso, para Ponerse al Cien en Ajedrez, he reunido varios libros editados en Rusia y otros países para hacer una serie de cuadernos de trabajo con ese fin, que espero difundir en el próximo Bucanero de Ajedrez y en el Torneo Nacional de Verano próximo. Informes en chesscom@hotmail.com . Creo que serán herramientas útiles a todos niveles.

24 jul. 2017

LOS SECONDS EN AJEDREZ Y ENTRENADORES;





El Super torneo de Grandes Maestros de Dortmund, Alemania, lo ganó el second de Anand, Radoslaw Wojtaszek, cuyo prestigio en el ajedrez había sido mas como entrenador y second del varias veces campeón mundial, pero que ahora con una performance en el torneo de más de 2800, tiene que ser considerado también como jugador, no solo como entrenador.
La escuela polaca ha dado grandes estrellas y se continua la tradición de Janowski, Rubinstein, Tartakover; estos dos últimos también se distinguieron como grandes entrenadores. En la segunda mitad del siglo XX, destacó el GM Alberik O Kelly, quien fuese alumno de Rubinstein en los últimos años en que vivió en Bélgica, cuando de manera increíble los monstruos del Holocausto no lo devoraron, así como Mendel Najdorf, que fue bien influenciado por el gran Tartakover. Otros jugadores y entrenadores como Eliskases tuvieron pupilos notables como Mecking y algunos maestros de gran altura en Argentina.
El caso es que muchos seconds de grandes estrellas, en los tiempos que les dejan sus “jefes”, aprovechan lo trabajado con los super stars, brillando con luz propia. La motivación es muy diferente y el trabajo como entrenador o second es muy satisfactorio. Muchas veces se preguntan los aficionados sobre la diferencia de entrenador y second, más aun cuando algunos asumen los dos papeles, alternándolos. Se entiende por second, o Sekundant, como era el termino más aceptado en el ajedrez del siglo XX al que trabaja asesorando a un jugador para un compromiso o serie de compromisos específicos, y son contratados por períodos cortos o medianos; mientras el entrenador trabaja con un jugador o jugadores en períodos más largos, como en plaza permanente e incluso administra y contrata a los seconds, determina el trabajo del grupo y hace la planificación de la carrera de su pupilo o pupilos. En un tiempo los second suelen auxiliar al entrenador principal, por así decirlo. En un tiempo Kasparov tenía de entrenador a Nikitin, pero trabajaban como seconds un grupo variado, como Vladimirov, a quien incluso Kasparov acuso de filtrar información a los seconds de Karpov. El caso es que los entrenadores suelen ser más experimentados y muchas veces fueron los formadores de los jugadores y los seconds son ayudantes temporales, siendo normalmente el entrenador de más edad que el pupilo y los seconds de la misma generación o incluso de menor edad que la persona que apoyan. El caso es que con el tiempo, los seconds asumen finalmente el papel de entrenador con otros jugadores más jóvenes, como le pasó a Chuchelov, Rublevsky y Dohoian, que después de ser destacados seconds de jugadores que ahora ya pasan de los 40 años, ahora son entrenadores de jugadores de la siguiente generación, que aun no cumplen los treinta años. En fin, el caso es que el mundo de los entrenadores y seconds es muy especial y muy importante, y hace más notorio el hecho de que un gran jugador generalmente no es buen entrenador, pero hay seconds y entrenadores que de cuando en cuando, también pueden destacar como jugadores de competencia, pero las vocaciones suelen ser distintas. Lo que esta claro es que los grandes jugadores como Anand, Carlsen, Kramnik, Caruana, Karpov , en mucho dependieron y dependen de los entrenadores y los seconds, ya no se diga de las selecciones nacionales, que algunos países bananeros no reconocen eso y cometen la estupidez de poner como capitán y coordinador de los equipos a uno de los jugadores. A mí me tocó ser capitán, entrenador y jugador de los equipos de México en los Campeonatos Centroamericanos y del Caribe de 1974 y 1975, y realmente fue un trabajo muy pesado cubrir las tres funciones, máxime que tenía yo unos 21 años. Tuvimos resultados buenos, segundos detrás de Cuba, y en 1975 incluso les ganamos el encuentro a la selección de Cuba, gracias a una magnífica victoria del ahora MI Roberto Navarro sobre el MI Lebredo y Navarro no llegaba a los 19 años. Pero si bien descubrí que debía seguir entrenando jugadores, la carga era terrible, máxime que había que “grillar” con delegados de otros países que me doblaban la edad.
Pero en fin, el caso es que debieran los padres de niños ajedrecistas, adentrarse en el mundo de los entrenadores, para aprender a distinguir entre los que pudieran ser buena o mala influencia con sus hijos. Es lo mismo con los profesores de primaria, secundaria hasta los universitarios, los padres debieran tratar de conocerlos, pues juegan un papel fundamental con sus hijos.

22 jul. 2017

EXISTE UNA ENORME CANTIDAD DE LIBROS DE AJEDREZ DE GRAN CALIDAD, PERO LA CLAVE NO ESTA EN EL LIBRO SINO COMO ESTUDIARLO.





Si tuviera que hacer una lista de libros relevantes de ajedrez, habría que clasificarlos por niveles de los lectores, además de edades, idiomas y tiempo para estudiarlos; y aun así cada división tendría cientos de títulos. Pasa lo mismo con muchas disciplinas del conocimiento y habilidad humana. Por eso la clave está en el llamado Estudio Dirigido y en el carácter personal del lector y de algún guía que lo asesore y lo esté estimulando a realizar el trabajo activo con el libro.
Es notable que los grandes instructores y entrenadores generalmente no poseen ni los títulos competitivos, ni los resultados deportivos de sus asesorados, tanto en ajedrez como en otras disciplinas.
Los binomios famosos de entrenadores y campeones mundiales de ajedrez lo demuestran claramente y muchas veces el declive de algunos grandes jugadores coincide con el fallecimiento o separación de sus entrenadores. Recordar a Furman con Karpov, Koblenz con Tal, Trifunovic con Parma, Boleslavsky con Petrosian, Weinstein con Bronstein, o leer las cartas de Capablanca sobre contratar a Eliskases, o la experiencia de Spassky con Tolush y su asociación con Bondarevsky para luego no contar con él en su match con Fischer, son solo algunas historias que pueden contarse sobre el tema.
Algunos “gurus” del entrenamiento como Dvoretsky, Roshal, Arshak Petrosian, Dohoian, Chuchelov, Annakov, Ziatdinov, Tukmakov, Panchenko, Kart, Bolbochan, Kostic, Weeramantry, Raimundo García, Pilnik, Antonio Medina, Francisco J. Perez, Eleazar Jimenez, Alejandro Meylan, Benito Peréz Esnaola, Petr Romanovsky, Neishtad, Rey Ardid, Manuel Marquez Sterling, Igor Platonov, solo para mencionar algunos, son para la mayoría nombres no tan llamativos como los de Carlsen, Caruana, Nakamura, o So; pero si son muy significativos cuando se trata de explicar la diferencia entre estudiar con jugadores de renombre que con “menos titulados” entrenadores.
Libros no dedicados al ajedrez que tratan de temas de como estudiar y como planear el trabajo intelectual son tan importantes para el desarrollo de un joven ajedrecista como los grandes textos dedicados al ajedrez. No por nada Dvoretsky y Botvinnik relacionaban la cultura general con el éxito en ajedrez y prevenía a los estudiantes de ajedrez ambiciosos a que evitasen ser analfabetos funcionales fuera del ajedrez.
El estudio de la civilización y su camino en el ascenso del ser humano es fundamental para un jugador de ajedrez de todo nivel. Por eso, recalco, no es el libro, ni los materiales de estudio, sino como se realiza su asimilación, lo decisivo.