31 ene. 2015

El verdadero Match de Fischer y Spassky en 1992. No se puede uno bañar en el mismo río dos veces, según Heraclito.




Con un amigo recientemente fallecido, tuve una vez una larga plática, que, por lo menos, podría de calificar de extraña.
No nos habíamos visto en algunos años y la vida no se veía muy bien para ninguno de los dos. El tenía mala salud física y yo emocional. Nos preocupaba que a una edad relativamente avanzada habíamos ambos decidido tener más hijos, pues solo teníamos hijas,  y concordamos que nos habíamos pasado un poco las trancas con eso, pues las expectativas de verlos crecer eran muy nebulosas. El no esperaba vivir más de cinco años, de hecho murió al año siguiente a la plática. Queríamos, al vernos juntos de nuevo, como celebrando los 40 años de ser amigos, hablar de cosas menos sombrías y tratamos un tema de la actividad que nos unió tantos años y que ambos a veces abandonamos por otras actividades, él por la creación artística, de la imagen en movimiento y yo por tratar de menguar la tragedia de aquellos que buscan nuevos horizontes y abandonan países y cultura, en un huir de barbaries indecibles.
El caso es que como nos unió el ajedrez, de eso decidimos hablar, como eludiendo el tema de los pequeños hijos que no veríamos convertidos en  hombres. Hablamos de los personajes del ajedrez que habíamos tratado. Presumo yo de haber conversado con todos los campeones mundiales de la posguerra, pero además con Max Euwe, e incluso tener recuerdos de ídolos como Mikhail Tal, que ya en la década de los sesenta presidí un club con su nombre en el Instituto de Amistad México – URSS y por ello recibía mucha correspondencia de él, hasta finalmente “adherirme” a la escuela de los Magos de Riga. Pero mi amigo y yo habíamos tratado mucho a un personaje: Bobby Fischer y un poco menos también a Boris Spassky.
Ahora que Boris Vasilievich cumplió 78 años, no pude sino recordar esa conversación con mi bien querido y ausente amigo, la última. Ahí como tema escogí la especulación de que algunos documentos de Wilkileaks hablaban del match de Reykjavik y la importancia que se le había dado por Kissinger y el sistema diplomático de los Estados Unidos. ¿Qué relación tenía con las conversaciones con Fischer?. Tanto él como yo escuchamos el reiterado comentario de Fischer de que tenía tarde o temprano que volver a jugar un match con Spassky.  Aunque mi amigo y yo habíamos trabajado mucho para realizar un match de retorno con Fischer contra Miguel Angel Quinteros para efectuarlo en México, primero se intentó con el empresario Alfredo Checa Kuri en Taxco, Guerrero; y luego con el presidente fundador de la FENAMAC, Don Manuel López de Llergo en Cancún; la idea de Fischer era a la larga volver a jugar con Spassky.
Fischer mostraba una estimación muy especial para Spassky. A menudo Fischer llevaba a la conversación el tema de las visitas de Spassky a México durante el interzonal de Toluca de 1982, así como el de su match con Portisch en 1980 en Xalapa y quería que recordásemos nosotros literalmente cada palabra que habíamos intercambiado con Spassky.
A veces perdí yo la paciencia con Fischer en ese aspecto, y mi amigo me confesó que también él se había molestado con Fischer por esa insistencia. Inclusive una vez Fischer me increpó: “Tú que presumes de una memoria fotográfica, ¿no puedes recordar lo que escuchaste de las conversaciones en ruso de Spassky con Krogius en Toluca? ¿Qué me ocultas?” Mi reacción fue de que no tenía que decir nada que no se me hubiera dicho a mí, y por qué no se lo preguntaba también a Eugenio Torre que era su amigo y también estaba en Toluca. “El no conoce el ruso como tú, ni tiene tu perfil natural de investigador, ni lo entrenaron en la KGB..” La mirada penetrante, con su acostumbrado gesto inquisidor tomándose el mentón con la mano, aún lo recuerdo.
La plática con mi amigo paso por el terreno peligroso de pensar sobre las cosas del match de Reykjavik. Mencione que Karpov hacía de todo, jugaba con tal denuedo los torneos para legitimar de alguna manera el título de campeón mundial que le dieron tras de que Fischer no quiso jugar el match con él. ¿Y si Fischer quisiera legitimar su match y algo raro, como el Wilkileaks parece develar, sucedió en Reykjavk?
En la prensa rusa especializada actual, con fecha de hoy, 31 de enero,  salió un largo artículo sobre el match Fischer vs Spassky de 1992, con la autoría de Alexander Shetinin, entrenador, que me llamó mucho la atención y traduje.
Me hizo recordar que para el match de 1992 con Fischer, el entrenador que Spassky eligió, entre muchos otros, porque buen dinero había, fue nada menos que Alexander Sergeyevich Nikitin, el formador de Kasparov y que acaba de cumplir 80 años, dos más que Spassky. He leído mucho de críticas que Nikitin hizo a Spassky en 1972, de amplios análisis que hizo Nikitin al respecto, mucho mejores que lo publicado en un libro voluminoso que se hizo sobre la URSS contra Fischer donde se relata todo lo que se hizo en la Unión Soviética para que Fischer no fuese campeón del mundo. 


En Nikitin yo percibía una cierta amargura por no haber seguido o poder seguir la carrera de ajedrecista como Spassky, siendo que en cierto momento se consideraba a ambos como prospectos a ser campeones mundiales. Nikitin se comenzó a dedicar a entrenador de tiempo completo unos meses después de publicar sus comentarios sobre el match de 1972. Hasta 1973 Nikitin trabajo en la aeronaútica espacial soviética, aparentemente con Ilushin, el que algunos dicen que viajo al espacio antes que Gagarin, pero se accidento al aterrizar y prefirieron mantener en secreto el viaje y dedicar a Ilushin a su principal talento, el diseño aeronaútico, del que es una eminencia reconocida. El caso es que Nikitin comienza a trabajar con Baturinsky en 1973, con aquel que era un comisario político medio enemigo de Spassky. Esto me quedó claro cuando converse con Spassky en Niza 1974, durante la fiesta final. Un amigo cercano de Baturinsky y mio, dirigente del ajedrez cubano, me comentó que Baturisnky estaba un poco molesto de cómo trataba yo a Spassky, lo que me advirtió el cubano, pues Baturinsky sabía que yo era amigo de Manuel Vega, que había en Niza tratado de conseguir el match Karpov vs Fischer para México, y de alguna forma hacíamos equipo con Campomanes.
El caso es que recordar que Nikitin trabajó con Spassky en 1992, por aquellos días en que se comenzó a separar de Kasparov, a meses de la desaparición de la Unión Soviética, unido todo a mi plática con mi recordado amigo, me hace también cavilar en la continua acusación de Fischer de que los matches entre Karpov y Kasparov eran “arreglados”. Eso quiere decir que Fischer creía que era posible de que se arreglasen matches por el campeonato mundial. ¿Creyó o sospechó que su victoria sobre Spassky fue arreglada? Estoy seguro de que Fischer nunca hubiera aceptado participar en tal farsa y se me hace increíble también de que Spassky se prestase, pero si creo posible el manipular de alguna forma a ambos, pero también creo que a la larga se darían cuenta de ello. 

Después de 1972, Fischer comenzó cada vez más a separase de todo lo que significaba Estados Unidos, hasta llegar a un rompimiento total en 1992 y convertirse de facto en prófugo de la justicia de su país. Spassky emigró de la Unión Soviética y hasta recientemente se reconcilió con su país y ahora tiene la ciudadanía rusa. Fischer murió como ciudadano de Islandia tras de pasar una detención en Japón en un intento del Gobierno de Estados Unidos  de ponerlo preso.
Por eso la plática con mi amigo se centró en la cuestión de porque Fischer quería jugar con Spassky de nuevo, 20 años después de Reyjavik, ¿Por qué no con otro? Había grandes ofertas que Fischer desdeño. Fischer al jugar con Spassky permitió que este ganase más dinero que todo el que antes había ganado jugando ajedrez. En pocas palabras, le dio la oportunidad de la vida, en un momento especialmente difícil para Spassky. Sus nombres se unieron para siempre en la historia del Ajedrez.
Mi amigo falleció, Fischer también, Spassky tiene salud irregular, aunque muchos quisiéramos tener posibilidades de llegar a los 78 años tan bien. Por cierto Manuel Vega López de Llergo está vivo y sano y también con él he platicado mucho de esto, siendo él un protagonista muy importante del regreso de Fischer y de lo que pasó en Niza 1974 cuando se gestó lo que finalmente sería el despojo del Título de Campeón Mundial contra Fischer. Como no se cuantas oportunidades tenga de contar esta historia, en este día, especialmente doloroso para mí, me decidí relatarla, aún sabiendo que levantará mucho polvo…

Coleccionar libros de ajedrez.




Las grandes bibliotecas son orgullo de sus países y de sus ciudades, es el atesorar el conocimiento y la memoria de la humanidad. Reunir y tener acceso a la creación humana es como preservar y trascender lo que el ser humano ha sido.
De los ilustres pensadores de las generaciones anteriores, además de sus creaciones, nos quedan sus bibliotecas, parte importante de la huella que dejaron al pasar por el mundo, cincel del escultor de civilizaciones casi tan importante que la estatua que dejó para la admiración de sus contemporáneos y sus sucesores.
Visitar la biblioteca de un maestro es como escudriñar un poco en la esencia de su razonamiento, compartir un poco la emoción sentida al momento de crear; es extender nuestra admiración al ámbito de lo íntimo, ventanear indiscreto en su forma de ser y en su forma de hacer.
Ahora que leemos que una de las grandes bibliotecas orgullo de Moscú se quemó y que un 15% de sus tesoros se quemaron; lo primero que uno quisiera saber es con que sistema de seguridad se le preservo; si hay copias fotográficas o escaneadas de los documentos. Pues si nada puede sustituir a un original, al menos la copia da el consuelo de que la memoria no se pierde.

La memoria de lo que se ha hecho es lo que define a una persona, su historia lo individualiza, es de alguna manera su bien más precioso. Pues pueden perderse bienes materiales, aptitudes físicas, capacidades, pero la memoria es algo que no puede quitarse por otros, solo por la naturaleza o el creador.
Por eso el ser humano tiende a coleccionar, a tener objetos, documentos, fotos que le ayuden a sentir que la memoria de lo que es y ha sido no se pierda. Pero es común que durante el camino por la vida, por mucho cuidado que se tenga, se pierden estos ayudantes del recuerdo, haciéndonos sentir que estamos en peligro de que algo importante de la memoria se nos vaya.
En el caso de los ajedrecistas hay quienes guardan sus partidas y quisieran que de alguna manera se preservaran sus esfuerzos, que en algún rincón quedase evidencia de las emociones y los razonamientos que se pusieran en ellas y que fuera como una pequeña voz que hablase de nuestra presencia en el tablero a los oídos del futuro, como comunicarnos con aquel ajedrecista que no ha nacido todavía, pero que compartirá, a su manera, muchas de nuestras alegrías y nuestros dolores; hermanándose de alguna forma con nosotros y así perseverar y trascender a aquellos tiempos que no veremos.
Tiempo y memoria quedan en los libros y revistas de ajedrez, tradicionalmente, y en archivos y bases de datos con el advenimiento de la informática, intangible receptáculo de memoria y, al parecer, el medio que más probabilidades tiene de perdurar.
Como medio electrónico diseñado para cuidar la memoria, forzosamente fue dirigido a preservar el contenido de los libros y documentos. La facilidad de reproducción y su sencilla y natural multiplicación, garantiza la preservación de ese deposito maravilloso de memoria que es un libro.
Para el ciudadano común del mundo del conocimiento, que no puede acopiar los libros impresos a su alrededor, que no cuenta con ámbitos y con condiciones para vivir rodeado de miles de libros, la computación abrió un mundo nuevo, el tener el gran universo bibliográfico en la palma de la mano, como aquel verso del escritor inglés que decía “El universo en una brizna de polvo”.
En un deposito de diminuto tamaño podemos tener miles de libros, en un decímetro cubico podemos tener la memoria de documentos que en su forma original ocuparían cientos de metros cúbicos.
Pero así como las bibliotecas de ciudades fueron producto de la labor y empeño de pequeños grupos de personas y muchas con los años, al fenecer las personas, que al pasar de los tiempos eran los motores que mantenían su funcionamiento, quedaron como momias con su testimonio silenciado, durmiente a la espera de que llegue un nuevo ser humano que las vuelva a a la vida, así muchas bibliotecas informáticas perecerán seguramente.
¿Cuántas personas en el mundo están recopilando libros de ajedrez en su versión informática? ¿Cuántas lo hacen realmente en serio, es decir, que acopian por lo menos unos diez mil documentos? ¿Cuántos documentos de ajedrez constituyen la memoria esencial de la humanidad en esta actividad?
Aunque nadie puede hacer algo más allá que estimar y fantasear para dar esas respuestas, me imagino que entre 500 millones de personas que saben mover las piezas de ajedrez, unos 5000 recopilarán libros en versión informática a cantidades significativas y unos 500, uno de cada millón, tendrá una biblioteca en su computadora que rebase 50 mil documentos, de unos 150 mil documentos que sería la memoria esencial del ajedrez.
Con libros que tuvieron tirajes de entre 500 y 20 mil ejemplares, el que se rescatasen unos 30 mil de ellos, sería ya un logro, pero quizás otro tanto, constituido tal vez por los libros secundarios, se habrá perdido para siempre en un siglo más.
¿Qué tanta posibilidad hay de que una biblioteca personal en versión informática  de 50 mil ejemplares sobreviva a su colector? Digamos que un 20%. O sea una de cada cinco bibliotecas vivirá otro tanto de años que los que vivió su recolector. O sea uno de cada cinco millones de aficionados al ajedrez, cuando mucho.
¿Qué ha sido de las grandes bibliotecas de libros impresos de ajedrez de México? De unas 15 personas que a mediados del siglo XX tenían bibliotecas con más de 1000 libros de ajedrez, solo puedo pensar en dos que más o menos sobrevivieron. O sea que dos de quince, comparados a uno de cinco de las bibliotecas en versión informática.
Como el costo es tan bajo para recolectar libros en versión informática, ya que el principal requerimiento para acopiar libros así es de conocimiento de cómo hacerlo, se podría hacer una campaña para que más personas participen de esta manía coleccionista y así aumentar la posibilidad de preservar tan importante, al menos para los que son aficionados al ajedrez, memoria.
Desgraciadamente, si el costo monetario es bajo, el costo en horas es muy grande y en cada momento parece ser una labor ingrata, aunque hay veces que uno se estimula al disfrutar de alguna manera de un libro que uno ni sospechaba que existiera o conocía solo por referencias.
El poder leer libros que deseamos en nuestros inicios en el ajedrez poseer, pero que eran de un costo más allá de nuestras posibilidades y que ahora los tiene uno gracias a unos diez minutos de empeño en descargarlos de la red, lo estimula a uno, y a pesar de no estar cierto de la utilidad final del esfuerzo, persevera uno como enfermo de una fiebre por la posesión de un conocimiento.
Con los amigos de la red de Fontanka, ya puedo decir que llegué a los primeros cien mil libros recopilados en PDF y Dejavu; además de 4000 en formato Chessbase; aunque el record de más de documentos de ajedrez recopilados lo tiene el líder del grupo y que vive en San Petersburgo con sus archivos en 8 teras y que presume tener 175 mil libros y casi un millón de documentos, además que de otros campos tiene otro medio millón de libros, principalmente en ruso, alemán y en inglés, pero lo curioso es que solo tiene unos 100 en francés, mucho menos de la quinta parte de lo que yo tengo, así que este líder apenas anda en la punta del iceberg en muchos idiomas.
Esto da una idea de lo amplio de la tarea, de lo enajenante que es y falta pensar en lo realmente útil de tantas horas empleadas. En esta semana que solo trajo malas noticias, desde pérdidas de vidas humanas que cada una vale lo de mil bibliotecas, hasta incendios de la biblioteca de Moscú, así como el sufrir diario por la mezquindad humana a la que todos nos hemos acostumbrado, trato de mantener el ánimo suficiente para añadir más documentos a la biblioteca y aun crear algo más, como el Bucanero de Ajedrez, que ya me siento en la obligación de terminarlo, aun cuando confieso que el ánimo personal está por los suelos y la desazón aumentada por la situación tan pobre del país en el ajedrez en particular, y en la situación general. Cuesta mucho seguir adelante, pero no voy a cooperar con la cantidad de malos ejemplos que mi generación va dando a los más jóvenes. Alea Jacta Est.

30 ene. 2015

Spassky y la edad en Ajedrez. Hoy cumple 78 años.




El ajedrez en la Unión Soviética estuvo durante 24 años fuera del ámbito de la FIDE, pues se identificaba a esa Federación como una institución burguesa, que fomentaba un tipo de ajedrez elitista, de competencia liberal, que alzaba la individualidad y que al mismo tiempo parecía fomentar la división entre nacionalidades. El caso es que en 1924, cuando FIDE se fundó, la Unión Soviética no tenía mucho de haber podido repeler la invasión de ejércitos de 6 países que trataban de ahogar el comunismo en Todas las Rusias. Sólo menos de 7 años habían pasado. En 1925 se realiza el Torneo Internacional de Moscú, pero no dentro de FIDE sino de una asociación internacional de ajedrez de los trabajadores. El caso es que solo tras la segunda guerra mundial y la repartición de esferas que los “aliados” en Yalta hicieron para iniciar una guerra fría, los ajedrecistas soviéticos participaron en eventos FIDE. Entre los primeros títulos mundiales que la URSS ganó, estaba el de Boris Vasilievich Spassky, al titularse de Campeón Mundial Juvenil en Bélgica en 1955, a los dieciocho años; y ese mismo año gana medalla de oro en Francia en el Campeonato Mundial Estudiantil.
Spassky fue de los niños evacuados de la ciudad de Leningrado (San Petersburgo se llama hoy, como cuando fue fundada por el Zar Pedro el Grande), antes de que la sitiaran por 900 días los nazis en la segunda guerra mundial. Así que era notable para cualquier joven soviético lograr éxitos antes de la veintena de años, pues los problemas de la guerra limitaban su desarrollo.
A los 12 años, allá por 1949, tuvo sus primeros éxitos, pero la situación económica de su familia en la posguerra era muy difícil y si no hubiera sido por el apoyo de su entrenador Vladimir Zak, que veía por solucionar no nada más su capacitación técnica sino su subsistencia material, ni siquiera un talento natural tan grande hubiese podido florecer. En Leningrado había muchos jugadores igual de talentosos, como Victor Korchnoi, que por ser un poco mayor que Boris Vasilievich no fue elegido para ser evacuado y tuvo que sufrir la hambruna de ese sitio de 900 días que aniquilo por hambre a tantos jóvenes pupilos del ajedrez de la ciudad. Los entrenadores Model y Zak ayudaron a salvar a muchos, pero muchos otros, potenciales grandes maestros fenecieron en ese infierno de hambre.
El caso es que Spassky ya para los 16 años estaba a un nivel que en el siglo XXI correspondería al de un gran maestro de 2700, pero entonces solo bastaba para ser maestro internacional. Spassky era sin embargo, el más joven maestro internacional de la URSS en su momento.
¿En que edad se debe alcanzar la excelencia para poder aspirar a lo más alto?
Dicen que lo importante es llegar y no llegar primero. En la URSS fue común que se graduaran de grandes maestros y maestros internacionales a  edad madura. En primer lugar, entre los varones, influía el largo servicio militar, la obligación de estudios a nivel universitario, todo eso hacía que grandes talentos juveniles como Tal, Gipslis, Nikitin, Vasiukov, Alburt, Kapengut, Shamkovich, Lein, Gulko y otros no llegasen a grandes maestros antes de los 20 años y fueron figuras grandes del ajedrez mundial.
Una vez hice una estadística y llegué a la conclusión que en México había que ser seleccionado nacional, o sea a nivel adultos, antes de los 20 años para poder ser de los mejores jugadores del país, digamos estar en la primera decena. Si a los 20 años no habías representado al país en algún evento internacional cerrado, es decir , solo seleccionados nacionales, no torneos abiertos en que más de 10 jugadores de un mismo país pueden participar, no podrías destacarte internacionalmente.
Hace 40 años, en la Olimpíada de Niza, en junio de 1974 el equipo nacional tenía las siguientes edades: Mario Campos, 31 años, Benito Ramirez 32 años, Kenneth Frey 24 años, Jorge Lara 28 años, Carlos Escondrillas 26 años y yo 21 años.
En agosto de 1971 el único equipo mexicano que ha ganado un campeonato internacional por equipos, estaba formado por Camarena, 49 años, la excepción, Alberto Campos Ruiz, 18 años, Escondrillas 23 años, Benito Ramírez 29 años y yo con 18 años.
En 1975, con15 años ganó el campeonato nacional de ajedrez Marcel Sisniega.
Todos los mencionados, antes de cumplir 16 años habían logrado estar en los primeros diez lugares en algún campeonato nacional abierto. La estadística se hizo en base a resultados entre 1967 y 1997, 30 años de análisis.
Ahora bien, se dice que con la informática, a partir de 1985, la edad que se consideraba antes que era de 16 años para destacar nacionalmente en los diversos países, debía reducirse al menos 2 años.
En el caso de Spassky, ya uno de los mejores de la URSS en 1955, se esperaba que para 1960 sería campeón mundial, pero no fue así, porque paso un talento contemporáneo en su camino: Mikhail Tal, solo dos meses mayor que Spassky y que de 1958 a 1960 hizo carrera meteorica para ser campeón mundial. Hubo una partida en 1957 en el campeonato de la URSS que definió el asunto y Spassky tuvo que esperar 6 años para ser retador al campeonato mundial contra otro soviético que 8 años mayor que Spassky  había llegado a la cumbre proveniente también de una generación que sufrió la posguerra.
Tanto a Spassky como a Tal, que eran ya estrellas del ajedrez mundial al llegar la edad de servicio militar, no les afectó esto, pero a Leonid Stein, Vasiukov y a muchos otros de esa edad, si les retrasó para llegar a ser grandes maestros, lográndolos a unos tres o cuatro años de más edad que a Spassky o a Tal.
Con las generaciones de jugadores nacidos después de las guerras mundiales, el camino fue más rápido, como con Karpov, que ya para los 18 años estaba peleando títulos mundiales juveniles, sólo Spassky lo antecedió entre los soviéticos en eso. Lo mismo Vaganian, Balashov, Beliavsky y por supuesto Kasparov. Esa generación antes de los 20 años de edad ya destacaban internacionalmente.
Curiosamente los jugadores norteamericanos brillaban normalmente desde los 16 años, como Evans, Browne, Tarjan, Peters, Christiansen, Matera y el mismo Fischer, todos de muy diferentes generaciones, pero destacados como juveniles maestros, pero aunque llegaron mas pronto a la cima, como que su desarrollo se cortaba mucho antes, mientras que los soviéticos eran lentos pero de carrera más larga, evolucionando a edad mayor. Por ejemplo Spassky logró uno de sus mayores éxitos, el super campeonato de la URSS de 1973 a los 36 años y una final de candidatos a los 41 en 1978, Tal una larga serie de éxitos entre 1972 y 1976 a esa misma edad, Korchnoi a los 45 era retador al título mundial, Smylov llegó a la final de Candidatos pasando los 60 años de edad. En cambio los jugadores occidentales estaban por el retiro de competencias pasados los 45 años de edad.
Pero hablando de Spassky, como mucho de él se sabe ampliamente, quisiera apuntar algunas cosas curiosas:
Nacido soviético, luego se naturalizó francés, para finalmente tomar ahora la ciudadanía rusa. Dijo una frase curiosa: “Si hubiera sabido lo que pasaría en Rusia al fin del comunismo, en 1976 en lugar de exiliarme a Francia, me hubiera afiliado al Partido Comunista de la Unión Soviética”.
Spassky se le recuerda más por perder en 1972 el título mundial que los ajedrecistas soviéticos monopolizaron desde 1948. Lasker sólo conservó más años su título, pero para los rusos era el deporte nacional y les dolió tanto como el “maracanazo”· a los brasileños, aunque no hubo tanto drama.
La derrota de Spassky ante Bobby Fischer le ganaron críticas de todo tipo. los Botvínnik afirmó su extrañeza por los errores que había cometido. La carrera anterior de Spassky parecía ser olvidada, y de un ícono pasó a ser el modelo de todo lo que no hay que ser como deportista soviético. Hasta a su hermana, excampeona de la URSS en el juego de Damas la amenazaron de suspenderla como entrenadora en un liceo. Parecía que Spassky había emprendido una caída cuesta abajo. La crisis de la organización del ajedrez en la URSS planteo  un reordenamiento y se buscaba obligar a los maestros soviéticos a mantener la categoría y estudiar. Como dijo Najdorf: “Spassky resurgió y superó ese duro “proceso”. Afloró su espíritu de lucha y avanzó de nuevo en busca de otra oportunidad para recuperar el cetro. Empero, tuvo que trabajar mucho para superar escollos.  Para 1978 de nuevo estaba en una final del Torneo de Candidatos, pero perdió ante Korchnoi. Najdorf en su columna presentó la partida en que en 1948 Victor Lvovevich venció a Spassky en 12 jugadas en la vieja Leningrado.

El Ajedrez y los presupuestos oficiales y privados. (Parte 1)




Como toda actividad de interés público y digna de estimularse, el ajedrez merece ser tomado en cuenta a la hora de designar presupuestos de las instituciones públicas y privadas. Es tan clara la positiva relación costo-beneficio que hace mucho una buena parte de la sociedad mexicana está consciente de que al ajedrez hay que promoverlo.
Las cantidades de dinero que los tres niveles de gobierno han destinado al ajedrez, en general, ha sido enorme en las tres últimas décadas. Ha sido suficiente para que un buen número de personas hayan encontrado una fuente de empleo y un campo empresarial propicio en el medio del ajedrez.
Con un nivel bajo de capacitación es posible tener ingresos más propios de actividades que requieren al menos un grado de licenciatura,  y el medio laboral de ajedrez tiene perspectivas mejores de superación que muchas profesiones, digamos, tradicionales.
Una fracción muy importante del presupuesto que termina aplicándose en el ajedrez es designado por dirigentes que atienden varios deportes, y siendo el ajedrez como actividad deportiva muy sui generis, dichos dirigentes muchas veces ni saben mucho de ajedrez ni lo comprenden, aunque algunos ven en el ajedrez posibilidades mejores para promocionarse políticamente y hasta realizar negocios no muy claros. Para un dirigente del deporte corrupto, el ajedrez a menudo es un feliz hallazgo.
Una actividad barata, de impacto social pues abarca todo tipo de edades, ocupaciones, de gran prestigio, pues es una especie de “traje del rey”, pues quien se atreve a mencionar su ignorancia respecto al ajedrez, quedará por lo menos como una persona ajena a los sutiles deleites de la intelectualidad y del desarrollo de los gustos de la mente, cosa que por los atavismos que suelen tener aquellos que solo han cultivado el músculo en detrimento del intelecto, atormenta en las actividades sociales de todo dirigente del deporte con pretensiones políticas.
Lo mismo con los llamados filántropos del neo liberalismo, a quienes les agradan los malabares fiscales que se pueden hacer con fundaciones y que brindan terreno fértil para todo tipo de manejos mercadotécnicos, además de que viste mucho dar a los pobres la oportunidad de cultivarse, siempre que no se les pase la mano y les dé por pensar críticamente. Hay el peligro de que puedan darse cuenta de todos los engaños que los grandes capitales del neoliberalismo arman para que el gatopardismo funcione.
Por eso en México han circulado millones de dólares para el ajedrez, lo curioso es que son como el dinero gastado en los fuegos artificiales, mucho brillo y poco efecto queda. Es como las tres “B” con que se gobierna en muchos países de nuestra América, Baile, Baraja y Botella. Ojala fuese Pan y Circo como en Roma, pues del Pan algo queda. Aunque algunos dicen “¡Que me quiten lo bailado!”.
El caso es que ambos tipos de personas que reparten los pasteles presupuestales, públicos y privados, suelen no saber mucho del ajedrez y desean utilizar los mismos criterios que para otros deportes. Entonces piensan en el dinero para el campeonismo, ya que suena mucho, en lugar de “enterrarlo” en infraestructura. A veces dudan, pues de la obra sobra y los negocios en el manejo de infraestructura son mayores, pero queda más tiempo la evidencia. En cambio si compro 10 mil ajedreces y los regalo en un día, no hay auditor que pueda comprobar si fueron 10 mil o 6 mil, si tenían 32 piezas o 18… Pero si compro mil ajedreces y los reparto en 100 escuelas, se pueden contabilizar durante años, lo que no es muy bueno.
Pero si dono dinero en apoyo a un jugador, le doy 5 mil pesos, le pongo como condición de que diga que le di 10 mil, me quedo con 5 mil entonces, los 5 mil de él se los doy en especie, en un boleto de avión que diga que costo 4999 y que a mí me salió en realidad, con un pequeño arreglo con la agencia de viajes seleccionada ex profeso, en 3 mil, y de 10 mil saco 7 mil y rinde entonces lo suficiente.
Por supuesto que si los que hacen los presupuestos se asesoraran con buenos especialistas no solo mejoraría la relación costo – beneficio para ellos así como para el ajedrez.
Pero lo malo es que hay especialistas que aman el ajedrez y suelen tener escrúpulos y a veces se van adelante del dirigente repartidor del dinero, lo que crea ciertos temores. Solución: mejor trabajo con un semiconocedor semimbécil y completamente transa y aunque el dinero gastado luzca menos, es seguro.
Este escenario espero no haya sido el común, pero es posible que se haya dado. Pero suponiendo, quisiera poder hacerlo así a  menudo, que los políticos y filántropos fuesen 100% honrados, ¿Cuál sería mi sugerencia para el uso del dinero? ¿Cómo lo repartiríamos en los diversos rubros del ajedrez?
¿Qué rubros hay que considerar?
Por ejemplo especialidades:
Alto Rendimiento o Campeonismo.
Nivel Técnico Especial.
Nivel Técnico General.
Cantidad (aunque a menudo se mezcla con el alto rendimiento con el argumento, cada vez más sospechosamente endeble, de que de la cantidad sale la calidad).
Beneficio de desarrollo Personal.
Beneficio de desarrollo Social.
Por ejemplo Ámbitos:
Federal, con sus subdivisiones, sector educativo, laboral, desarrollo social, político.
Estatal, con sus subdivisiones cultural, deportivo, social y de cohesión comunitaria
Municipal, con sus subdivisiones metropolitana y rural, y estas a su vez, subdivididas en cultural, deporte, activación social, entretenimiento y diversas.
Por ejemplo Personas a quien se dirige:
Practicantes, con sus subdivisiones en edades y generos.
Personal de apoyo con sus subdivisiones como, Administradores, Profesores, Jueces, Promotores, etc.
O sea, al pastel hay que sacarle tajadas. ¿Buscar Igualdad o Equidad? Mucho depende de la ideología del dirigente o filántropo. Si es neoliberal interpretará la relación costo – beneficio de una manera muy diferente a un socialista, neo socialista, o “de izquierda”, con sus diversos matices.
¿Son importantes los campeones? ¿Hay que promover superación de jugadores o primero de entrenadores? ¿Gallina o Huevo?
Luego, como todo donde hay algo que repartir, hay que vigilar a los “organizadores”·. Ahora que hace poco recordamos el 70 aniversario de la liberación de las victimas de Auschwitz-Birckenau, pensé en la palabra que definía el método usual para sobrevivir: “Organizar”, que era como transar. Ahí todo el que quería prevalecer, “organizaba”, y en ajedrez abundan los “organizadores”, hasta ya se les da título internacional. ¿Cómo evitar “organizadores” al estilo campo de concentración?

Ya que dicen que más importante que la respuesta es el planteo del problema, pues aquí inicie un poco con eso. Pero aún hay más…