27 may. 2014

Torneo Interno de la Facultad de Ciencias de la UNAM 2014




El 26 de mayo concluyó el torneo interno de la Facultad de Ciencias, siendo premiados y ocupando el primer lugar Alejandro Reyes Bautista (1412), (segundo de izquierda a derecha), segundo lugar Gustavo Espíndola Armenta (tercero de izquierda a derecha) y empatados en tercero Julio Enrique Ovando Figueroa (1399), (primero a la izquierda) y Omar Piña Pérez (1946) (extrema derecha).
Luego siguieron René Guerra Leyva, André Iñigo Dávalos, Renato Enríquez Michel (1886), Oscar Velasco Santos, Alberto Meléndez, entre los diez primeros lugares.
El evento fue dirigido y organizado por mí, lo que fue una experiencia agradable tras casi 20 años de no organizar eventos en la UNAM, donde lo hice por casi 25 años. Esta vez con la camiseta “Ponte al Cien”
El evento es parte de un programa especial “Ponte al Cien y Ajedrez” que busca fomentar el buen estado físico y mental para mejoramiento en el estudio y en el desempeño intelectual. El Programa Ponte al Cien se desarrolla por todo el país, con creciente número de participantes que ya supera el medio millón, que trabajaban para su superación física y de salud. Ponte al Cien crea una nueva vertiente para así, además de ser un instrumento para el combate a la obesidad, lo sea también contra la pereza mental, con recomendaciones para el desarrollo integral de las personas.
Con voluntarios entre los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la UNAM se realiza un protocolo de investigación, donde también para mejorar en ajedrez se utilizará un sistema de estudios y entrenamientos que se considera el estado del arte en ciudades como San Petersburgo y Moscú, Rusia; donde se hallan las escuelas más prestigiosas del mundo.
En días anteriores se organizaron simultáneas y conferencias en la Facultad y se programa una serie de seminarios y actividades especiales relacionadas al ajedrez y a los programas Ponte al Cien, con participación de jugadores y conferencistas de varios países. Y así como en abril estuvo en la Facultad de Ciencias Garry Kasparov, se espera que en julio Anatoly Karpov también visite la Facultad, así como diversos grandes maestros visitantes de varios países, principalmente de Rusia y Cuba.

25 may. 2014

GM Dragoljub Velimirovic 1942-2014.


El 22 de mayo mientras esperábamos el arranque del Torneo Interior de la Facultad de Ciencias de la UNAM, jugaba un blitz de 3 minutos con, Renato Enríquez,  uno de los participantes y en un gambito Göring hice una jugada que condenaba la teoría y el Maestro Benito Ramírez, quien durante un lustro manejó los eventos de Ajedrez en Ciudad Universitaria, hoy jubilado, comentó: “Velimirovic jugaba ahí Db3”
Lejos estábamos de pensar en esos momentos que esa gran jugador fallecía en Belgrado tras larga enfermedad.
Aunque conocíamos sus partidas y muchos de sus trabajos, Benito y yo conocimos personalmente al GM Velimirovic en Niza, Francia; en 1974, exactamente unos 40 años. En ese lugar, donde se jugó la Olimpíada Mundial de Ajedrez, Velimirovic obtuvo dos medallas de plata, la individual y por equipos, a sólo un año de haber logrado su título de Gran Maestro Internacional.
Velimirovic fue hijo de la maestra Jovanka Velimirovic, la primera campeona femenil de  Ajedrez de Yugoslavia y quien falleciera poco tiempo después de ver a su hijo convertido en gran maestro.
Velimirovic nació en Serbía y desde 1960 vivió en Belgrado, representando a Yugoslavia en muchas ocasiones hasta que esa nación formada por diversas repúblicas se desintegró , y luego jugó por Serbia hasta su muerte.
En la sección de aperturas de la principal revista yugoslava, Sahovski Glasnik, que se denominaba Teoriski Bilten, Velimirovic publicó muchos análisis sobre el gambito Göring y en los años 1967-1969, yo era asiduo a estudiar sus notas y lo practique frecuentemente. Claro que al conocerlo en 1974 no perdí oportunidad de tratar de tomar notas sobre sus ideas y adquirí un libro sobre matches URSS vs Yugoslavia con muchas notas añadidas por el gran maestro.
Pero fue a partir de 1987, tras un mundial de cadetes en Austria donde me encontraba como entrenador que realmente tuve más contacto con él. Ya muchos maestros de Yugoslavia eran frecuentes competidores en torneos abiertos en Austria y realmente eran los amos del circuito que no era frecuentado por la masa de grandes maestros soviéticos.
Después vineron las guerras en los Balcanes tras la desintegración de Yugoslavia, que era como una Unión de diversas repúblicas de varias etnias y religiones. Los genocidios estuvieron a la orden del día y muchas hermosas ciudades de Yugoslavia quedaron semidestruidas por las guerras de los que antaño eran compatriotas. Los equipos yugoslavos de ajedrez, los mejores detrás de los soviéticos, sufrieron la diáspora y ahora unos juegan por Croacia, por Bosnia, Eslovenia, pero Velimirovic siempre se quedó en Serbia, como Gligoric, y eran la referencia del ajedrez de Belgrado, la otrora gran capital de Yugoslavia. Para muchos ajedrecistas que crecimos admirando el ajedrez yugoslavo nos causó pesar los sufrimientos de muchos ajedrecistas que en un tiempo estaban unidos y ahora militaban en bandos contrarios en donde las crueldades se dieron al mayor exceso.


Velimirovic fue muy popular, y muy admirado, era el “segundo Tal”, pero después de 1990, con tanto problema político, los torneos en esa zona geográfica ya no fueron tan frecuentes y su nombre ya no fue tan mencionado. Para los nacidos después de la desintegración de Yugoslavia tal vez sea desconocido, como para muchos lo son los nombres de otros grandes maestros de ese país, como Boris Kostic, que tantas enseñanzas brindó a México, Milan Vidmar, Gligoric, al que todos leíamos, Ivkov, Velimirovic, Parma, Trifunovic, Maric, Marovic, Matanovic, Matulovic, Pirc y tantos otros….

17 may. 2014

A la Nakamura o a la Carlsen, diagnósticos a base de estadísticas.


Conocerse a si mismo ha sido siempre la fórmula para iniciar el camino del éxito y la preocupación de mentores y entrenadores.
Medir y diagnosticar cada uno de los aspectos que conforman lo que es un jugador exitoso fue preocupación de los primeros entrenadores al inicio de los programas masivos del ajedrez soviético para lograr avances en las vertientes de cantidad y calidad.
Antes de las computadoras los exámenes a base de tests  y las evaluaciones de las partidas jugadas por los niños y jóvenes que jugaban ajedrez en la URSS era un trabajo monumental de los entrenadores. Había que valorar cada jugada y establecer por promedios la calidad de los desempeños en los torneos de los jugadores a cargo de los entrenadores para observar si había avances y retrocesos. Cuando el Dr. Elo trabajo con su propuesta de calificar a los jugadores con ratings alivió en mucho ese trabajo, pero sus medidas no eran suficientes pues se basaba en el resultado deportivo de las partidas, no en medir la creatividad de los jugadores. A cada jugada había que sacarle un rating y de todas maneras era un trabajo enorme. Tests y tests, discusiones de los entrenadores para valorar cada jugada de los pupilos, y establecer que contenidos de clases y que ejercicios rendían frutos y ver cuál era las razones de los progresos y retrocesos. Prueba y error constantes durante 70 años, hasta que las computadoras fueron aliviando el trabajo.
Ahora contamos con software que hace valoraciones de cada jugada, tales como Chess Hero, Lucas y otros programas que con engines como Houdini, Rybka y Fritz permiten dar una calificación a cada jugada, promediar esas calificaciones para establecer el desempeño de cada partida, luego juntar todas esas medidas en cientos de partidas jugadas por un grupo de niños.
Ahora en 2014 es posible valorar como jugaban los niños de doce años en 1980, como lo hacían en 1981, 1982 y así. Se han hecho cálculo de desempeños de decenas de años, comparando y viendo si avanzan o retroceden o se estancan cada jugador y cada grupo etario de jugadores sin que sea un trabajo monumental como era de 1925 a 1992 en que en la URSS se realizaba. Un entrenador actual, con la informática aplicada al ajedrez puede hacer sus estadísticas personales y valorar miles de partidas de grupos de cientos de niños y jóvenes en un par de horas.
Se puede establecer, por ejemplo, la calidad de los niños de 12 años en México en 1996 y compararlos con la calidad de los niños de 12 años en 2014.
Así se puede afirmar que de 1996 a 2014 los desempeños bajaron en un 18% y que de 2008 a 2014 los desempeños se despeñaron en 23%. Luego establecer el porqué.
Desgraciadamente solo se puede hacer en base a partidas anotadas y muchas partidas jugadas en torneos con ritmo más rápido de 1 hora por jugador para reflexión no se pueden valorar porque nadie las registro. En casos especiales se consiguen unos cuantos cientos de partidas entre 2008 y 2014 de partidas rápidas, de esas de 5 minutos, blitz por jugador, o de 20 minutos  y etcétera, lo que no permite establecer con bases sólidas si en esos ritmos se ha mejorado o no, pero en general creo que los niños juegan mucho mejor el blitz en 2014 que lo que jugaban los niños de la misma edad en 2008, o sea lo contrario que en el desempeño en ajedrez “clásico”, donde si se puede afirmar que hay retroceso, En conclusión los niños de 2014 juegan mucho mejor al blitz que en 2008, mientras en el clásico es lo contrario.
Pero si el valor educativo del ajedrez se considera principalmente que es enseñar y habituar a pensar, en tomar decisiones reflexionadas, quiere decir que si los desempeños en ajedrez “clásico” bajan, el impacto educativo es menor que antes.
¿Queremos que jueguen bien el ajedrez rápido, el blitz, como lo hace el líder en esos ritmos Nakamura, o queremos que jueguen bien el ajedrez “clásico” donde el líder es Carlsen?
Si el ajedrez ha de ser instrumento educativo la respuesta es fácil, queremos que jueguen como el modelo Carlsen.
Nakamura es muy bueno en ajedrez “clásico” y por lo general los muy buenos jugadores en ajedrez “clásico” son buenos también en blitz y los jugadores muy buenos en blitz no siempre son buenos en ajedrez “clásico”.
En los torneos blitz de México vemos constantemente triunfar jugadores que no mantienen triunfos constantes en ajedrez “clásico”. Es común que en torneos blitz que participan varios Maestros Internacionales con ratings de ajedrez clásico entre 2100 y 2400 estos sean superados por jugadores de 1900 a 2100 de rating en “ajedrez clásico”. Muchos jugadores en la historia, como por ejemplo el maestro Chepukaitis, vencía en blitz a campeones y excampeones mundiales que en ajedrez “clásico” vencían con facilidad a Chepukaitis.
Así lo mismo Nakamura no vence a Carlsen en ajedrez “clásico”, aunque innegablemente se le acerca bastante, gracias a su gran talento, pero Nakamura admite que tiene que usar un estilo en bullet o blitz muy diferente al que usa en ajedrez “clásico”. Tanto Nakamura en su libro sobre “Ajedrez Bullet” como Chepukaitis en su libro sobre blitz concuerdan que el ajedrez rápido no es realmente ajedrez, sino una variante similar. Así lo advierten al lector al inicio de sus respectivos libros: El ajedrez rápido no es ajedrez estrictamente hablando, lo advierten y lo reiteran claramente, esperando que nadie se confunda.
Pero se confunden algunos. Todos esas versiones de ajedrez, incluyendo el “bughouse” son válidas en la promoción del ajedrez, pero no en el desarrollo de la habilidad en ajedrez, como ya lo apuntaban los grandes maestros Carlos Torre Repetto y José Raul Capablanca hace casí un siglo.
Cuando se habla de ajedrez educativo no se puede hablar de blitz, pero si se trata de masificar y popularizar el ajedrez, el ajedrez social si.
Los encargados del ajedrez “social” si pueden utilizar como herramienta el ajedrez blitz, los encargados del ajedrez educativo solo pueden usar el ajedrez blitz con mucha medida y cuidado, pues puede ser en exceso muy dañino para el desarrollo mental del niño o joven como ajedrecistas serios.
El ajedrez puede ser dañino si contribuye a formar hábitos de jugar impulsivamente, de tomar decisiones de manera superficial, Por eso en muchos países se limita la práctica de ese tipo de “ajedrez” y se fomentan los torneos serios.
El problema actual en México es que por cada torneo serio, de 2 horas o más de reflexión por jugador en cada partida, se organizaron cuatro de ajedrez rápido entre 2008 y 2014. Por eso es que al ver la estadística, explicada al inicio de este escrito, ha habido una baja de 23% en el desempeño, uno no puede sino adjudicar la causa a esta elevada desproporción de 4 torneos de ajedrez “rápido” por cada torneo de ajedrez serio o mal llamado “clásico”. Debiera llamarse ajedrez y llamar al otro blitz.
Los niños y sus padres, por lo general, no saben de esas estadísticas y de esos estudios, solo saben que a menudo la recompensa por jugar partidas de cinco minutos es igual a la recompensa de esforzarse dos horas en reflexionar y por ello lo normal es que seleccionen mejorar en blitz, lo que hace que a la larga hipotequen su futuro. Eso va contra la idea educativa básica de enseñarles que la recompensa postergada rinde a la larga mucho más que la recompensa inmediata, que es la idea que debemos estimular para poder decir que el ajedrez es una herramienta educativa válida.
Las organizaciones “deportivas” de ajedrez van así en contra de lo que pretende ser la base de que el ajedrez es un instrumento de la educación, al premiar el desempeño en ajedrez blitz, que ya dijimos no es ajedrez, de manera igual que el ajedrez verdadero.
Se debe corregir la tendencia y por lo menos organizar tantos torneos serios como torneos de ajedrez “rápido·”. Actualmente un niño juega muchísimas más partidas en ajedrez rápido que en ajedrez reflexionado, por lo que los habituamos a jugar sin reflexionar en lugar de habituarlos a reflexionar. Al hacerlo así crean que el ajedrez educativo sea una falacia en México.
La FIDE ahí comete un gran error al hacer que proliferen esas variantes del ajedrez para lograr más volumen de participación, y en consecuencia más ingresos, en lugar de cuidar el verdadero valor del ajedrez.
Si no se corrige eso, el que la FIDE hable de los beneficios educativos del ajedrez será cometer un fraude. ¿Nakamura o Carlsen? ¿Cuál es el modelo que queremos para nuestros niños ajedrecistas? Ya el colmo es que Nakamura haga anuncios de una bebida que en el país de Carlsen esta prohibida y que en México se consume permitiendo que deteriore la salud de la juventud.

Quien este preparado que lo entienda y quien no, no puedo hacer otra cosa que lamentarlo. Pero los que tengan conciencia del asunto deben actuar con valor.

1 may. 2014

Como dañar a un niño con “Ajedrez Blitz”.


Decía el gran García Márquez que él escribía para que sus amigos lo quisieran más.
Lo mismo pasa con esos seres maravillosos que inician una vida que debiera ser de oportunidad para crecer y manifestarse como exaltación al creador y que muchas veces es frustrada por personas abyectas. Me refiero a todos los niños. Siempre que veo un niño confieso que me abordan dos sentimientos: ternura por lo que son y enorme respeto por lo que pueden llegar a ser,
Hay niños sirios que vi heridos por armas sofisticadas que apenas con unos pocos años que vivieron estaban por morir y decían acusadores: ¡Ahora que vea a Dios le voy a decir lo que me hicieron!
Tenemos todos los adultos una deuda de mil afanes con las generaciones futuras. ¿Y los ajedrecistas que hacemos con un niño que se acerca al ajedrez?
El niño desea ganar y jugar mejor para que lo quieran más. Exactamente como el premio Nobel García Márquez.
Le decimos que el ajedrez es bueno para su desarrollo como persona y le mostramos el juego, que así como ha hechizado a muchos antes que él, también lo atrae y enamora. Le gusta más cuando gana.  Pero le decimos que para ganar hay que esforzarse, que el esfuerzo premia con éxito, con amor y reconocimiento de todos. El quiere que lo quieran más. Y se esfuerza. Participa en torneos y aprende a usar su tiempo de reflexión y lo mide para decidir sus jugadas. Va en buen camino. Pero para los organizadores esperar cada ronda de 4 horas, convencer a que se inscriban los jugadores, que a veces dicen no tener tiempo. Pacientemente convencer, organizar, dirigir, arbitrar. El trabajo es largo y el pago muy pequeño para tanto esfuerzo.
Pero entonces deciden hacer un torneo “blitz”, más fácil de organizar, todos se divierten más. Dejan más dinero cinco torneos blitz, se hacen con menos costo, que un torneo serio y formal.
Al niño le gusta jugar rápido, menos esfuerzo y aplausos más rápidos. Gana y lo felicitan. Más amor rápido. Dan Medallas iguales que en el clásico.  De repente incluso tratará de engañar a su oponente y provocar una jugada ilegal. En el clásico no se da, pero aquí, con segundos para reflexionar no gana el más inteligente y esforzado, sino el más pícaro y listo, el más agudo…
El niño desea que lo quieran más. Y es más fácil ganar en blitz, y hay mas torneos, más oportunidades. No se da cuenta de la diferencia. No se la dicen. Su entrenador lo felicita por su medalla de blitz.
Cuando cumple 13 años tiene malos hábitos para jugar ajedrez, muy rápido. Tiene 5 años jugando torneos de ajedrez pero cada vez con resultados diferentes en ajedrez clásico, pero es un rayo en el blitz.
Su nuevo entrenador le dice: “Tendrás que esforzarte mucho, tienes muchas lagunas de conocimiento y malos hábitos, muchos compañeros tuyos de tu edad y más jóvenes no están tan echados a perder, te va a ser difícil mejorar”

El ahora casi adolescente se siente que alguien lo engaño. El solo quería que lo quisieran más.

Sobre Escuelas de Ajedrez en los países de la ex Unión Soviética.


A raíz de un artículo sobre el Ajedrez en Ucrania, varios lectores me han hecho preguntas similares para aclarar algunos conceptos.
¿Qué se entiende por “Escuela de Ajedrez” y si a nivel universitario se preparan instructores y entrenadores de Ajedrez en esos países.
Por Escuela de ajedrez me refiero a maneras más o menos unificadas de enseñar, entrenar y promocionar el ajedrez en todo un país o una ciudad, incluyendo compartir algunos conceptos sobre lo que es el ajedrez.
En el caso de la URSS existía una curricula unificada, o sea una cantidad de materias y métodos que en toda la nación debían impartirse a los ajedrecistas de acuerdo a los centros, clubes y planteles donde estudiaran ajedrez. Había programas de preparación para cada categoría donde se especificaban cuantas horas a la semana había que estudiar ajedrez y de esas horas cuanto se dedicaba a estudiar finales, cuanto para medio juego y cuanto para apertura. Se establecía en que orden había que estudiar cada tema. Si estudiar peón dama aislado debía hacerse antes de estudiar peones colgantes, si los finales de 3 peones contra dos eran antes o después de enseñar la regla del cuadrado o si el tema de las casillas conjugadas se enseña antes o después del cuadrado errante, que era una posición  Lucena, que una posición Philidor, cuál era el tema Vancura, etc,. Todo se establecía tras haberlo discutido en congresos de entrenadores.
Si el modelo de jugador principal era Capablanca o era Rubinstein, si el sistema Chebanenko era la base del repertorio o la variante del cambio del Ruy López, todo eso define una escuela.
Tras la desaparición de la URSS, las diferencias locales de cómo se interpretaba la “·Escuela Soviética” se agudizaron y desembocaron en escuelas nacionales donde incluso modelos nacionales se impusieron. Los de la Escuela Rusa toman muchos modelos como Spassky, las recomendaciones de Zak, de Dvoretsky, mientras que la Escuela Ucraniana rescata más los modelos de Geller, Stein y las recomendaciones de Kart; la de Armenia utiliza modelos de Petrosian y los lineamientos de Arshak Petrosian, etc. Moldavia tiene como modelos las enseñanzas de Chebanenko y las de Skripchenko; como en Latvia en un tiempo todo era Tal y Koblentz. Todas esas escuelas tenían similitudes con la de la URSS, porque antes de 1992 los entrenadores compartían información traída desde Siberia hasta Estonia o de Leningrado a Bielorrusia; pero al separarse y con la diáspora de muchos jugadores a Occidente, algunas diferencias se crearon, aunque todas manejan cosas comunes: le dan importancia a un estudio curricular, al estudio de finales, al análisis de las partidas propias y a desarrollar en los alumnos capacidad de análisis y tener cuidado de la condición física y de la psicología de la preparación.
Sobre universidades, en casi cada república de las que antes formaban la URSS hay universidades donde se da la licenciatura en deportes, una parte, un 30% es de materias comunes, sobre todo de metodología del entrenamiento deportivo, pero un 70% es de materias dedicadas específicamente al ajedrez. Por lo general la licenciatura completa es de 5 años, con unas 2000 horas de clases específicas de ajedrez, donde se estudia todo lo del curriculum que se da en los clubes y centros, como los temas de estructura de peones, cada tipo de finales, etc.; además de pedagogía de cómo enseñar ajedrez, métodos para evaluar y dar seguimiento de avances de alumnos, establecer la mejor manera de enseñar y cuál es su manera de aprender particularmente de cada pupilo. Como trabajar con grupos pequeños, como hacerlo con grandes, como preparar monitores y profesores de grupo para que enseñen a los niños que no saben mover piezas. Como detectar talentos, como cuidar físicamente y sicológicamente a sus entrenados, como motivar, como detectar problemas de aprendizaje y conducta. Decenas de materias impartidas por profesores especialistas. Tras lograr la licenciatura, hay posgrados, así como oportunidades de adquirir experiencia.

Como no hay docentes de igual calidad, lo mismo no todas las universidades de las repúblicas que formaron la URSS tienen el mismo nivel, ni en todas han estimulado a que los mejores entrenadores trabajen. En tiempos de la URSS, las universidades públicas con más alto nivel y donde egresaban los entrenadores mejor preparados eran Moscú y Leningrado. Poco a poco Ucrania y tras el boom de Petrosian y el de Tal, Armenia y Letonia lograron alta calidad. Pero hubo universidades, como las de la lejana Vladivostok, que el nivel era más bien bajo. Algunos niños prometedores soviéticos se mudaban a otra ciudad para poder estudiar con cierto entrenador, como hizo el hoy GM Ponomariov para estudiar con el gran entrenador, ahora ya fallecido, de su mismo apellido. Karpov se mudó de Tula para trabajar en Leningrado con Semión Furman, y así decenas de casos. Dentro de una misma universidad, hay planteles en México donde se podía tener de entrenador a un maestro internacional mientras que en otro, de la misma institución podría tocarle un entrenador de no más de 2000 de rating con nivel no de profesor, sino de auxiliar de entrenador. Era cosa de suerte. Pero es en todo. Si estudio en una universidad en Estados Unidos como la de Chicago con más de 10 profesores que han ganado Premio Nobel, no será lo mismo que estudiar en una de San Luis, Missouri donde no hay premios nobel, pero dan beca de ajedrez y puede uno tomar clases con Seirawan. Todo depende. Así era en la URSS y así es ahora en Ucrania, Rusia, Armenia o Azerbaiyán, pero en Kasajstan, o Uzbekistan, tienen docentes muy buenos en metalurgia y fluídos, pero en ajedrez….

El Ajedrez es de pensar, el ajedrez de velocidad es otro juego que daña al ajedrez.


El ajedrez tiene grandes cosas que aportar a la educación, pero todos sus posibles beneficios se pierden con el ajedrez llamado “blitz”·.
Ya decía Capablanca que era divertido y útil en el proceso de comprender posiciones y estimular ideas, pero en una cantidad limitada, pues el exceso sería malo. Pero llegar a la marca de exceso es muy fácil y asusta como algunas entidades educativas promueven competencias de “·blitz” (que no es ajedrez, como muchos maestros lo han manifestado) tanto como el ajedrez, que en su ignorancia terminaron por denominar “clásico”. Ha sido una manera absurda y deshonesta de algunas organizaciones el fomentar el blitz para obtener fondos y hacer torneos con mínimo esfuerzo y mayor ganancia económica. Hacer torneos, torneítos y torneotes para sacar lana a incautos que creen que jugar “ajedrez” a 20 minutos o 5 minutos de reflexión es de algún beneficio. Si puede serlo, pero muy medido. Cuando la fiebre por jugar blitz creció entre los escolares en la URSS gracias a profesores flojos y perezosos que preferían, en lugar de enseñar, hacer torneos atractivos y divertidos para ser mas populares y ya que hacer pareos requería un mínimo de esfuerzo mental y nada de poner de si mismo, lo estimulaban, tuvo el consejo de enseñanza del ajedrez de la URSS prohibir el blitz.
Muchas veces he tenido que negarme a seguir dando clases de ajedrez a niños que jugaban blitz asiduamente, ya que el tiempo que dedicaba yo a preparar las clases era tiempo desperdiciado, ya que el enseñar a pensar con sistema en ajedrez era inútil si el niño hacía un hábito el jugar rápido.
El Juego es Pensar, y el ajedrez es ese juego. El blitz, como lo decían Nakamura en su libro de “Bullet Chess” o Chepukaitis en su libro de cómo jugar blitz, uno tiene que aceptar y ser consciente, de que no es ajedrez, solo se parece.
En las “universiadas” y en las “olimpíadas”, los vivales del ajedrez que prefieren hacer pareos por que no tienen capacidad de dar clases, convencieron a autoridades a que se juegue a “modalidades”· de ajedrez rápido, blitz y “clásico”, engañándolos, pues como han oído de que el ajedrez es benéfico para los estudiantes, creen que esas “modalidades” lo son. Pues no, el único que es benéfico es el ajedrez, así , a secas. El que llaman “clásico”, los otros no son ajedrez, ni el rápido ni el blitz, son otra cosa, manifestaciones comerciales de algo bueno, y que han salido a la luz nada más para atraer a los que no se quieren esforzar en pensar, sino gustan de aventar jugadas.
Ese “ajedrez” como el rápido y el blitz, en muy pequeñas dosis, de unas cuantas partidas a la semana, pueden no hacer tanto daño, pero por cada partida de 10 minutos de blitz hay que estudiar una hora, analizar una hora, para compensar los malos hábitos que se pueden adquirir.
Gran cantidad de jugadores no progresan porque siguen jugando blitz a cantidades excesivas y luego preguntan porque no progresan.
En Rusia, Ucrania y otros países, los jóvenes se reúnen en los clubes a analizar partidas e intercambiar reflexiones. En México, a jugar blitz. O peor aún, “bughouse” o “bullet”, entretenimiento de vagos. Jugar ajedrez, analizar, requieren esfuerzo arduo, es como una labor dura, a veces mas severa que el trabajo normal en una empresa. El blitz y el ajedrez ligero son ocupaciones de vagos, matar el tiempo sin esforzarse en nada. Aguantar la vida, no vivirla.
El meter las modalidades de ajedrez en base a velocidad en el tiempo de reflexión, lo hizo la FIDE disque para hacer espectacular el ajedrez. Al rato, para hacer espectacular el ajedrez va a solicitar que las muchachas jueguen en bikini, o que en cada ronda se intercale una pelea de box. Van a ver torneos de ajedrez y box, o con cada jaque se de un toque eléctrico al contrincante. El chiste es atraer el dinero. Pero el dinero no todo es igual.

El ajedrez es de beneficio para la educación, tanto como el blitz o el “·bullet” son de daño para la formación del individuo. Y ya no escribo más, pues me voy a un torneo de blitz, a ver si saco una feria…