29 feb. 2012

Descubra su Capablanca interior.


¿Puede el cerebro dar un salto de calidad? Estudios publicados en los últimos cincuenta años así lo demuestran y prácticamente no hay un investigador serio de la educación que no lo crea así y que no siga buscando el “Santo Grial” de la excelencia.

En 2007 el libro “Upgrade your Brain”, descubra el Einstein que tiene dentro, de John Middleton fue un éxito de librería y más de un gran maestro internacional me mencionó que ese libro lo “marco”. También fue muy importante en 1989 la “Teoría del Conocimiento” de Chisholm, que reafirma la validez del punto de vista epistémico. 

Va directo al debate actual filosófico proveyendo de observaciones profundas de las teorías del conocimiento desde las intergalácticas hasta las externalisticas.
Pero comparando algunas afirmaciones de Middleton y Chisholm con las de Alexandr Fedorovich Illin Genevsky, escritas en 1935, con las mencionadas, al menos 50 años después, queda claro la visión de un gran pensador y un investigador nato de la naturaleza humana. La gran potencialidad del cerebro humano maravillaba a los investigadores soviéticos de los primeros años del régimen soviético. En los años 30s del siglo XX, pedagogos, sociólogos y psicólogos se unían para desentrañar las claves para lograr el hombre nuevo, aquel que se superase continuamente. Lev Semionovich Vigotski, Makarenko, Luria, Leontiev, Illin Genevsky e incluso Romanovsky, los hermanos Rabinovitch, Rokhlin, Model y Krylenko; estaban creando los métodos para la creación de super hombres intelectuales a partir de los desnutridos niños soviéticos, victimas de las guerras intestinas y las terribles hambrunas de los dos primeros años de la segunda década del siglo XX.
El ser humano puede superar cualquier dificultad y el pueblo ruso lo había demostrado desde 1917 a 1923. ¿Cuántos millones perecieron? Quizás no tantos como de 1923 a 1933 o de 1939 a 1945, cuando sabemos que 20 millones de soviéticos perecieron en la Gran Guerra Patria contra el Nazismo Alemán.
Ilin Genevsky relata que cuando combatió en la Primera Guerra fue herido gravamente y con metal alojado en su cerebro, mucho tuvo que aprender de nuevo, desde hablar a jugar ajedrez. Pero se supero milagrosamente gracias a los tratamientos de los investigadores que después serían los mentores de los mencionados Vigotski y Luria. Uno de ellos, Panov, curiosamente sería el padre de un gran teórico soviético y del médico que firmaría el acta de defunción de Ilin Genevsky en 1941,  claro que esto no lo menciona en sus notas, pero si la referencia la da Modell sobre lo sucedido en Novaya Ladoga tras la muerte de Ilin Genevsly y la investigación sobre el robo de sus pertenencias y la muerte de su esposa 6 días después.
Antes de la guerra, Alexander Fiodorovich Ilin  de 20 años, por invitación de su amigo Kapinsky, se une al exilio en Geneve (Ginebra, Suiza) a Vladimir Ilich Ulianov. Con nombres cambiados, Ilin agrega lo de Genevsky, por Geneve, es como decir Ilin el ginebrino,  y Nicolás Lenin colaboran juntos en varios trabajos y estudios, además de jugar ajedrez en los clubes de Ginebra. Hay algunas fotos y cuadros en algunos cafés a la orilla del Lehmann, uno muy cercano a donde fuese asesinada Sissy emperatriz de Austria, la cuñada del emperador de México Maximiliano I de Hapsburgo, fusilado en Queretaro unos 50 años antes.
Regresa a Rusia en unas vacaciones y al estallido de la guerra se une al ejército del Zar, a pesar de ser ya uno de los fundadores del diario comunista clandestino, “Pravda”,  afiliados a los bolcheviques, pero instruidos a integrarse al ejército para ir formando células para la futura rebelión, pero en las grandes batallas de la Primera Guerra Mundial demuestra una gran valentía y se vuelve un héroe de la guerra, igual que su hermano mayor Fiodor.

Termina siendo gaseado, en ese momento la novedad guerrera de Alemania, durante la batalla de Varsovia, el 30 de mayo de 1915, se recupera, pelea en el Carpatos y es herido el 9 de julio en la cabeza cerca de Piasky, durante el famoso contraataque ruso, en Galizia, además de que una pierna y un brazo estuvieron a punto de perderse.  Paralisis de las dos piernas, brazos cortados y amnesia de tipo Korsakoff, además de Astasia y reducción de la actividad del sistema nervioso,  era el diagnóstico médico. Sus 21 años era lo único a favor, y la resistencia heredada del abuelo, el general Vasiliev, héroe de varias batallas también. Los grandes médicos Panov, Bekhterev, y el famoso Doctor en medicina V.V.Sreznevsky, que había salvado a un archiduque y a tres generales, rehabilitaron a Ilin Genevsky. Un año duro el tratamiento, y en ese tiempo Srenevsky lo visitó frecuentemente y según Alexander Fiodorovich aprendería mucho de él sobre sicoanálisis y auto superación. A Sreznesvky le interesaba Ginebra y lo que Alexander sabia de Carl Gustav Jung, que habitaba a orillas del Lehmann, no muy lejos de la casa de Kapinsky, aquel revolucionario que lo presentó a Lenin.  Horas y horas de trabajo para recobrar y superar su cerebro. Si bien en 1914 fue campeón de Ginebra y luego pierde la memoria en 1915, maravilla que para 1925 juegue como un Gran Maestro y pueda derrotar nada menos que al campeón mundial José Raúl Capablanca.
Eso se considera no nada más asombroso, sino maravilloso. Vladimir Viacheslovich Sreznevsky trabajo mucho también sobre la superación personal, pero su formación de médico militar del ejército zarista y sumamente fundamentalista en la religión ortodoxa, lo hacían muy líneal, en opinión de Alexander Fiodorovich, que cuenta, que para su tristeza, en 1918 desapareció la bibliotea de Sreznevsky con todos sus apuntes sobre desarrollo cerebral.
La familia Sreznevsky estaba formada por intelectuales de diversas disciplinas. De ascendencia ucraniana y búlgara, un bisabuelo Izmail, se hizo famoso por sus estudios históricos, mientras que en matemáticas su padre Viacheslav y su hermano Viacheslav Viacheslovich, eran considerados una eminencia, lo mismo que en historia su nieto Izmail Vladimirovich Sreznevsky. Por cierto que Alexander Fiodorovich recomendó a Stalin a un hijo de Sreznevsky para trabajar en deportes y llegó a ser un dirigente del olimpismo ruso.
Con ese año con Sreznevsky, después de tratar con Lenin y vivir las experiencias de Galizia, a los 23 años, Alexander Fiodorovich tenía una escuela increíble. Se dice que un 25% de lo que sabemos lo aprendemos con los maestros, un 25% de lo que leemos, otro 25% con los amigos y el 25% restante con el tiempo.
Alexandr Fiodorovich hace un estudio comparativo de dos grandes cerebros con los que tuvo contacto: Fiodor Fiodorovich Ilin, su hermano, que utilizaría el nombre de Raskolnikov para su lucha revolucionaria, y Vladimir Ilich Ulianov, que utilizaría el nombre de Nicolás Lenin para su lucha revolucionaria. De Lenin sabemos mucho, pues como prolífico escritor dejo decenas de textos y varios cientos más han sido escritos sobre de él. De su desarrollo como pensador a partir de ser un estudiante promedio de la Universidad de Kazan hasta ser líder de decenas de millones de personas y derrotar al segundo Imperio del Mundo, muchos conocemos la historia. Es evidente que Lenin se superó constantemente desde 1912. En 1914 Alexandr Fiodorovich ganó el campeonato de Geneve, mientras que Lenin fue sólo uno más de los que quedaron fuera de concurso, a pesar de que en esos tiempos Lenin ganaba buenos francos jugando ajedrez de apuesta.
Los hermanos Fiodor y Alexander Fiodorovich Illin, hicieron de su casa natal en San Petersburgo, en la calle Mironovaya, en el barrio de Bolshaya Okhta, un lugar de reunión de escolares intelectuales. Aunque eran hijos ·”ilegitimos” del Archidiacono de la Catedral Sergiev, Fiodor Alexandrovich Illin, por parte de madre su abuelo era el Mayor General  Vasiliev,(lo que para México y muchos países es General Brigadier), su madre era Antonina Vasielvna Ilina. No se caso con el padre de sus hijos porque el clérigo aunque era viudo, su religión no le permitía casarse otra vez, pero si darles posición social y, gracias al abuelo Vasiliev, los Ilin tenían una posición desahogada. Es curioso, pero el padre, aunque clérigo, es acusado a los 62 años de haber abusado de una joven sirvienta y a pesar de que abogados prominentes de la época, como Nikolai Platonovich Karachebsky, estiman que no perdería el caso, Fiodor Alexandrovich se suicido en 1907 cortandose con una navaja la arteria carótida. La madre se dedicó a la venta de vinos y tenía en San Petersburgo su tienda en el barrio Vyborgskaya, en el malecón Finsky no. 3.  El abuelo de Illin Genevsky, Alexander Fiodorovich Ilin, tocayo de su nieto, y su tío Nikolai  Alexandrovich, también se suicidaron, todos a causa de una mujer, de una manera u otra. Mientras que la esposa de Ilin Genevsky también se suicidó a la muerte de su marido.
Aunque aparentemente religiosos, Alexander Fiodorovich, bautizado en la Iglesia Ortodoxa Rusa, confiesa que era ateo ya a los 10 años de edad, o sea en 1904. Su hermano Fiodor nació en 1892, dos años antes, que Alexander.
Fiodor Fiodorovich a partir de la revolución de febrero y la bolchevique de octubre, va tomando prominencia dentro de los revolucionarios más violentos. Conocido como Rashkolnikov, sumamente duro, pero un genio de la planeación militar, moviliza rápidamente decenas de miles de hombres y se convierte en una leyenda viva. Dicen que Stalin lo envidiaba y terminó siendo su enemigo. El mismo Ilin Genevsky escribe que el personaje duro de general revolucionario “Strelnikov”, el primer marido de Lara en la novela Doctor Zhivago del premio nobel Boris Pasternak no es otro que Rashkolnikov. Uno puede recordarlo de la película de Omar Sharif y Julie Christie. Se supone que el novio revolucionario joven de Christie se convierte en un terrible general revolucionario; pues ese es el personaje que inspira Rashkolnikov.
Es impresionante lo que profundiza Ilin Genevsky sobre la superación humana, no por nada su gran reputación. Lo mucho que escribe termina convirtiéndolo en un dirigente de las publicaciones soviéticas, y dedicado a esa labor lo sorprendería la guerra, como en 1914, pero esta vez no sobreviviría.

Bucanero de Ajedrez de Marzo dedicado a Capablanca.



Sin duda Capablanca dejó una huella enorme en la historia del ajedrez, no sólo por ser el carismático jugador que atrajo la atención del público en general a conocer más del medio ajedrecístico. No sólo por su imagen de invencibilidad, sino por sus aportes al desarrollo en general del ajedrez. Muchos dicen que no dejo escuela y se olvidan de la influencia que tuvo en los primeros años de la formación de la escuela soviética de ajedrez que produjera tantos jugadores fuertes. El nombre de escuela al movimiento de ajedrez soviético se ha pretendido quitárselo a esa cultura de ajedrez que había en la Unión Soviética y de la cual tenemos muchas evidencias en los diversos países que conformaban la URSS. Pero con escuela se quiere denominar a todo el sistema organizativo de entrenadores, instructores y organizadores que realizaban las actividades de ajedrez en toda la URSS y que seguían una dirección del llamado centralismo democrático. Si bien cada entrenador, cada instructor e incluso cada club u organización de ajedrez de cada república o ciudad tenían sus características propias, en lo general tenían grandes líneas comunes y se identificaban como parte de una gran organización. Por ello es justo decir y hablar de una escuela soviética de ajedrez. Pues bien, al prácticamente nacer dicha escuela al tiempo que Capablanca era campeón mundial, era normal que tanto influyera en ello, incluso a igual o mayor nivel de los nacidos rusos Chigorin y Alekhine. Capablanca visitó varias veces la URSS y contribuyo a levantar la popularidad del ajedrez en el ambiente ruso. Sus partidas eran publicadas en diarios y revistas, sus libros traducidos al ruso y los aficionados soviéticos seguían sus actuaciones ante el tablero en los diversos lugares en que Capablanca jugaba. Muchos deseaban imitarlo, lo tenían como modelo y examinaban sus partidas y se aprendían sus comentarios. En ruso los libros de Capablanca tenían mayores tirajes que en todos los demás idiomas juntos. Cientos de miles de ejemplares de libros de Capablanca circulaban en la URSS. 


Es innegable su influencia y se puede notar en el desempeño y la creación de muchos jugadores soviéticos. Claro que salta a la mente Smylsov, excampeón mundial, pero Petrosian y Spassky han manifestado lo mucho que los influencio Capablanca, lo mismo que Karpov e incluso Botvinnik, que jugó varias veces contra él.
Estudiar a Capablanca es inevitable. Cuando examino las clases que he hecho basado en temas de Capablanca o con modelos de sus partidas, ocupan más de medio centena de clases.
Mientras preparaba el Bucanero me di cuenta que tenía material no sólo para una revista, sino para varios libros. Y es que Capablanca ha sido básico para mi método de enseñanza.
De hecho luego hare una especie de ebook con la colección de las lecciones que he mandado a diversos alumnos a través de los años con temas Capablanca.

28 feb. 2012

Averbach sobre enseñar



Entre las múltiples entrevistas que dio el GM Yuri  Averbach en ocasión de cumplir sus 90 años de vida, me permití extraer algunas opiniones que vertió sobre el enseñar ajedrez.
Además de jugador y dirigente, Averbach, en su larga vida, fue entrenador de grandes jugadores, pero también instructor de párvulos. Veamos algo de que dijo en entrevistas sobre el tema:

“La enseñanza en el ajedrez es también un arte,” sugiere Averbach, “porque es necesario tener un enfoque individual.
Digamos que usted tiene a unas treinta personas, y, por supuesto,  no todos ellos pueden tener potencial de campeón mundial.
Tal vez uno entre miles. Pero para muchas personas el ajedrez es cuestión de diversión, prácticamente, y una buena manera de emplear positivamente el tiempo libre.
Para que un niño pueda tener éxito en ajedrez debe estar muy interesado en ello. Si él no está interesado, no será realmente bueno”.

El ajedrez tiene la ventaja de que es un juego muy rico,  tiene una variedad de estilos y enfoques. A diferencia de los naipes u otros juegos, el ajedrez puede ayudar a cualquiera con el enfoque correcto.”

Si un niño se decide por estudiar el ajedrez más seriamente, en primer lugar es necesario entender lo que él quiere, si desea hacerse un campeón mundial, o simplemente usar el ajedrez como un medio de autodesarrollo. Y después de que usted descubre eso,  es necesario trabajar para desarrollar sus mejores cualidades en esta dirección.”

Una causa importante en malos resultados de niños en torneos.



Observando algunos torneos infantiles, me llamó mucho la atención que muchas de las derrotas que sufrían los niños no tenían que ver con su preparación en aperturas, medio juego o finales, sino que dependían de . la preparación psicológica.
He visto y escuchado una serie de historias de horror relacionadas con comportamiento intimidante de entrenadores y jugadores antes y durante las partidas, infracción de reglas, y otros ejemplos de actitudes  inmorales, no sólo de parte de los niños oponentes, sino también de parte de sus padres, entrenadores y jueces de torneo.
En un folleto de unas conferencias en Texas sobre ajedrez y educación había visto algunos relatos con ese tema y de los métodos que un entrenador tenía para preparar a sus pupilos a enfrentar tales contingencias.
También recuerdo como cuando jugué mis primeros torneos trató de molestarme un Maestro Nacional cada vez que me tocaba jugar con un niño de misma edad. Lo bueno es que prácticamente en unos meses después de jugar mi primer torneo tuve el gusto de ganarles frecuentemente a los dos.
Al papá prácticamente le estuve ganando partidas durante unos treinta años, aunque en dos ocasiones me venció, pero el score fue como de 20 a 1. Afortunadamente la gran mayoría de los torneos que jugué antes de cumplir los quince años fueron con adultos y no sufrí las intimidaciones que observo ahora.
Es difícil preparar a un niño psicológicamente contra ese tipo de obstáculos, sobre todo si también tiene que sufrir a jueces arbitrarios, pues es importante fomentar el respeto a las reglas y a los jueces que las vigilan.
Los adultos tenemos la obligación de sanar el ambiente, pues tener que llegar a los extremos, que es frecuente ver ahora en torneos infantiles, en que prácticamente se les aísla a los niños de padres y entrenadores, es terrible, sobre todo cuando es evidente que se hace eso para que alguien no haga trampas.
Además de que eso no evita que los niños sean victimas de que los molesten otros niños, el mensaje de que entre los adultos del medio del ajedrez hay tramposos, es sumamente nocivo para la formación de los niños.
Emplear algo del valioso tiempo de que disponen los entrenadores con sus alumnos en prepararlos psicológicamente para manejar las trampas que les pueden hacer en un torneo, también parece muy triste, pero quizás sea necesario.
Todo esto me recordó a un filme muy duro que se llama “¿Quién quiere ser millonario?”