6 may. 2011

En la Calle de Acosta, en La Habana.

El club suizo mantenía sus actividades sociales en 1933 a pesar de que en La Habana se respiraba un ambiente políticamente agitado. Incluso en el ajedrez cubano existía una cierta división e incluso había dos organizaciones que reclamaban el regir el ajedrez federado de la Isla. En 1974 conversé con Doña Sara Castellón, quien fuese campeona de Cuba por una de esas organizaciones en aquellos años y que era la rival de la reconocida Teresa Mora, campeona de la otra organización y que siempre fue más popular entre los ajedrecistas de Cuba debido a que Capablanca la elogiaba y fue la representante en la primera Olimpíada de Ajedrez en que Cuba, encabezada por supuesto por Capablanca, participó, en Buenos Aires 1939, y en que Doña Teresa Mora fue la primera cubana que participó en un Mundial Femenino de Ajedrez. ¡Como ha pasado el tiempo!. Ahora un equipo femenil cubano, logró obtener nada menos que un cuarto lugar mundial, acompañado de una medalla de oro individual. El caso es que Doña Sara, entonces, en 1974, radicada en Puerto Rico y representante en la Olimpíada por ese país, me regaló una foto de Capablanca dando simultaneas en abril de 1933 en el club suizo, de la calle de Acosta. Recorriendo dicha calle es difícil ubicar el lugar de ese club en la actualidad, pero con ayuda de un viejo amigo, pude recrear como serían en aquella época las actividades sociales de dicha institución.
En abril el clima es bastante caluroso en La Habana, pero en la foto podremos observar lo bastante abrigados que aparecen los participantes en las simultaneas, tal vez sacrificando demasiado la comodidad en aras de la elegancia. Me hubiera gustado tener alguna foto de doña Sara de esa época, pero aunque ella participó en esa simultanea en que el gran Capablanca se enfrentó a 25 contrincantes, no aparece en la foto. Pero la recuerdo de 1974, elegante y de plática amena, con una memoria en que me explicaba puntualmente, y con detalle, las situaciones políticas del ajedrez cubano de aquella época y en las que un ajedrecista, excampeón de ajedrez de México, Manuel Marquez Sterling Loret de Mola, fue presidente de la República de Cuba por unas horas.