28 jul. 2010

Parte 4 La Frase de la Semana.

¡Los blogs aguantan todo!

Parte 3 El Mundo Magnético y el Conocimiento.


Los que estamos lo suficiente viejos como para acordarnos como era el mundo antes de que la cinta magnética y los discos fueran de uso popular, pues existían desde Edison, en el siglo XIX y los albores del siglo XX, tenemos que transmitir nuestro testimonio de agradecimiento por esa fabulosa aplicación de las leyes de la naturaleza para mejorar la vida humana. ¿Qué es la ciencia sino eso, el aplicar las leyes de la naturaleza para el bienestar de los seres vivos, animales o vegetales?
El caso es que contaban que un ruso, escapado de las garras de Stalin gracias a hacerse maestro de ajedrez, viajar fuera de la URSS y aprovechar esa acción, planeada de antemano, para desarrollar una idea que lo haría millonario. La leyenda decía que un Anastas Mikoyanevich Petrov o algo así, había fundado AMPEX, con el invento de la cinta magnética para computadoras y de ahí a cassetes para computadoras y para los fabulosos Walkman. Bueno, según los libros serios, como los de McGraw, la historia de AMPEX es un poco distinta, pero hay quienes aseguran que la de los libros no es la historia real, sino la de aquel genio ruso.
Hace poco “baje” la gran Enciclopedia Soviética, de 25 tomos de 1000 páginas cada uno, por supuesto que en versión Dejavu, pues en papel, sería un baje de unos 80 kilos, mientras que fueron unos 400 megas y el CD en que lo puse no llega, ni con mucho, a los 200 gramos. Pues la lista de inventos de los rusos es tan larga como la de los chistes sobre algún presidente mexicano o de los habitantes de Lepe, o de las frases que se atribuyen a Martí en Cuba. Verdad del Mezdunarodnaya Kniga.
De cualquier manera, del invento del reloj, del concepto de tiempo y su relatividad al de grabar información en una cinta, para filmar, guardar sonidos, o datos, es un avance enorme. Hace que objetos únicos, sonidos únicos, datos únicos, puedan ser asequibles a millones de personas a un costo ínfimo. Es darle sinergía de millones de personas a un conocimiento que antes era aprovechado por unos cuantos cientos. Como la información es poder, es darle un poder a millones que antes estaba reservado a unos cuantos. Es un acto de liberación popular. Es erradicar las amenazas estilo “Fahrenheit” del futuro humano. Ya no tendremos que aprendernos libros de memoria para preservarlos. Estarán en memoria, de diversas maneras, aun en placas de platino o en ondas hertzianas rebotando de planeta en planeta como ahora lo hacen de computadora a computadora los chismes de Facebook o Twitter por la Internet. En el futuro se guardará información en meteoritos o asteroides, o satélites errantes, como ahora en servers de todo tipo. Al rato habrá chips insertados en los cuerpos humanos con un tera de información, y algún Cristóbal Colón de algún planeta se topará con un chip de esos y tendrá la Biblioteca de una Alejandría del Futuro y sabrá de la terrícola Ipatia nacida en el siglo 300 que promovió un monumento al libro impreso en offset y que vio la imagen de un cassette de cinta magnética de finales del siglo XX.
Gracias a un imán se cruzaron mares, gracias al concepto del ritmo y del tiempo la humanidad dio grandes pasos, así se llegó a la memoria magnética y a los laser lectores, y pronto veremos en un dedal que se comprima la información de una biblioteca de varios pisos y hectáreas. Como escribiría William Blake, “El Universo en la palma de la mano”.
¿Cuántas horas, cuantas personas, cuantos esfuerzos, cuanto amor hay en estos 7 kilos que sostuve en la mano? ¿Cuánto tomará que estos 7 kilos, que eran 4000, hace diez años, sean menos de 100 gramos? A lo más una década.
Entonces las futuras generaciones deberán adquirir hábitos, metodologías, esquemas mentales que nos vienen desde los chinos de Confucio y los griegos de Platón, para manejar esos 100 gramos e ir sumando nuevos conocimientos para tal vez juntar 4 toneladas, que pudieron ser, en su pasado, millones de toneladas, para llegar a la conclusión, que bastan 10 gramitos de estudio de aperturas y que por algo los dioses inventaron el medio juego. He confesado.

Parte 2 La Cinta Magnética, un enorme paso desde Gutenberg.


Antes de escribir este artículo, sostuve en una mano 17 mil libros de ajedrez. Si los pesan en la Biblioteca de Cleveland podían pesar unas cuatro toneladas o más. Pero en unos 130 DVDs, pesan poco menos de 7 kilos. No es por presumir, pero cada dos días cargo unos 20 kilos con ese brazo, en forma de garrafón de 20 litros de agua. Así que 130 DVDs es para mi un ejercicio ligero. Convertir 4 mil kilos en 7, es un milagro que se inicio con AMPEX y la cinta magnética.
Una commodore 16 con su grabadora y cinta magnética fue lo que use para guardar 200 partidas de torneos de ajedrez. De ahí al Chess Base 7 pasaron casi 15 años. El culpable del inicio de ese camino fue Eugenio Bueno Campos, ajedrecista, músico y astrologo, pero uno de los primeros en México que utilizaron la informática aplicada en esos tres campos de su interés: el ajedrez, la música y la astrología. De acuerdo a la astrología, ambos somos Escorpiones y muy afines, así que aunque de diversas formaciones, el administrador y contador y yo dedicado a la docencia; además de nuestro amor a Veracruz, éramos bibliómanos, adoradores de la música y con alma de piratas, como diría el gran Agustín Lara, que aunque como yo, no nació en Veracruz, pero esta siempre en nuestro corazón. Eugenio, como mi abuelo, si es jarocho auténtico, y aunque de gran sensibilidad, la tecnología lo atrae. Así que su vida está muy relacionada a la cinta magnética, que guarda sonidos, información, etc. De la cinta magnética a los discos magnéticos, o sea del cassette al CD y al archivo de datos cada vez más creciente, se llega a la posibilidad de la música, el video y por supuesto de textos como los libros de ajedrez.
Por supuesto que no es lo mismo hojear un libro que ver su imagen en la computadora. Claro que no es lo mismo viajara a Cádiz y a Sevilla y hojear los documentos del Archivo de Indias que ver la microfilmación. A veces es mejor. ¿Se acuerdan de Umberto Eco y el Nombre de la Rosa? ¿Saben cuantos hongos o enfermedades se pueden adquirir hojeando libros? ¿Han leído de los orines de rata que se quedan en el papel y las victimas que hubo en Cuba por ello? Claro que los CDs pueden tener virus, pero son informáticos y no los curan en los hospitales. En el “Celia Sánchez Manduley” de La Habana, vi un amigo muy enfermo a causa de un microbio de “libro viejo”: Los que desde niños nos hablamos de tú con los ratones por andar en viejas bibliotecas, cada vez que estornudábamos en un pañuelo blanco, veíamos una preocupante mancha negra. Eso era muestra de lo que respirábamos.
Por supuesto, todos tendrán que aceptar que los libros muy antiguos es mejor leerlos en PDF que en su versión original. Además hay algunos, como los de Ruy López, que solo en “El Escorial” pueden leerse uno o dos ejemplares originales, en cambio en PDF, de la versión original, circulan ya miles, tantos como el último chiste sobre Obama.
Varios bibliómanos con mas veteranía que la mía, como el Ing. Ferríz Carrasquedo, decidieron antes que yo ingresar al club de escaneadores, y fue “respaldando” su biblioteca. Así ni las inundaciones, ni los saqueos de uno que otro vival, huésped temporal del club, dejarían incompleta una colección. Se preservaba así, de una vez, tanta valiosa información. La Mona Lisa será conocida por muchas generaciones futuras, pues millones de copias circulan por Internet, así que aunque en el Louvre (el de París, no el de La Habana, el de los “tacos”), pasará una hecatombe, el futuro de muchas décadas de la imagen de la Gioconda está asegurado.
No quiero hacer una apología de los escaneadores y la piratería, pero la realidad hará necesaria una revaloración de todo ello. Es como un mar, se puede contener un rato, se puede desviar, pero domar, nunca. Me recuerda a la Migración. Es mejor aceptar los hechos, tomar las mejores actitudes posibles, canalizar, normar con criterio, pero enfrentarla de frente y sin flexibilidad es como poner muros al mar. Con algunos diques ingeniosos tendremos un Amsterdam, una Venecia, pero si no colocamos bien las cosas, no prevenimos los cambios climáticos, las olas cubrirán a la Giraldilla en La Habana. Así más o menos el irrespeto a los derechos de autor, las copias y la piratería. No son meros delitos, sino trucos por la supervivencia.

Parte 1 Un mar de libros de ajedrez. (memorias confesionarias de un bibliómano).


Desde niño me vi rodeado de libros. Mi abuelo materno, bibliómano empedernido, tenía dos grandes aficiones, el ajedrez y los libros. Por supuesto tenia una enorme cantidad de libros de ajedrez. Iniciada su colección de libros de ajedrez en sus años mozos, allá por 1916, dos años después de pelear en la defensa del Puerto de Veracruz contra los invasores norteamericanos y ganarse la medalla de Defensor de la República, Gral. Ignacio Comonfort; compró cuanto libro de ajedrez tuvo a su alcance. Varios de sus libros tenían la fecha de su adquisición, 1916, 1917, etc. Cabe apuntar aquí que en México eran muy pocos los que allá por 1930 tenían más de 20 libros de ajedrez. Mi abuelo por esos años tenía más de 1000 libros de ajedrez, lo que debió ser una de las grandes bibliotecas de la época. Ya 30 años antes, al partir hacia Cuba, su tierra de nacimiento, el gran jugador mexicano Andrés Clemente Vazquez donó a la Biblioteca Nacional de México una colección de más de 450 libros de ajedrez, una de las más grandes colecciones en Iberoamérica seguramente. Mi abuelo y Don Andrés además de compartir la bibliomanía editaron revistas de ajedrez en México. Mi abuelo dirigió y editó un par de años, allá por 1934 y 1935 la Revista Mexicana de Ajedrez, que retomaba su nombre de la editada a finales del siglo XIX por Manuel Marquez Sterling Loret de Mola, que fue el primero que publicó una revista con el nombre de Revista Mexicana de Ajedrez. Don Manuel llegaría a ser embajador de Cuba en México y Presidente de la República de Cuba en breve período; pero en el siglo XIX vivió en México y se consideraba de alguna forma casí mexicano, pero luchaba por ver nacer a la República de Cuba, sueño que se cumpliría en 1902, aunque con la enmienda Platt, a la que Don Manuel daría termino 30 años después como embajador de Cuba en los Estados Unidos. Todo un personaje.
El caso es que bibliómanos somos muchos y yo alego en mi favor que crecí en medio de una biblioteca de más de 20 mil libros, de los cuales una sensible parte eran de ajedrez. A los 7 años mis favoritos eran una serie de 6 tomos del Manual de Ajedrez de Paluzie y Lucena, editado en España a principios del siglo XX y el famoso “Frascuelo”, así que era como decía Machado, “Devoto de Frascuelo y de María, de espíritu burlón y de alma quieta”.
Cada vez que emigro o me mudo, pues tengo alma de golondrino, voy cargando como concha una enorme cantidad de libros. Y Revistas de Ajedrez, pues también contaba entre mis favoritas una colección de “El Ajedrez Americano”•editada por Roberto Grau, con los años 1927 a 1936. Así que de niño me sabía quienes eran Reca, Palau, Maderna, Bolbochan y las crónicas de las visitas de Tartakover a Buenos Aires y los campeonatos internos del Velez Sarfield de los años 30s no me eran ajenos. Las colecciones de revistas me encantaban, llenas de fotografías. El British Chess Magazine tenia menos fotos que “El Ajedrez Americano” y que L’Echiquier, pero más que el “ American Chess Bulletin”. Me pregunté por mucho tiempo porque las colecciones de revistas terminaban en 1936. Lo supe muchos años después. El ajedrez mexicano de alguna forma por ese año desapareció del mapa por cuestiones políticas y de ser favorecido por un grupo de generales sonorenses encabezados por los Generales Plutarco Elías Calles y Joaquín Amaro, llegó el régimen del General Cárdenas y el destierro de Calles significó la salida de muchos ajedrecistas mexicanos y ahí parece que mi abuelo, militar y médico, secretario de la Federación que presidía Amaro, seguramente vio cortadas sus funciones en la federación…
El caso es que me acostumbre a cargar libros. Hubo veces que en viajes a Europa prefería hacerle al faquir y casi no comer, para ahorrar todo lo posible para comprar libros de ajedrez. En Saint Germain, se veía un famélico profesor comprando libros y comiendo poco, hasta que un buen alumno, se condolió y de vez en cuando invitaba a comer a aquel que, casi perdida la razón, conoció más a Paris por sus librerías que por sus cafés. Aunque no es del todo cierto, pues no podía perderme de tomar un café en el mismo hotel donde Tartakover vivió casi 30 años, a orillas del Sena y a la vista de Nuestra Señora.
El caso es que cada libro pesa, así que el tonelaje de mi concha crecía a cantidades francamente espeluznantes. Contemplaba la biblioteca de ajedrez más grande de México, la del Lic. Alfonso Carreño y siempre me preguntaba que pasaría en la mudanza final. Esa biblioteca se esparció en muchas bibliotecas y siempre tuve la idea de que el Lic. Carreño, siempre muy ocupado, no la podía conocer, pues casí los compraba por catalogo, sin pasar hambre por ellos, pues su exitosa práctica profesional lo hizo muy rico y prácticamente unos diez mil libros, más o menos la mitad de su colección de ajedrez, los compró en un par de años. No los pudo haber conocido. Los primeros diez mil quizás, los segundos, no.
Otro bibliómano, que adquirió unos 14 mil libros de ajedrez a lo largo de 50 años, fue el Ing. Alfonso Ferríz Carrasquedo. Como siempre vivió en la misma calle y hasta adquirió una casa enfrente de la suya para crear un club de ajedrez y alojar la mayor parte de su biblioteca, nunca paso por las mudanzas y el empaquetado y desempaquetado de libros. Muchas veces trató de que la colección logrará reconocimiento y un sitio especial en alguna biblioteca gubernamental o de servicio al público. Pero creo que le costaba desprenderse de sus viejos amigos, a quienes más que estudiaba, acariciaba de vez en cuando. ¿Cómo pedirle consejo sobre mi concha, si él sencillamente se quedó anclado por sus libros?
En eso, llego el microfilm y se vislumbro una esperanza o más bien se comenzó a pensar en una alternativa para bajar el tonelaje. Viví ampliamente y a conciencia los debates sobre el futuro del libro y las ventajas de la microfilmación y los nuevos métodos de la archivonomía. Fue la época en que todo el Archivo de Indias de Sevilla fue microfilmado y México lograba tener la copia de los cientos de miles de documentos que relataban su historia. En esos días fue como recorrer la ruta de San Lucar o la Rábida a Veracruz cientos de veces. Pude ver las relaciones de los embarques de los Galeones, como nunca uno se imagino, sin tener que viajar a Sevilla. Me acuerdo que al año uno o dos historiadores mexicanos contaban la experiencia de conocer algo de los Archivos de Indias, mientras entonces, hasta estudiantes como yo, navegamos horas y horas entre documentos, de 1610 viajábamos a 1753 entre bitácoras y relaciones. Descubríamos América en Sevilla.
Claro que imagine lo que pasaría en ajedrez pronto. La primera colección fue la revista Chess Life and Review que anunciaba su versión en microfilm. Sin embargo, la solución era tan costosa, como ahora es el Regaine para los calvos, que se ven entre el pelo y comer. El microfilm fue pronto rebasado.
Las fotocopias y la Xerox manía abarataba un mucho los libros pero no resolvían espacio ni peso. Pronto estaba rodeado de cajas de fotocopias engargoladas de libros y revistas que obtenía prestados, los fotocopiaba y luego retornaba para que me prestasen más libros. En Taxco 1985 el GM Suetin me prestó unas horas libros y cuadernos de notas, supuestamente para hojearlos, pero el fotocopiador más rápido de Taxco, armado por la maquina fotocopiadora más cara de esos años, préstamo del gobierno del Estado de Guerrero, no durmió para reunir más de 4000 hojas de fotocopias de valioso material bibliográfico de la Delegación Soviética de Ajedrez. Para colmo, Suetin me regaló varios libros suyos autografiados, premiando así al espía ajedrecístico más peligroso que haya tomado cursos en Quantico (aunque fuese eso una década después y ya había desaparecido la URSS).
La concha aumentó gracias a Xerox. Esperaba su momento AMPEX…

27 jul. 2010

Interesados en curso especial de Internet y Ajedrez.

Para usar el Internet de manera óptima para entrenar y obtener información de ajedrez, ofrezco un curso presencial en la Ciudad de México, área C.U. Duración 10 horas, en tres días. O para grupos foráneos, en dos. Costo $500.00 Opción a compra de un paquete especial de bibliografía a mitad de precio (en DVD la biblioteca mas completa de cientos de libros relevantes y antologías) de precio normal de $1000, todo curso y bibliografía por $1000. Informes en chesscom@hotmail.com se cierran inscripciones en 29 de julio. El curso se realizará entre el 30 de julio y el 9 de agosto. Grupos pequeños nada mas. Oportunidad, pues no podre dar cursos presenciales en Ciudad de México hasta 2011.

Oferta de paquete de entrenamiento solo por unos días mas.

La oferta del paquete para verano solo durará unos días mas, pues solo quedan dos ejemplares. Ya uno se fue a Nuevo Laredo, otro a Santiago de Chile, uno más a Colombia, otro a Durango y tres mas para la Ciudad de México. Dado que es muy laborioso solo los preparo en grupos y quedan dos de estos.

18 jul. 2010

Ultima llamada al Curso

Lunes 19 a las 10 inicia el curso especial. Asi que inscrpciones se reciben unas horas mas. 20 horas de instrucción a precio irrisorio, comunicarse de urgencia a chesscom@hotmail.com informes

15 jul. 2010

Los paquetes de verano y los cursos de ajedrez.

Recuerdo el filme del “Jorobado de Nuestra Señora de París”, así como el de “El nombre de la Rosa”, donde se ve claro que hay grupos que quieren acceder a diversos conocimientos y hay grupos que no quieren que se popularicen los conocimientos. La imprenta y el Internet fueron dos hecatombes para los que sienten que la información es poder y quieren ser de los pocos que tienen algún poder, aunque sea solo el “Know How” de algo del ajedrez, ya sean reglamentos, técnicas de estudio, o lo que sea. Todavía recuerdo a aquel que tenía un libro sobre Karpov en ruso, idioma que no entendía en lo absoluto y nunca aprendió, que se negó en prestar diez minutos el libro diciendo: “No, porque lo fotocopias y me robas la información”, y cuando le dije que le pagaría por ello más de lo que costaba el libro según su etiqueta, siguió negándose. Luego, un año después, vino Karpov a México, y me pidió esta misma persona que le ayudará para que autografiara el libro, cosa que fue de lo más fácil, pues Karpov escuchaba la anécdota en ruso y se sonreía del asunto, para finalmente comentar: “Seguramente mis enseñanzas son secreto de Estado”.
El caso es que lo importante no es saber si no servir. Pero como todo autor de algo en este país, vivo entre la estrechez y la vergüenza y las organizaciones de alto nivel no gustan de los que quieren foro para decir lo que piensan, tengo que ofrecer cursos clandestinos, arrojado de las aulas oficiales tal vez, pero con los parques, convertidos en “Ludus” de gladiadores tracios como Espartaco, o refugiados en casas de amigos hospitalarios. Así que si se interesan por cursos y paquetes de estudio, resolveremos, antes que venga la noche. Después ya habrá pasado el momento y todas las mañanas del mundo no volverán.

Si la piedra roseta del ajedrez apareciera, había que poner la fórmula de inmediato en Internet.


El GM Carlos Torre Repetto una vez le dijo a Carlos Manzur: “En el valor de las piezas, esta mi secreto, por eso lo divulgó a todos e imprimí un papelito con eso”. Claro que entonces no es secreto, uno podía decir. “Si es secreto, puesto que si lo pones enfrente de todos, por llevarte la contraria no lo ven”.
Evaluación, evaluación, era la deformación profesional del tenedor de libros juvenil.
Es posible que la piedra roseta ya esté ha mucho en Internet, pero pocos la verán. Por que se necesitan muchas cosas para poder ver algo que uno no conoce.
Una vez alguien le dijo a Fischer: “Usted es el mejor jugador del mundo”, Fischer le contestó : “Es cierto, pero usted no tiene la capacidad de juzgar eso”. Por supuesto que tenía razón Fischer, sólo unos cuantos en el mundo tenían la capacidad para evaluar si Fischer era o no el mejor jugador del mundo en ese momento, los demás podían decirlo, pero por impulso, por emoción o simplemente por imitación, pero sin una base objetiva.
Una vez a un alumno le sugerí una variante que recomendaba el GM Semión Palatnik, a quien considero uno de los grandes entrenadores de la historia. Y el alumno me argumentaba : “No la juega ningún gran jugador”, y yo decía, “La jugó Morphy, Palatnik, Shirov y varios grandes maestros”, y él argumentaba “Pero en un libro de Silman y en otro de Eric Schiller, dicen que es inferior” , entonces repliqué: “¿Se refiere a Jeremy Silman a quien vencí en México en 1975 y a Schiller al que gané en 1979? Bueno, ellos hablan en general, aún así, cuando le toque Schiller le aconsejaría jugase la variante, aunque sea para que se confíe”. Por mi parte, confío más en Palatnik, aunque me encantan los libros de Silman. Los de Schiller, leí uno y me hubiera gustado oírlo tocar el violonchelo, pues dicen que es un gran artista.
En la evaluación correcta de las piezas, debe estar una de las claves, como dijera el GM Carlos Torre Repetto.

¿Por qué unos suben rápido y otros no?




Hay una delgada línea roja entre el saber y el saber hacer, que a cada rato se nos hace tan escurridiza cuando creemos tenerla ya definida.
Los sistemitas de Slavin , Konotop, Pojarsjky y Bloch, de resolver cientos y miles de posiciones con combinaciones son de un efecto tremendo y a veces me veo rodeado de niños de 9 años que encuentran en dos minutos golpes tácticos que no vio un excampeón mundial como Max Euwe tras 10 minutos de reflexión. Pero no puedo echar las campanas a vuelo. Pues si ya resuelve como Gran Maestro, aun no ha desarrollado el sentido preciso de cuando hay combinación o no. Luego faltará la cuestión psicológica, pero el GM Nikolai Krogius esta siendo objeto de críticas contundentes refutando mucho de lo que hasta hace un lustro era un tema sólido y ahora no tiene uno más remedio que ponerse a discutir. Un libro interesante nuevo es el de Sergey Lisenko, “Comentarios de Psicología en Ajedrez”, de “Russian Chess House”, donde percibo una andanada sobre las afirmaciones de Krogius. Claro que en español nada mas hay la versión abreviada del de Krogius, pero este gran maestro lleva más de siete importantes libros en ruso. ¿Cuál entonces es la referencia? Ni modo que Lasker. En su libro “Victor juega ajedrez” Lasker destruye un poco el mito de que era un psicólogo del ajedrez, más bien era un jugador muy práctico con una filosofía completa. Algunos dicen que hacía cometer errores a los contrarios, cuando más bien, era él el que cometía pocos errores, a sus oponentes no había que propiciarles el error, sino simplemente estar atento y explotarlos, pues había seguridad en ello. Hay un estudio, llamado “La fuerza de los jugadores”, donde se estudia el promedio de errores de acuerdo al ELO, pero hay muchas variables.
El caso es que la Psicología, sobre todo la positiva, la que va de “aquí en adelante” y no esa de “aquellos polvos trajeron estos lodos”, se enfoca mas que en los problemas y obstáculos al avance en ajedrez, en las herramientas para hacer ir adelante al jugador “malgre tout”, a pesar de todo. No es que crean en la “tabula rasa”, sino pasa de lado el pasado, para agarrar velocidad en el avance, pero temporalmente, para salir del bache, ya luego habrá que pasar de nuevo a rellenar lagunas y cerrar cicatrices. En Harvard, Steven Pinker ha trabajado mucho en el estudio de la manera en que funciona el cerebro, pero pasando por estudiar la naturaleza del mismo, en lugar de algunos enfoques rusos pragmáticos, que en lugar de “estudiar la electricidad, estudian como usarla y aplicarla más”.
Con tantas falacias y cerebros de Broca, abundan artículos y libros sobre “Intuición”, “Entrenamientos de Ajedrez”, “Sentido Posicional”, que son como cantos de sirenas que hacen naufragar a más de un marino que navega por los mares del conocimiento y uno requiere tener la suerte de naufragas y llegar a la playa con Antonio de Lisboa y Fibonacci, para entender que pasa y no le vacíen los bolsillos los Tebaldos de Padúa.
¿Sabe usted, lector, cuantas colecciones o monografías de aperturas tengo en formato Chess Base? Como 264. ¿Cuántas son de respeto? Unas 80. ¿Cuántas me sirven para instruir a niños talentosos? 25, menos del 10%.
Dan ganas de pararse como San Antonio de Padúa a pedir que escuchen. Pero cada quien compra lo que quiere. Una vez me gasté 30 dólares en una monografía sobre la Najdorf de la Siciliana, para darme cuenta que la línea principal tenía un defecto, que yo mismo había castigado dos años antes. Una vez la mostré al GM Miguel Angel Quinteros, enfrente de Robert el grande, y en dos minutos me convencí que lo único que justificó los 30 dólares fue el tener un pretexto para analizar con Quinteros.
El chiste es que nadie puede estar seguro de que método es lo mejor. De hecho yo me baso en unos, pero evolucionan todos los días. De repente veo algo nuevo, algún programa novedoso, lo experimento y aunque soy bastante conservador para no ser una veleta de la moda, tras algunas pruebas, algunas consultas con otros entrenadores, lo empiezo a utilizar con adultos con su autorización y sólo después de algunos meses con niños. No quiero hacer de mis alumnos cobayos. Uso sistemas muy probados con los niños, no hay de otra, incluso sigo métodos y contenidos de antes de la desaparición de la URSS. Los libros de Romanovsky y Koblentz son mis favoritos, además de Tahl, Gipslis y otros entrenadores ya hace mucho fallecidos, pero que siempre son novedad para mi. Los magos de Riga.

Encuentren a Waldo en SIRED

En archivos de SIRED, un sistema computarizado, que es público, hasta cierto punto, no aparece Waldo de Elista, así que no lo busquen ahí, ya muchos revisaron las copias de los registros desde 2007 a diciembre de 2009, y sería feo que apareciera Waldo en una nueva edición, pues es muy fácil demostrar que no coinciden con las copias notarizadas en enero de 2010 y que por fuerza hubo “mano negra”. Además no esta Waldo con rating, y si fuera honorario, ya habría un documento con copia en algún minutario. ¿Se la jugará alguien tanto con Waldo en esta época tan computarizada en que un ajedrecista de Estados Unidos está por entrar a prisión por leer un email que no era suyo? Ese tipo de intromisiones es lo más fácil de rastrear, como el modificar fuera de fecha archivos de computadora y son ambos delitos federales. ¿Qué tanto saben de computo forense? ¿Quién se la jugará así por Waldo? ¿Qué crees Manuel?

Antes de que venga la noche.



Goethe supo hacer sentir a sus lectores la angustia de un hombre viejo y sabio que veía escurrírsele entre las manos la vida cuando aun le faltaba tanto por saber, cuando creía que estaba por primera vez en el camino que había buscado toda la vida. Sin duda, el propio Goethe tenía esa angustia, al sentir que su cerebro tan desarrollado tenía un corto tiempo para desarrollarlo más y para dejar a los semejantes que amaba, de alguna forma sus conocimientos.
Al leer uno de los libros de Chepukaitis, “Sprint sobre el tablero de ajedrez”, o “ Como ganar en el blitz”, siento en sus páginas un Chepukaitis angustiado.
Genrik Mikhailovich no estaba ajeno del corto tiempo que le quedaba. Sentía molestia de no conocer el Internet lo suficiente como para escribir todo lo que quería expresar. Ese libro postmortem es sólo una punta del iceberg de lo que quería expresar.
Escribió tres libros, pero este, con un pequeño tiraje de tan sólo 2000 ejemplares, fue el único que ha llegado a la red, de alguna forma, y sólo en ruso. Han pasado 6 años de su deceso y ya se puede decir que la mitad de los miembros de la Federación Rusa de Ajedrez podrían decir más de veinte palabras sobre quien era Genrik Mikhailovich Chepukaitis.
En un libro escrito por el GM Genaidy Sosonko, le llamaba la atención que yo escribiera sobre Chepukaitis, quizás se olvidaba que en Taxco 1985 habíamos ya hablado sobre él con el GM Suetin; pero así como Sosonko elogia lo que escribí sobre Genrik Mikhailovich, tengo que elogiar la introducción que este Gran Maestro holandés nacido en Leningrado, sobre el “G. M. Chepukaitis” (Es de elección poner Henrij, o Genrik, así que el nombre con iniciales en lugar de Genrik Mikhailovich, G.M. seguido de Chepukaitis, es G.M. Chepukaitis como vimos su tarjeta en la mesa en Alemania en el Campeonato Mundial Senior.).
Sosonko resalta el papel de poeta de Chepukaitis, aunque debió pensar que daba rienda suelta a su tristeza. Chepukaitis debió, como todos los entrenadores lo sentimos alguna vez, sentir que poco tiempo tenía para transmitir sus conocimientos, con la misma angustia del Dr. Fausto. Pocos tendrán la serenidad de un Socrates, que afronta la muerte sabiendo que no podrá ser ya el mentor de los jóvenes de las calles de Atenas.
¡Es difícil aceptar dejar de ser un “taco” de la Acera! Cómo sólo los habaneros muy viejos lo comprenden.
No dejo de pensar en Genrik Mikhailovich, tratando como el GM Bronstein, o los grandes Casals o Borjes, de ser siempre maestros al paso de todos los inviernos. Faustos prestos a venderlo todo, antes de que caiga la noche.
Inútilmente traté de traducir los poemas de Chepukaitis, pues el idioma ruso hay que leerlo con una tristeza que el castellano, tan épico, tan consonante, le cuesta interpretar. El náhuatl tiene las tonalidades del ruso, pero también muchos traductores dicen que al náhuatl no se le hace justicia en castellano. Eso lo vemos todos los días, cuando del aguactl, de terminación suave, pasamos al Aguacate, con un te duro, de boca abierta final, en lugar del susurro de la tl.
En un libro sobre blitz, de lucha aguda y salvaje, ¿cómo es que se colaron los versos, los poemas? ¿Cómo una balalaika melancólica, como un fado lusitano, pudo hacerse un lugar en un libro sobre como ganar partidas de cinco minutos? Se pudo, porque Chepukaitis mismo era así. Lo duro y lo suave del personaje de Yuri Andreyevich Zhivago de Pasternak, mezclados un poco con el medio hermano Yevgraf Andreyevich, convivían en Chepukaitis.
Me acuerdo de unas letras en que me decía: “El error de Spassky es perder a Tolush, su blandenguería no aceptó su rudeza y por eso terminó derrotado por Fischer, ya que Boris Vasilievich era el talento más grande, pero para salvarlo de niño lo sacaron de Leningrado y no vio el sufrimiento tan grande de esos mil días de horror. Vladimir Grigorievich Zak, que lo quería como un hijo, sabía que era Tolush lo que la hacía falta. Alexandr Kazimirovich (este año es el centenario de su nacimiento), era el hombre fuerte que necesitaba el huérfano Boris Vasilievich, pero pocos aceptan que sufrir sublima…”
Chepukaitis, sólo dos años mayor que Spassky, a los 8 años de edad sufrió terriblemente en el sitio de Leningrado.
No se si Tolusch y Chepukaitis golpearon tan frecuentemente a sus alumnos como algunos cuentan, pero si se que en la Segunda Guerra Mundial pocos soldados eran tan duros como el coronel Alexandr Kazimirovich Tolush, el rey de las combinaciones en ajedrez.
Por cierto que el libro que Tolush iba a publicar cuando cumpliese sus 60 años, quedó sin publicar, solo fotocopias quedan de él, su título es sugestivo: “Entrenamiento y Doctrina de Ajedrez”, pero la noche llegó inesperadamente y el tremendo luchador de Leningrado murió a los 59 años.
Chepukaitis vivio diez años más que Tolush, hasta los 69 años, pero estaba desesperado por todo lo que quería escribir. Nunca satisfecho, llenó cajas y cajas de manuscritos, pero muy pocos llegaron al Internet y sólo unos pocos más entraron en la “xeroxcultura”.
Hay que teclear, grabar, filmar, ¡Antes de que venga la noche!

8 jul. 2010

El Maestro de Ajedrez de las mujeres de Cólquida y de Iberia.

El relato de Jason y los Argonautas es conocido por muchos, aunque sólo algunos identifican que su meta era Cólquida, en busca del Vellocino de Oro.
Colquida e Iberia (Kartli) fueron dos reinos georgianos, de las costas del Mar Negro y la Georgia Oriental, denominados de esa manera por griegos y romanos, pero ellos se denominaban a si mismos Kartvelios y a su tierra Sakartvelo. El pueblo georgiano , uno de los más antiguos del mundo posee lengua propia, y los primeros monumentos de la escritura georgiana se remontan al siglo VII antes de nuestra era. La lengua georgiana pertenece al grupo Kartvelio de las lenguas ibero-caucásicas y es uno de los idiomas más antiguos del mundo.
Desde el siglo XII el ajedrez fue muy popular entre la pequeña minoría gobernante que poseía un alto nivel cultural, ya que el pueblo georgiano en su mayor parte era analfabeto y vivía en la mayor miseria.
Georgia paso a ser parte del Imperio de los Zares por el siglo XVII, y ya el ajedrez poseía un gran reconocimiento social y su dominio se consideraba indispensable entre la gente bien educada.
Pero fue hasta después de la Gran Revolución de Octubre y que Georgia se convierte en una república socialista en que en medio de los grandes cambios económicos sociales, se manifiesta un movimiento masivo por la práctica organizada del ajedrez y se crea la Escuela Georgiana de Ajedrez que obtendría fama mundial, especialmente en el ajedrez femenil.
El papel más importante de la creación de esa escuela fue el maestro Victor Arsenievich Goglidze, aquel del que dijera Capablanca: “Afortunado el país que tiene tal ajedrecista”.
En 1923 se abre el club central de ajedrez de Tbilisi, capital de Georgia y Goglidze, con Nenarokov y Smorodvsky crean los primeros cursos y los primeros manuales de instrucción. Otros grandes jugadores, como el primer entrenador del campeón mundial Tigran Petrosian, Ebralidze, Grigoriev, Shishov, Pirishjalava, Kankava, Gambarashvili y Shinshadze, son los pilares de la escuela en que surgirán los excelentes entrenadores Karseladze y Gurgenidze. Pronto surgirán las grandes maestras georgianas Gaprindashvili, Alexandria, Ioselana, Gurieli y Chiburdanidze que acapararán medallas olimpícas y campeonatos mundiales femeniles además de grandes maestros de la talla de Dzhindzhishashvili, Azmaiparashvili y el mismo Gurgenizde, además del GM Tamaz Georgadze.
Goglidze, primer georgiano participante en torneos internacionales de maestros, y que entabla una memorable partida con Capablanca en el Torneo Internacional de Moscú 1935, se distingue también como pedagogo. Conforma un sistema especial de enseñanza de ajedrez para niños, y en 1957, por su iniciativa se abrió una academia de ajedrez en Tbilisi especializada en enseñar a los niños, la primera en la URSS. Esa Academia era conocida como la “Academia Goglidze” y ahí destacaron los dos grandes pedagogos especializados en ajedrez infantil femenil Victor Karseladze y M.V. Shishov. Karseladze desde que Nona Gaprindashvili era niña, hasta la muerte de él, fue el entrenador de la famosa campeona mundial.
Los cuadernos elaborados por Goglidze ya en los años 1950, se adelantan en mucho a su época y poco han sido mejorados desde entonces, siendo editados en numerosas reediciones por toda la URSS, ya que Goglidze los redactó originalmente en ruso y no en el celebre idioma antiguo del poeta Shotá Rustaveli, considerado como el creador de una verdadera joya universal: “El Caballero de la Piel de Tigre”, que era en la URSS tan obligada de leer como en México en las escuelas la obra de Amado Nervo, el inmortal nayarita.
No hace mucho leí por enésima ocasión el libro “La Escuela China de Ajedrez” de Liu Wenshe donde describe algunas ideas para conformar cursos de ajedrez que según el entrenador chino son de su invención. De pronto me di cuenta que era lo mismo que había visto en un manual de Goglidze de 1952. Como para un chino debe ser muy raro conocer la obra del maestro Victor Arsenievich, no me sorprende que crea novedades sus ocurrencias. En cambio Goglidze aclara que sus método derivó de una idea de Chigorin en un artículo en que el Gran Maestro ruso confiesa haberse inspirado en un libro del alemán Dufresne. ¡No hay nada nuevo bajo el sol! Ahora yo estoy adaptando la idea a ponerla en la plataforma informática del Chess Base. Va a decir alguien que se la copié a Liu Wenshe, pero fue a Dufresne en realidad.
Nacido en 1905, Victor Arsenievich Goglidze, obtuvo su título de maestro internacional un día como hoy, 8 de julio, hace 60 años y hace 50 el de maestro emérito de la Unión Soviética un 9 de julio. Su biznieto mexicano, el Ing. Victor Mendoza Goglidze me pidió que no se olvidase este aniversario en México, pues toda su descendencia, al menos hasta donde él sabe, son mexicanos.

Con un recuerdo para el excampeón chileno de ajedrez Carlos Silva.

En 1940, 30 años antes del IV Torneo Panamericano de Ajedrez del que comentaba recordaba que había conocido al campeón de Chile, Carlos Silva, se realizó en Chile el que se puede decir es el Primer Torneo Internacional de Ajedrez en ese país. Nada menos que 70 años han pasado, por lo que para muchos iberoamericanos puede ser un hecho desconocido.
Los invitados especiales a tal evento realizado en la Ciudad de Santiago, fueron los maestros argentinos Roberto Grau, campeón nacional en ese entonces y el excampeón Carlos Guimard.
El evento fue realizado en el mes de marzo de 1940, y lo ganó Guimard con 6.5 puntos de 8 partidas, seguido de Grau con 6, siguiendo los chilenos Mariano Castillo con 5, Rodrigo Flores con 5, el gran René Letelier con 4.5, Salas Romo con 3.5; Schroeder 2.5; Ivanovic con 2 y Manasevich con 1. Inicialmente participaba también el chileno Ureta, pero salió del torneo después de la primera ronda por enfermedad. En la última ronda se enfrentaron los maestros argentinos entre si, Grau con 6 puntos de 7 y Guimard con 5.5; pero al triunfar este último, le quito el campeonato a Grau en final de fotografía. Ambos visitantes a su regreso a Buenos Aires se expresaron con mucho agradecimiento del trato recibido en Chile y “El Ajedrez Americano” de Abril de 1940, editado por Grau, publicó varias partidas y encomiables elogios por la hospitalidad chilena.
Recuerdos que el viento no se ha podido llevar.

Celebrando San Fermín.

Después del chupinazo de ayer y el pase a la final de España en la Copa Mundial de Futbol, estuve revisando material de efemérides para un libro sobre ajedrez iberoamericano, es decir de Nuestra América, además de España y Portugal.
Hace 40 años, en el Salón Embajadores del Hotel Habana Libre se realizó durante los meses de julio y agosto, el IV Torneo Panamericano de Ajedrez.
Camino a dicho torneo visitaron Ciudad de México los campeones de Argentina, Chile y Uruguay; por lo que tuve oportunidad de tratarlos y jugar algunas partidas blitz. El de Argentina era Carlos E. Juárez, de Buenos Aires; el de Chile, Carlos Silva, de Talca; y por Uruguay Pedro Lamas. Este último era cronista también de futbol, creo que lo sigue siendo, y cuatro años después me lo encontraría en la Olimpíada de Niza en junio de 1974, lo mismo que a Silva. Otros amigos que jugaron en ese Panamericano y con quienes tuve buenas relaciones y jugué incluso partidas de torneo fueron Eldis Cobo Arteaga de Cuba, Román Hernández también de Cuba, William Hook de Islas Virgenes, Alfredo Iglesias Trejo, de Guadalajara, Jalisco; México; que fue quien me presentó a Silva, Juárez y Lamas; además de Silvino García de Cuba. El torneo lo ganó el MI Eleazar Jiménez de Cuba, también gran amigo y sobre todo mentor en muchas formas, pues en la Universidad de La Habana tuve oportunidad de ver sus métodos de entrenamiento, así como durante décadas tuve interesantes conversaciones. A veces me parece increíble que ya hayan pasado 40 años de ese evento. Tengo muy frescos los recuerdos de todos ellos, incluso de Carlos Juárez, a quien no he vuelto a ver desde entonces. Jimenez, Cobo, Hook, Iglesias ya han fallecido y sólo a Silvino y a Román los veo mas o menos frecuentemente, ya sea en La Habana o en Mérida, Yucatán. No hace mucho vi una foto de Pedro Lamas en un sitio web de Uruguay y espero que alguno de los varios alumnos y lectores que tengo en Uruguay me lo saluden y le digan que lo recuerdo con cariño.

1 jul. 2010

Enseñar enseñando ajedrez, una buena manera de pasar el verano.

Estoy preparando un curso de 5 días a la semana, tres horas diarias, para impartirlo en las diversas semanas del verano, algunos para instructores, otros para niños y otros para adultos y jóvenes que aspiren a las altas categorías del ajedrez, así como uno más para jugadores medianos.
Pero también ya hay quienes me preguntan por paquetes de clase para estudiar en su casa. Así que se ocurrió formar dos paquetes: uno para jugadores y otro para jugadores – instructores.
El de jugadores, que sólo quieren subir de juego, pero no quieren dar clases, el paquete de 18 lecciones de combinaciones, 12 de calculo de variantes, los 50 procedimientos estratégicos y una antología de libros en PDF, así como una colección de programas de computación como Chess Hero, Chess Mazes, Chess Quiz, etc., todo para entrenar con computadoras lo ofrezco en $1200.00 en México y 120 dólares fuera de México. Se envía en DVD por correo.
Unas 200 horas de instrucción completa directa y 500 indirectas (por aquello de las antologías de más de 100 libros seleccionados, muchos traducidos por primera vez).
Para jugadores – instructores. Un paquete con rotafolios y videos, curso básico para principiantes, 25 lecciones, para dar clases, curso de 18 lecciones de combinaciones con rotafolios y videos, antología de libros en PDF, Programas de clases de 0 a 2100, así como una colección de programas de computación como Chess Hero, Chess Mazes, Chess Quiz, etc., todo para entrenar con computadoras lo ofrezco en $1500.00 en México y 150 dólares fuera de México. Se envía en DVD por correo.

Alternativas Para Estudiar Ajedrez en Verano.

Para la realización de varios proyectos que se vislumbran en la segunda mitad del año, estuve revisando los diferentes paquetes y métodos de estudio que se ofrecen en diversos países y diferentes idiomas.
Existen muchas alternativas como las de la española EDAMI o las europeas como chessdom o la Escuela Internacional de Ajedrez de Rumania, o las diversas academias en los Estados Unidos como las de la GM Polgar o de otros grandes maestros generalmente que emigraron de la Europa Oriental. Otra opción muy interesante es la producida en Dinamarca aunque el danés está al alcance de muy pocos fuera de ese país.
Como todos los que elaboramos cursos examinamos lo que hacen los colegas, difícilmente alguien aportará algo realmente muy diferente, por lo que la oferta variará en costos y en pequeños detalles, así como el idioma y algunas formas y no tanto en el fondo. Aunque hay que tener siempre presente la afirmación de Reyes Heroles, “La forma es fondo”.
Sería absurdo decir que un sistema de estudio es malo, si yo mismo estoy estudiando cada uno de ellos. ¿Qué tan justo es afirmar a los lectores sobre algunas deficiencias de los Packs EDAMI, si los he leído de cabo a rabo, y muchos de sus contenidos, claro que con un amplio sello personal, los he utilizado para elaborar mis lecciones? ¿Cómo criticar el Chess Base Magazine o las clases de Chessdom o de la GM Polgar, si avídamente reviso su material nuevo apenas aparece?
Cuando me preguntan que recomiendo, claro que tengo que recomendar el mio, pues se supone que si revise y analice los otros para elaborar mi sistema, el derivado de eso es un sistema que yo creo superior, pues nadie revisa y recopila diversas fuentes para crear algo menos rico que lo de todas ellas juntas. Por supuesto que mi criterio personal decide que uso de aquí y de allá, por lo que mi método se vuelve en realidad MI METODO, pero claro que deriva de todos los métodos.
Entonces lo que pagan mis alumnos es el juicio que ejercí para dar relevancia a tal o cual contenido y la forma en que pretendo sea la mejor manera para ser asimilado, así como la filosofía y metodología que creo es la mejor para que los que se acercan a mi cumplan con sus sueños. Soy un facilitador, pero no puedo decir que algo sea mejor que otra cosa. No podemos preguntarle su opinión a Dios, si no teniendo fe en que él nos guiará hacia nuestro bien.
Ahora que la responsabilidad que asumo es la de examinar todo lo que aparece sobre enseñanza del ajedrez en el mundo para hacer mis cosas basado en que conozco el estado del arte.
Entonces fundamento mi propuesta en miles de libros de ajedrez, miles de revistas, decenas de entrenadores con los que realizo intercambio de ideas y de información, así como en 40 años de dar clases y esos mismos años de estar abierto a ver lo que los demás opinan sobre como dar clases, y a todos los días tratar de conocer algo nuevo, intercambiar alguna idea o material, así como revisar el efecto de mis lecciones en el progreso de mis alumnos hacia e logro de sus metas.
¿En que radican las diferencias de mi oferta con otras ofertas? En el uso de la Psicología, en el empleo amplio de la informática aplicada al ajedrez, en establecer un modelo claro basado en los modelos exitosos, que no contenga ambigüedades y que sea tangiblemente verificable en su eficacia.
Las combinaciones del uso del software, videos, material documental, archivos en Chess Base, de materias de ajedrez con materias de pensamiento positivo, herramientas prácticas, modificación de estructuras mentales, si no existen en ese conjunto en otras propuestas. Una metodología enfocada en lograr que adultos que ya no veían claro como progresar tengan de nuevo un futuro de avances, y que los niños tengan garantizado su superación continua toda la vida, en lugar de métodos en que avancen rápido por un tiempo, pero hipotecando su futuro, causando que poco después, cuando tengan poco más de 20 años de edad, su progreso sea nulo o muy lento, desertando del ajedrez a temprana edad. Mi método está basado en la práctica deliberada y no en el talento como factor esencial.
¿Qué opciones ofrezco? Esa es otra historia.

El GM Carlos Torre Repetto y sus familiares.


En días recientes el pueblo de México se escandalizó por el asesinato del virtual gobernador de Tamaulipas, Dr. Rodolfo Torre Cantú. Todas las encuestas lo marcaban como seguro ganador de las elecciones del próximo domingo 4 de julio.
Tamaulipas, estado mexicano que hace frontera con Texas, Estados Unidos, con costas en el golfo de México y territorio rico en diversos productos, incluyendo el petróleo, ha sufrido recientemente por ser campo de batalla entre diferentes grupos del narcotráfico, así como del combate de las fuerzas federales contra la delincuencia organizada.
El Dr. Rodolfo Torre Cantú era nieto del renombrado jurista yucateco Egidio Torre Repetto, hermano mayor del GM Carlos Torre Repetto. `
Su padre Egidio Torre López, doctor de profesión, secretario de salud y eterno aspirante a la presidencia municipal de Ciudad Victoria. Fue el presidente de la primer comisión para la proceso interno del PRI durante el gobierno del ex mandatario Manuel Cavazos Lerma. A través de él conseguí unos datos sobre la vida de Carlos Torre Repetto en esa ciudad.

Dr. Egidio Torre Repetto era originario de Mérida, Yucatán; emigró a Nueva Orléans hacia el año 1923-1925; se internó en San Carlos, Tamaulipas, donde se casó con la hermosa señorita María López; se fueron a vivir a la Cruz, Tamaulipas, y después de nacidos sus hijos Egidio, Esther, Paula, Luis y Cruz Torre López hacia 1942, llegaron a Ciudad Victoria, donde estudiaron primaria, secundaria, preparatoria; los hombres en la Escuela Secundaria Normal y Preparatoria del Estado; Egidio y Cruz continuaron sus carreras de Médicos en la Escuela Nacional de Medicina de la UNAM en la Ciudad de México ; Esther y Paula estudiaron para Contadoras, desarrollándose como secretarias en Estudios Profesionales, Luis Torre López estudió derecho en Saltillo, Coahuila, y llegó a desempeñar el cargo de Procurador de justicia del Estado; falleció después de penoso accidente automovilístico.
El Dr. Egidio Torre Repetto, contaba con sus hermanos Enrique, Raúl, Carlos, una hermana en Yucatán de nombre Esther o Paula Torre Repetto, a la que en 1968, Doña María López conoció en Mérida, Yucatán; ya viuda doña María pues el Dr. Egidio Torre Repetto falleció en 1959 de infarto del miocardio en Ciudad Victoria, siendo un acontecimiento funesto y de gran trascendencia social.
El Dr. Enrique Torre Repetto tuvo un hijo Enrique Torre que vivió con sus padres en Antiguo Morelos, Tamaulipas
Carlos Torre Repetto vivió en 1946 en la casa del Dr. Egidio Torre Repetto en la casa de las calles Allende y Aldama No. 17, en Ciudad Victoria.
Egidio Torre Repetto era un destacado Masón del grado 32 del Rito Escocés, muy admirado y había ocupado los puestos más importantes de la Logia Victoria 7 de la Gran Logia de Tamaulipas.
En anteriores artículos, (marzo de 2008) comentaba yo, que al ponérsele el nombre de Carlos Torre Repetto a una calle de Mérida, se daba el caso curioso que dos hermanos tuvieran en su honor una calle con su nombre a más de 3000 kilómetros de distancia.
No deja uno de pensar en los avatares que la familia Torre ha sufrido desde que se fundara el Club de Ajedrez “Andrés Clemente Vazquez” en 1908 en Yucatán.
Varios de sus fundadores, como José María Pino Suárez, Vicepresidente de la República Mexicana, y quizás el mártir más limpio de nuestra historia, sufrieron la violencia de los años de la Revolución Mexicana. Don Egidio Torre, padre de los hermanos Torre Repetto, Egidio y Carlos, además de varias hermanas, tuvo que emigrar de Yucatán en medio de la lucha política. Carlos Torre así pasa a vivir desde muy niño a Nueva Orleans e inicia un camino que lo llevará a Marienbad y a Moscú, a la efímera fama mundial y a la debacle nerviosa que hace de su vida un languidecer triste durante medio siglo después. Sin hijos, no deja descendencia conocida. Egidio, su hermano mayor, radica en el norteño estado de Tamaulipas y se le reconoce como un gran pilar de la justicia. Y ahora un nieto suyo, Rodolfo, médico reconocido, ve cercenada su carrera de la peor manera, ejecutado por la delincuencia organizada.
El hermano mayor de Rodolfo, el arquitecto Egidio Torre Cantú, decide dejar los instrumentos de la construcción, la plomada y la escuadra, para como los viejos constructores de catedrales, a quienes seguía su bisabuelo Egidio Torre en Mérida, para tomar la estafeta de gobernador de hombres, como alguna vez hiciera George Washington. Así desde Yucatán, donde alguna vez aspirase a ser gobernador el primer Egidio Torre, un cuarto Egidio se convertirá Gobernador de un estado a muchos kilómetros del origen de la familia.
La genialidad de Carlos Torre Repetto, el sosegado razonamiento de Egidio Torre Repetto, y la conciencia cívica de Don Egidio, luchador social en los tiempos iniciales de la revolución mexicana, la vida limpia hasta el sacrificio de Rodolfo Torre Cantú; nos hablan de una familia muy rica en valores que derramaron sus dones por todo el litoral mexicano, de Yucatán a Tamaulipas, incluso a Nueva Orleans y Moscú.
No por algo, Manuel Marquez Sterling, amigo cercano del primer Egidio Torre y que uniese los títulos de Campeón de Ajedrez de México y Presidente de la República de Cuba, se expresaba de: “ los Torre Repetto son como los grandes frutos del preclaro tronco de un gran hombre de amplia cultura como Egidio Torre.”
Hay varias versiones del apellido materno del primer Egidio Torre, padre de Don Carlos y de Don Egidio, e inclusive, se me comentaba en Yucatán, que Egidio Torre Repetto ya era el tercero en su familia en llevar el nombre de Egidio, y que su abuelo, Egidio Torre Loret de Mola, era el nombre del abuelo de Carlos Torre Repetto y Egidio Torre Repetto. Pero a raíz de la emigración de los Torre Repetto de Yucatán, tras la decena trágica de 1913 y el asesinato de su cercano amigo José María Pino Suárez, se pierde mucho de la historia del pasado de los Torre en Yucatán y en Campeche, pues hay datos de que Egidio Torre Loret de Mola era de Campeche, pero son datos sin base, comentados por el mismo Carlos Torre Repetto cuando era un anciano y declaraba que no conoció a su abuelo. Carlos fue un hijo muy menor, pues su hermano Egidio casi era quince años mayor, por lo que los documentos familiares de los Torre Repetto habrá que buscarlos en Tamaulipas, donde seguramente los biógrafos de los Torre Cantú deben ya tener muchos datos interesantes de la familia de un personaje ilustre de su estado como Egidio Torre Repetto, aunque es posible que con tantos hermanos se les pase por alto el ajedrecista, el siempre modesto Carlos Torre Repetto.
Me preguntó a veces, pues aunque conocí brevemente al Dr. Rodolfo Torre, si su hermano, a quien no conozco, ahora nuevo candidato a Gobernador, sabe de la historia del ilustre hermano de su abuelo. En Yucatán pocos conocían el historial de Egidio Torre Repetto, como en Cuba poco se habla de los logros en campos ajenos al ajedrez de Don Ramiro Capablanca y Graupera, jurisconsulto y diplomático, a quien no sería nada raro que se considerase merecedor de que una calle de Cuba tuviera su nombre.
Al menos puedo decir que a cuatro personajes de la historia, unidos por el ajedrez, se le ha puesto su nombre una calle en su honor: Manuel Márquez Sterling en la Ciudad de México, José María Pino Suárez, en más de 30 ciudades mexicanas, Carlos Torre Repetto en Yucatán y Egidio Torre Repetto en Tamaulipas.

A los ajedrecistas tamaulipecos, es posible que les sorprenda el saber que su futuro gobernador es sobrino nieto de un Gran Maestro Internacional de Ajedrez.
Espero que en el IFE, donde mi primo Leonardo Valdés Zurita labora, no tomen esto como propaganda entre ajedrecistas tamaulipecos para que voten por Torre Cantú por ser familiar de un Gran Maestro de Ajedrez. Hay familias muy grandes, donde incluso hermanos y primos hermanos han sido competidores por una gubernatura, como padre e hijo, los Strauss, compitieron por ser el rey del Vals. O como el caso de Celso Golmayo padre, campeón de Cuba, nacido en España, y su hijo Campeón de España, nacido en Cuba.