26 jun. 2009

Una buena noticia.


Diversos organismos educativos en México reconocen la importancia de promover el ajedrez. Observando que en varios países como Estados Unidos, Venezuela, Cuba, Rusia, Francia, Escocia, Inglaterra, Argentina y Australia el ajedrez se enseña en ya miles de escuelas, en diversas entidades federativas se esta planteando como objetivo ampliar la promoción del ajedrez en el medio escolar. Ya desde hace décadas en más de 200 escuelas oficiales y más de 80 particulares se imparte el ajedrez; pero ahora hay la determinación de las autoridades de que se abarquen miles de escuelas. Lo único malo es que se hace sin dirección, ni planeación, sin tener idea de cómo o por donde empezar. Falta mucho para que autoridades y personal capacitado se encuentren, por lo se esta iniciando con personal de circunstancias. Bueno, al menos es un nuevo intento. Es curioso, pero un alto dirigente educativo mexicano a nivel federal, con él que una vez trabaje, yo era su jefe, cuando yo colaboraba en el Instituto Nacional de Migración, me vio un “pin” de ajedrez en la solapa y me preguntó: “Profesor, ¿Usted juega ajedrez?” y le conteste, “Menos de lo que desearía”. Entonces me dijo, “¿Me podría conectar con un club o un instructor de ajedrez que me asesore para un proyecto que piden en Presidencia?”. Lo tomé por un brazo y le dije: “Usted y yo tenemos que hablar de un poco de historia” Y creo que tras dos horas de conversación, hay posibilidades de un proyectito. El problema es que me contó, que un colega de él, en una entidad federativa, se asesoró con un ajedrecista que vio jugando en una peluquería, y que lo estaba ayudando a estructurar un plan de ajedrez para un estado. “Lo malo es que no tiene ni primaria, pero participó hace unos diez años en un Campeonato Nacional”. Como dije, el problema es que autoridades educativas y técnicos ajedrecistas se encuentren. Pues casos como el del jugador de la peluquería abundan, pero hay otros peores, cuando las autoridades educativas caen en manos de un federativo, que conoce los libros de ajedrez por las portadas, pues nunca ha leído alguno, pero si conoce uno que otro presidente municipal…

No hay que burlarse del Futbol, el ajedrez mucho peor.


Para los ajedrecistas que se burlan de los resultados del futbol contra sus contrapartes miembros de CONCACAF, para los que se entristecen que a nivel centroamericano y del Caribe el futbol mexicano este a media tabla, a pesar de competir con países de una décima del tamaño poblacional de México y de una vigésima de su producción; debieran ver lo del ajedrez.
En 1971 fuimos campeones centroamericanos y del Caribe por equipos, luego de 1972 a 1976, segundos lugares después de Cuba, aunque individualmente se superó a Cuba en 1975. Pero ahora en 2009, los representantes mexicanos quedaron casi últimos, después de cubanos, venezolanos, colombianos, costarricenses, salvadoreños, etc. Esos son los resultados del Torneo Zonal. Ignoro como se seleccionó a los representantes. Incluso me dio mucho gusto al inicio del evento ver que el talento juvenil más destacado de México estaba presente. Un muchacho que tiene mucho más talento natural que lo que se observaba a otras tres promesas del ajedrez mexicano en su época y que ahora son Grandes Maestros. Una verdadera promesa, que en las pruebas que se le hicieron con el sistema de detección de talentos rebaso las marcas de muchos grandes jugadores y dio resultados casi idénticos a los que dieron grandes promesas como el GM Chejov, el GM Lernier Domínguez y el GM Navara. Pero de alguna manera no tiene la capacidad de trabajo que los citados, o no toma con la seriedad debida, correspondiente a su talento, el trabajo duro para perfeccionar su ajedrez. El caso es que tuvo un resultado decepcionante, con lo que incluso bajará su rating, lo que en un jugador juvenil es preocupante, pues lo normal es que en cada evento tenga un desempeño superior al de su rating, caso contrario es señal de que las cosas van muy mal.
El caso es que los dos representantes de México, a nivel Centroamérica y del Caribe, en 2009, a más de 30 años de que México se colocaba sólo después de Cuba en el área, ocuparon malos lugares y nos demuestran de que estamos en ajedrez peor que en futbol.
Revisando la historia de los zonales desde 1969 a la fecha, los torneos centroamericanos, etc; tras cuarenta años de eventos cotejados, este es el peor resultado y muestran que en el área “CONCACAF”, el ajedrez mexicano está muy por debajo de lo que estaba hace cuarenta años. Claro que nada más a nivel representaciones nacionales. Pues de 2007 a 2009 se gastó más dinero en ajedrez en México que nunca, millones de dólares, mucho más que en Venezuela, Cuba, Colombia, Costa Rica y El Salvador juntos. Sobre el papel tenemos más jugadores de ajedrez que los cinco países centroamericanos juntos. Sólo un estado reporta 700 jugadores de ajedrez afiliados, aunque en sus torneos nunca juegan más de 150, incluso en un magno torneo abierto en 2008 participaron más jugadores foráneos que locales, sin contar niños, que parecían ser usados para llenar el lugar.
El caso es que cada evento internacional oficial, sin hablar de los “Mundiales Abiertos” en donde se envían niños que luego quedan detrás de 30 países con bajo desarrollo del ajedrez como Namibia, Zimbawe, Guyana, Grenada, Martinica o Kenya, las representaciones nacionales de ajedrez ocupan lugares muy por debajo de la media general de otros deportes. Si por lo general en otros deportes se ocupa, como promedio, el lugar 28 mundial, en ajedrez andamos por el 43, aunque en las Olimpíadas de Ajedrez últimamente andemos por el 60. Hay deportes en que se logran primeros y segundos mundiales, pero es muy raro. La CONADE pone como norma estar entre los 16 lugares del mundo para ser tomados en cuenta con presupuesto para las Olmpíadas, pero en ajedrez se hace de la vista gorda y como sus “técnicos” no tienen ni idea, pues más o menos aceptan que se participe en eventos donde se logran lugares muy malos. Y así seguimos en el Turismo deportivo.

Razones del atraso.



Entre las muchas razones del atraso e incluso del retroceso observado en el ajedrez nacional se observa una esencial: las deficiencias en la preparación y capacitación de los instructores y entrenadores.
La dirigencia del deporte de hace poco más de una década instituyo el SICCED, un sistema para capacitar entrenadores e instructores, que trató de implantar en las más de 40 disciplinas deportivas para intentar que los aficionados al deporte cuenten con instructores del deporte medianamente capacitados y así corregir en el algo la situación de que los niños y jóvenes de México fueran instruidos en el deporte por personas cuyo conocimiento era totalmente empírico. Se hicieron programas de estudio para instructores, se hicieron manuales que por lo general tenían capítulos especiales de cada deporte, pero otros generales.
Muchos especialistas de cada deporte manifestaron lo mal hecho que estaba planeado el SICCED desde sus inicios.
Recuerdo que cuando en el año 2000 llegó al puesto técnico más importante de la CONADE, prácticamente el segundo al mando después del Prof. Nelson Vargas, el Dr. Juan José Palacios, gran conocedor de la planeación técnica deportiva con doctorado en la especialidad; me manifestó que cambiaría totalmente el SICCED pues era una aberración técnica. Ya varios años atrás, cuando él encabezo el diseño de los manuales para apoyo de los instructores del Instituto Mexicano del Seguro Social, cuando el Prof. Ivar Sisiniega Campbell, hermano del GM Marcel Sisniega, dirigía dicho organismo, trato de que cada Manual fuera especial para cada deporte, sin capítulos generales. Pero luego, cuando Ivar llegó a la CONADE, instituyo manuales del SICCED ya sin apoyo de Palacios y nadie se preocupo por hacer los manuales con cuidado. Actualmente más de un 20% de los manuales son iguales para todos los deportes, incluso para el ajedrez. Por eso el Dr. Palacios quería acabar con el SICCED y replantearlo de nuevo.
Pero su paso por la CONDADE, con mil cosas que reorganizar, pues era un desastre económico, tomó más atención de lo pensado y hubo cosas que, tremendo error, no se reformaron como el SICCED.
Ahora nos encontramos que en los manuales de ajedrez, sobre todo en el del nivel 3, se observan errores y fallas terribles.
Por ejemplo: en el apartado sobre Psicología, uno muy amplio por cierto, se copió casi enteramente lo de otros deportes, abundando ejemplos de la Psicología aplicada al Squash, al atletismo, pero nada sobre ajedrez. A pesar de las decenas de textos importantes escritos específicamente de Psicología aplicada al ajedrez, no fue consultado ni uno. Simplemente se copio de los de otros deportes. Y eso que en el caso de los instructores del mal llamado nivel 3 del SICCED es fundamental la Psicología, es casi el 50% de todo, si no es que mas.
Sobre los contenidos técnicos, ni hablar, no sigue ningún modelo exitoso, no tiene nada de los más conocidos manuales de entrenadores. No se consultó siquiera los que edita Cuba y brinda gratuitamente en el Internet y que es infinitamente mejor que el presentado en este tristemente elaborado Manual Nivel 3 del SICCED. No da ningún elemento al instructor, es solamente un instructivo más, muy deficiente por cierto, para jugadores, no para instructores.
Ya no hablemos de los manuales de otro nivel del SICCED, donde el material de otros deportes toma mayor porcentaje que en el del Nivel 3. Ilustra técnicas para enseñar a grupos de atletismo, futbol, etcétera, nada de ajedrez.
Como los manuales de ajedrez del SICCED de los diversos niveles se pueden “bajar” gratuitamente del Internet, cualquiera que se tomé la molestia puede ver por si mismo los graves errores. En uno conté 45 erratas. Y eso con son muy pocas páginas las de cada manual. Tienen cosas buenas, claro que para jugadores, nada que ver con instructores, pero tomadas al pie de la letra de instructivos o libros hechos anteriormente. Eso es normal, pero lo malo es que parten de fuentes muy, pero muy antiguas y no se aprovecha lo que se ha evolucionado en la enseñanza del ajedrez.
Es una pena lo del SICCED, como hemos estado manifestando varios entrenadores profesionales del ajedrez en diversos documentos presentados a dirigentes del deporte y a miembros del Congreso de la Unión, con la esperanza de que todo el sistema, en lo que respecta al ajedrez, sea reformado, para evitar siga dañando a los que con buena fe quieren aprender a como dar clases de ajedrez. Hay tanto ya elaborado y que es ampliamente reconocido internacionalmente que puede ser copiado y adaptado para nuestro medio, enriquecido y sea útil para dar clases, que es una pena que estos manuales, elaborados con tanto material ajeno al ajedrez, se sigan distribuyendo, dañando en plazo corto al desarrollo técnico del ajedrez nacional.

25 jun. 2009

Psicología Positiva en Ajedrez.

Está ahora de moda el libro “El Secreto” de Rhonda Byrne, así como los textos afines del matrimonio Hicks sobre la “Ley de la Atracción”, herederos de las enseñanza de Napoleón Hill y este a su vez de raíces tan remotas como Benjamin Franklin; por lo que no extraña que un Psicólogo de San Petersburgo, Lev Arkadish Simoniev, haya publicado el libro “La ley de atracción en el ajedrez”.
Sin embargo me parece que estamos ante un libro muy importante, con una estructura impresionante que permite que un enorme volumen de más de 500 páginas lo devore uno capítulo por capítulo. Lo impresionante es como encaja con muchos de los métodos que se utilizan en Rusia en el ajedrez, “por debajo del agua”, sin la explicación cabal de cómo funcionan. Su archivo de casos arroja mucha luz sobre algunos “secretos” de la Escuela Soviética de Ajedrez y sobre el fenómeno de algunos niños grandes maestros, pero sobre todo sobre algunos jugadores de perenne trayectoria exitosa como Smyslov, Korchnoi y Taimanov, además de varios octagenarios jugadores que siguen compitiendo en torneos. La colección de capítulos y de historias sobre muchos jugadores relevantes de la historia del ajedrez ruso, vale la pena se conozcan fuera de Rusia. Espero transmitir aunque en partes este interesante trabajo.

Catalogo de Libros, publicaciones y software.

Se ha actualizado el catalogo de material de información de ajedrez que pongo en oferta. Libros, en diversas versiones, PDF, formato Chess Base, etc; elaborados muchos por el centro San Petersburgo de maestros de ajedrez, otros por diversos centros de Europa Oriental, muchos en inglés y una gran cantidad traducidos al español. Asimismo paquetes de temas, PDF y Chessbase, mayormente en español. Asimismo audiolibros y videos, así como rotafolios para dar clases. Documentos históricos digitalizados, cientos de notas manuscritas de archivos de famosos jugadores, etc. También ponemos en contacto con los archivos de varias bibliotecas, así como proveedores de copias fascimiles autentificadas. En fin, todo lo que sea información de ajedrez e informática aplicada al ajedrez. Ideal para quienes se hagan su propio programa de estudios de ajedrez y quiera tener una super biblioteca o un acervo enorme digitalizado para estudiar ajedrez con computadora. Escriba a chesscom@hotmail.com por el catalogo actualizado.

22 jun. 2009

Jugar y Vivir ajedrez.


Capítulo 1. Definiciones.

Que la vida no hay que tomarla demasiado en serio, es recomendación de filósofos no muy ortodoxos o de escritores con buen sentido del humor, lo que es lo mismo, aunque no es igual, buen sentido común.
En la civilización occidental, a partir de los grandes logros económicos de la revolución industrial, surge, en las sociedades protestantes del norte de Europa y en las Islas Británicas, el concepto de “sportsman”. En esas latitudes, en el siglo XIX, el trabajo era considerado imprescindible para sobrevivir y socialmente encomiable. Pero en los países con costas en el Mediterráneo, la vida ociosa era la regla entre los llamados “aristócratas”, y apenas a inicios de ese siglo desaparecía el esquema económico sustentado en la esclavitud.
La vida hedonista y lejos de responsabilidades se identificaba con una actividad considerada fútil y contrapuesta al trabajo: el juego.
Pero si uno pone de un lado al juego y por otro lado “las actividades serias”, pronto hallará, en la reflexión sobre las distinciones, un sinnúmero de dudas.
¿Es el juego ocupación inútil? ¿O el ocuparse en algo que no es serio, es la actitud más seria del ser humano?
El juego es tan importante en la vida del hombre, como nos lo muestra continuamente la historia, como para banalizarlo. Conforme avanzan los estudios humanos, salen a la luz un número cada vez mayor de elementos trascendentales contenido sen el juego, que hacen evidente lo fundamental de esta actividad en la vida humana.
Después de la Revolución Industrial, la lucha por la sobre vivencia, al menos en algunos estratos de la sociedad, se va haciendo menos pesada y cada vez las sociedades industrializadas disponen de tiempo de ocio y el juego, y su derivado, el deporte va tomando un lugar crecientemente institucionalizado en ellas.
Ya el siglo XX vive el fenómeno del juego y deporte, la sociedad cada vez más se ocupa de lo que otrora se consideraba poco serio, y juega cada vez más. Nace el profesionalismo en el deporte, y lo que para muchos es juego, se convierte para otros en trabajo. Se crea un dualismo muy especial y que contiene muchas contradicciones.
El juego es una expresión cultural que reclama, en las sociedad actuales, un papel cada vez más importante. Si el juego es en buena parte cultura y la cultura es una cosa seria, entonces el juego no es cosa de juego.
Para muchos, involucrados en la lucha despiadada contra el desempleo, donde el neoliberalismo aprieta sus tornillos sobre la masa trabajadora, se hace obligado el cuestionar los “valores” de ese sistema. El juego se convierte en una de las válvulas de escape empleadas por necesidad de que no explote la sociedad. Al sobrevivir y su extrema seriedad, tan identificada con la esclavitud de los siglos anteriores, el ser humano recurre al juego como liberación.
Ahora bien. Entre las clasificaciones convencionales aceptadas por la sociedad occidental, queda muy claro todo lo que es serio, lo que no es juego. Pero por otra parte, lo que es juego no queda tan claramente definido. El encuadre conceptual de lo que es juego ha sido prácticamente imposible de establecer a satisfacción de todos los investigadores “serios”. Los múltiples aspectos son inabarcables en una definición, e incluso los legisladores han visto en ello un reto difícil de superar. Lo mismo para el deporte. Si han existido grandes dificultades para que legalmente se defina al juego y al deporte, de forma tal que cumpla con la amplitud suficiente para cumplir requisitos de legislación, para definir al juego filosóficamente, el reto es aún mayor.
El ser humano ha mostrado mucha creatividad en hacer juego muchas actividades y las clasificaciones van más lentas que las novedades.
Los encuadres conceptuales expuestos en los mejores trabajos de investigación siguen siendo insuficientes. Podemos citar los trabajos de Rainer Roland, “Hacia los fundamentos de una investigación del juego. Definiciones, Sistematización, Metodología”. Los de Wolfgang Einsiedler, “Jugar, Alegría del Juego. Seriedad del Juego, Homo Ludens: El Hombre que Juega”, publicado por el Instituto para la Investigación del Juego y su Pedagogía, en Salzburgo, 1996.
En la supercarretera de la información, la Internet, la meca actual del juego, las citas que se pueden hallar en un buscador usual sobre la “Definición de Juego” o sus connotaciones, pueden superar los doce millones de citas.
Desde la publicación en 1938 del tratado clásico de Johan Huizinga, “Homo Ludens”, las argumentaciones y consideraciones filosóficas sobre el contexto cultural del fenómeno lúdico se han sucedido con crecimiento algorítmico año con año. En la conservadora Enciclopedia soviética se le dedicó mayor espacio que a asuntos “más serios”, como son la historia de Moscú.
En las universidades han surgido innumerables seminarios sobre el papel del juego en las sociedades actuales. Centros de estudio sobre el tema se han implementado en antiguas universidades como la de Lleida y la de Córdoba. En la Universidad de Gottinga fue creado en 1986 un departamento especial para estudio del tema. En el caso del ajedrez, como un juego particular, la Universidad de Texas, en su Campus en Dallas, ha instrumentado seminarios especiales para estudiar, no su metodología y técnica, sino su encuadre conceptual.
Hay que apuntar que el juego como actividad es incluso anterior en la vida de la humanidad que la cultura. Huizinga ya señala que los animales no han esperado a que el hombre les enseñase a jugar. “La gratificación de instintos muy profundos, en esencia la misma que los animales obtienen de sus juegos para ensayar mecanismos biológicos de supervivencia, se encuentra en la base de lo lúdico, aunque en la especie humana el fenómeno cultural se haya injertado como ropaje sobreañadido sobre el terreno instintivo primigenio cubriéndolo a primera vista casi por completo. Cada juego puede así ser examinado en estratos de progresiva profundidad, cuyas últimas o primeras razones serían las biológicas. Los animales juegan para aprender a cortejar, a alimentarse, a huir o a matar. En los juegos del Homo Ludens los componentes instintivos más crudos están presentes, aunque queden ebmascarados.” (Ricardo Calvo, en articulo sobre Huizinga).
Desde el punto de vista histórico, los juegos más antiguos fueron las actividades atléticas como luchar, correr, saltar o bailar, que fueron practicadas desde la prehistoria, y no sólo por el Homo Sapiens, sino por sus antecesores homínidos. Posteriormente estas actividades se unieron a las surgidas como manifestaciones culturales, y se institucionalizaron y trascendentalizaron en ceremonias mágicas para adorar a los dioses, evolucionando hasta grados que han traspasado la barrera del tiempo, como es el caso de los Juegos Olímpicos.
Huizinga llega a un punto fundamental, lo que ha hecho de su obra un clásico, al establecer el elemento religioso del juego. Factor específicamente humano, crea la diferencia entre el juego realizado por el ser humano y los juegos de los animales. Huizinga lo llama “elemento sagrado” y afirma: “La pista, el campo de tenis, el lugar marcado en el pavimento para los juegos infantiles y el tablero de ajedrez no se diferencian, formalmente, del templo ni del círculo mágico” Y también “El hechicero, el vidente, el sacrificador, comienza demarcando el lugar sagrado. El sacramento y el misterio suponen un lugar consagrado” concluye Huizinga.
La actitud mental respecto a la actividad crea la diferencia entre juego y “asunto serio”, o sea trabajo. En la “Historia de los juegos de sociedad”, (Histoire des jeux de societé) de Jean Marie Lhote, editado en Paris en 1994, podemos leer: “Jeu et travail ne soné pas de méme nature, comme pourraient létre des notions opposées. Il s’agit de deux iniverses n’ayant aucum point común, ce dont on s’apercoit avec evidence quand ompense ces deux actes en termes d’obligation: il peut avoir un travail forcé, des travaux forcés, mais pas de jeux forcés”. Una misma actividad como cortar troncos de árbol puede ser trabajo si el propósito es laboral o deporte juego, comenta Ricardo Calvo sobre la cita de Lhote. Juego y trabajo no son de la misma naturaleza, son nociones opuestas, pero pueden tener puntos comunes, en términos de obligación. Un trabajo es forzado, pero no más forzado que un juego forzado. Los jugadores profesionales aparentemente juegan, pero en realidad trabajan. De Alekhine se citaba: “El ajedrez es mi trabajo, mi juego es el bridge”, aunque esa cita en muchas fuentes se ha atribuido a varios jugadores, la idea esencial es lo que importa. Un campeón mundial de ajedrez no juega al ajedrez, trabaja en el ajedrez y es un trabajo muy rudo.
Pero el juego es en realidad, para nuestra sociedad, un asunto muy serio. Pero como la vida, no debe ser tomado demasiado en serio.
Según los historiadores, el ajedrez es un juego superior, ya que un paso más allá con respecto a las prácticas atléticas rituales es la creación de juegos sin actividad física predominante, como los llamados en general, “juegos de sociedad”. Los juegos de tablero, cuyo remoto origen es la reflexión del hombre sobre diagramas impresos en el suelo, o líneas hechas en la arena, como era usual al planificar las primeras batallas en la prehistoria del hombre.

Jugar y Vivir ajedrez.


Capítulo 2. La fascinación.

El efecto fascinador del ajedrez en el ser humano ha tratado de ser explicado por varios connotados psicoanalistas. Uno ineludible es el Dr. Reuben Fine. No sólo por haber sido uno de los jugadores más fuertes del mundo y ser considerado uno de los pensadores más profundos del tema de ajedrez durante décadas; sino por haber sido el primero en atreverse a tocar un aspecto muy sensible y adentrarse en terrenos resbaladizos como el de los arquetipos colectivos.
Uno de los campeones mundiales, o mejor dicho, de los jugadores que fuesen considerados el mejor jugador de su época en el mundo, ha sido particularmente objeto de análisis psicológico. Su historia con tintes trágicos, su demostrada superioridad sobre sus contemporáneos, la temprana edad de su retiro y la serie de leyendas sobre su comportamiento extraño tras abandonar las competencias de ajedrez; todo se une para atraer la atención del público en general y de algunos especialistas en particular. Pablo Morphy es el personaje central de varios estudios. El más notable, desde el punto de vista psicológico es el de Ernest Jones: “Le cas de Paul Morphy en Essais de psychanalyse appliqué”, publicado en Paris por la Editorial Payot en 1973. La capacidad del ajedrez, a través de sus símbolos, de fascinar al alma humana y despertar todo tipo de contradicciones en personas sensibles como Morphy, poseedoras de inteligencia superior al promedio y llevarlas a actuar de manera considerada poco razonable por la mayoría, no podía pasar inadvertido a cualquier investigador serio de las condiciones humanas. Jones, muy debatiblemente, habla de la existencia en Morphy de una sexualidad infantilizada en el mecanismo edípico de la muerte del padre simbolizado en el jaque mate al rey enemigo. Algunos biógrafos gustan de apuntar el hecho de que los triunfos de Morphy se multiplican poco después del fallecimiento de su padre, notable abogado que Morphy inútilmente trató de emular, y con quien siempre mantuvo una autoestimación inferior.
Preferiría yo afiliarme a la idea de que la fascinación del ajedrez proviene de aspectos más sublimes y menos terrenales. Huizinga habla de que lo más específicamente humano es el elemento religioso del juego. “Lo que en los juegos de los animales sirve para entrenar y perfeccionar pautas de comportamiento, útiles para la supervivencia individual o colectiva, en la especie humana se reviste de un nuevo lenguaje: el problema de la vida y la muerte, de la supervivencia y de las fuerzas que determinan o predeterminan el destino de la partida individual sobre el tablero del mundo” (Ricardo Calvo, en “La Otra historia del Ajedrez”).
Baku, ciudad petrolera, muy relacionada por los ajedrecistas por ser el lugar de nacimiento del campeón Garry Kasparov y de otros grandes jugadores, llama la atención por su panorama de pozos petroleros afeando un paisaje otrora hermoso, pero también atrae la idea de que parte de ahí una leyenda que une al fuego perpetuó de uno de sus templos surgidos muchos siglos atrás con la idea del monoteísmo religioso. Camino de muchas caravanas a lo largo de los siglos, que conectaba al Lejano Oriente con las regiones de Asia Central y Oriente Medio, fue paso obligado en el camino del ajedrez, en sus versiones más antiguas, hacia Europa. En Baku, se dice coloquialmente que ahí el ajedrez perdió su dado. Es decir, ahí paso a ser juego de azar a ser juego de habilidad. El fuego, surgido de una fuente de energía de gran dimensión, que se mantiene en el centro de un templo por siglos, llamó la atención a un viejo filósofo proveniente del califato abbásida de Bagdad, que reflexionaba sobre la predeterminación de origen divino en la salvación o condenación del ser humano y se cuestionaba sobre la verdadera existencia del libre albedrío y su influencia el destino individual. Observaba a dos personas jugando ajedrez, en la versión primitiva del chatrang que utilizaba los dados para determinar que pieza podría mover el jugador en turno. No dejaba de pensar en que en todos los sistemas religiosos de adivinación del futuro, en sus interrogatorios con los dioses, antes del monoteísmo, el azar era básico. Tanto en el I Ching de China, como en el Ifá africano, las ruanas de los drúidas, el azar se manifestaba con números 8, 16 y 32. El judaísmo conservaba, en mucho menor grado, el factor azar en lo que respecta a como debía uno conducirse, y son las religiones monoteístas las que van acotando la importancia de adivinos y hechiceros gestores de favores divinos para cambiar el destino. El Alea de los romanos, el Tabulae y el Tesserae, para los abbasidas islámicos, eran reminiscencias de religiones más emparentadas con la magia que con filosofías serias que explicasen al hombre su papel y destino en la tierra. Para los romanos “Ita vita est hominum, quasi cum ludas tesseris” comparando el juego de azar con la vida humana. Aunque los romanos no se dejaban dominar por el fatalismo como los griegos (como en Edipo), sino con actitud agonística y combativa para enfrentarse al destino.
En las tradiciones hebreas, la lucha contra el destino, contra el mismo Dios, no sólo era aceptable sino encomiable. El nombre de Israel significa eso, él que lucha contra Dios, él que se atreve a luchar contra el destino.
Para un filósofo abbasida como el de la leyenda en Baku, la legitimidad jurídico religiosa del juego de ajedrez desde el punto de vista del Corán se veía debilitada por la intervención del azar. El libre albedrío y la actitud filosóficamente opuesta, la del fatalismo como determinantes del Destino humano fue el tema básico de la forma de pensar de los abbasidas de Bagdad y cuyas conclusiones, a favor del libre albedrío y en contra del fatalismo, terminaron imponiéndose en todo el Islam. No habría más dados en el ajedrez. La razón y el esfuerzo individual eran los determinantes del destino. El ajedrez sería ejemplo usado por los profesores islámicos cuando quisieran ejemplificar que la vida era consecuencia de lo que elegimos. El hombre era el arquitecto de su propio destino. Para aquel que desafiaba el azar, el ajedrez era su juego. El ajedrez se liga a lo religioso a un nivel superior a la adivinación.
Cuando de los abbasidas llega a España, a Córdoba, ya el ajedrez no tiene los dados, esta entroncado con un haz de conocimientos ancestrales de tipo espiritual que le dan un halo sapiencial y de respetabilidad, de abolengo, de tradición antigua, que lo hace aún más atractivo. Una fascinación devenida de su característica profundidad, de su apariencia esotérica y el olor a la antiguo que le da valor por sentírsele avalado por el tiempo. Si ha sobrevivido tantos siglos, debe ser bueno; es el razonamiento que despierta a quien se acerca por primera vez al ajedrez. El ajedrez se convirtió en algo tan respetable en el medioevo, con su aire de sagrado y de sobrevivir a la prueba del tiempo, como una bebida añeja, que las piezas de ajedrez identificaban lo nobiliario, por lo aparecían en escudos heráldicos frecuentemente. En una era en que la magia era tan respetada como lo religioso, los ajedrecistas medievales veían ambos aspectos en el ajedrez y en su interpretación de la historia del juego. En los manuscritos se hacen muchas alusiones a las versiones semi-mágicas sobre los orígenes del ajedrez, así como de la conexión de este juego con aspectos religiosos y esotéricos.
Para el hombre medieval de cultura, generalmente monjes y caballeros de muy alto rango; el ajedrez ejercía gran fascinación, mientras que para el siervo no dejaba de llamar la atención el empeño que sus amos ponían a las batallas en los tableros escaqueados. El caso es que para los que lo practicaban, el ajedrez tenía su imán y para los que no lo podían practicar ejercía cierto atractivo, cierto misterio y el deseo, a veces guardado secretamente, de algún día practicarlo, como símbolo de estatus y de reconocimiento social.
Pero el mundo se hacía más ágil y el ajedrez, a pesar de evolucionar de juego de azar a juego de habilidad y cálculo; se notaba lento, pues las piezas requerían, con su andar limitado, de muchas jugadas antes de enfrascarse en combate. La sociedad tardo medieval habría de demandar la agilización del ajedrez y ponerlo más a tono con los tiempos. Se suscitaría el giro decisivo del siglo XV en Aragón, para darle vigencia al ajedrez en un mundo prerenacentista. Se acercaban los años donde Europa mediterránea despertaría a un Renacimiento y el ajedrez sería modificado, aumentando su poder de fascinación. Surgirían nuevos movimientos para las piezas, nuevas reglas. Como diría Ricardo Calvo: “El ajedrez evoluciona, pero en gran medida al precio de cavar al final una fosa evolutiva propia”.

Nuevos medios para entrenar. Gligoric, en versión software.



Por MI Raúl Ocampo Vargas.

Habitual y periódicamente me permito comentar para mis lectores algunas producciones de la bibliografía ajedrecística. Pero ya que actualmente se divulga una gran cantidad de teoría a través de medios electrónicos, se hace necesario, para orientar al consumidor, si uno tiene vocación de servicio, referirse también a los trabajos que los maestros, teóricos y entrenadores producen para software en CD e incluso para DVD en Multimedia para ser vista en TV o en computadora.
Muchas de los mejores trabajos actuales cuentan con versión en publicación impresa y con versión en software. Es el caso de los Informadores y de algunos volúmenes de Paidatribo. A veces, como pasa en el cine con las novelas, un best seller tiene tanto éxito que demanda su versión en la pantalla. Otras veces, los que reseñamos libros adjuntamos un resumen en software. También hay quienes divulgan los libros en su versión en PDF o totalmente electrónica, pasada a Chess Base por ejemplo. Las amplias lagunas legales a menudo son aprovechadas para eludir el pago de derechos de autor. En fin, veremos libros pasados a software, o software pasado a publicación impresa (hard copy, como dirían en Estados Unidos), como es el caso del Endgame Manual de Dvoretsky, que da la impresión que fue diseñado para medio electrónico y luego trasladado a libro.
Pero de libros y de material de conferencias se alimenta el software, lo que facilita la divulgación del conocimiento. Muy a menudo, casi siempre, cuando doy una conferencia o clase de ajedrez utilizo como medio de ayuda visual las computadoras, con dos programas como base: el Chess Base y el Power Point. De esa manera ya he reunido un par de centenas de conferencias con presentaciones en esas dos plataformas informáticas. Incluso, si se me presenta la necesidad de dar una conferencia y no cuento con tiempo para preparar algo muy nuevo, puedo apoyarme en una conferencia anterior y con una “manita de gato” puedo producir una nueva plática lo suficiente interesante e instructiva que sea benéfica para quien haya estado presente en las dos versiones de la plática.
Ya tengo un catálogo muy completo de pláticas organizadas por temas y adecuadas a diversos niveles de jugadores. De hecho en conferencias sobre administración y planeación estratégica, temas ambos donde he dado muchos cursos, también poseo un amplio “stocks” de presentaciones en “Power Point”. Y así como en ajedrez se venden colecciones de partidas comentadas puestas en Chess Base o Chess Asistant, y de conferencias en video cassetes y DVD o en audio, tanto en MP3 como en WAV, también se podrían producir colecciones de presentaciones en Power Point, como clases por correspondencia.
Recientemente vi una serie de estas conferencias de ajedrez pasadas a Chess Base y francamente me pareció magnífica. Da gusto que los jóvenes tengan estas posibilidades para estudiar y entrenar a su alcance. Hace unos 20 años serian un sueño para cualquier jugador ambicioso. Pero entonces no había estos avances de la técnica siendo aplicados por los mejores entrenadores. En este caso me refiero al CD de Gligoric que Notichess está promocionando. Hace unos años había yo conseguido algunas notas de las conferencias de Gligoric que son fuente de este CD y me había parecido, la versión en “hard copy” de lo más valioso. Pero contar con la versión en software es una delicia. Después de ver innumerables producciones de la casa de Chess Base, aquella de Mexiko Ring, que me imagino es la “glorieta México” en Alemania, el CD de Gligoric tiene material muy superior al que produce la mencionada casa alemana, que debiera ser vanguardia, pero que tiene algunas producciones lamentables.
Los CD de Notichess normalmente tienen mucho más material que los de Chess Base “productions”, aunque en inglés y en alemán no estar al día con Chess Base es estar fuera de “onda”. Indiscutiblemente a la casa alemana de Chess Base los ajedrecistas le debemos mucho y si mi economía lo permite, seguiré siendo cliente asiduo de Chess Base “productions”, pero es mi deber informar a mis lectores que los CDs de Notichess dan por lo menos el doble al comprador por su dinero.
Si además vemos los autores: Gligoric, Panno, Pytel, ...Ocampo... ¡No faltaba más!
Pero, ya en serio, algunas producciones de Chess Base no parecen urgirnos a adquirirlas, y menos pagar 30 dólares, cuando en México, con Ibrahim, unas semanas más tarde pueden adquirirlas por 3 dólares los asiduos al mercado pirata. De hecho, no se si él o uno de sus “fans” ya produjeron un DVD que contiene la colección de 50 títulos de Chess Base “productions” y lo venden en 20 dólares. El caso es que en la magna casa productora hay ya algunas producciones de menor calidad, si bien ahora están en el “aggiornamiento” con multimedia en DVD, lo que está haciendo que tengan un nicho muy especial de mercado, sobre todo entre los países que tienen buen poder de adquisición. Pero en los países iberoamericanos, con mucha plata en las minas, pero poca en los bolsillos de los trabajadores, es mejor poner los ojos en material muy especial, como en el CD de Gligoric.
La brecha digital ya se va ampliando demasiado entre los ajedrecistas. En los países tercer mundistas si los gobiernos o la iniciativa privada no apoya a sus ajedrecistas, estos se irán rezagando cada vez más respecto a los países de la economía europea.
En un diario mexicano un columnista se quejaba que en las pruebas educativas hechas a los niveles de educación básica, media básica y media superior a las educación en México se le consideraba la número 56 del mundo. El número me pareció muy similar a los lugares promedio de las tres últimas olimpíadas de ajedrez. Antes, hacia 1980, quedábamos en las olimpíadas de ajedrez entre el 40 y 42, lo mismo en las evaluaciones de la educación. Ahora parece que en poco más de 20 años descendimos 16 lugares. Una posible explicación es la brecha digital. Hay quienes quieren culpar a los políticos, pero la verdad no creo que los de ahora sean más corruptos que los de 1980. Tampoco creo que sea por falta de dinero, pues el ajedrez en México está recibiendo apoyo monetario en una cantidad muy superior a la de hace unos cinco años. Entre 2005 y 2007 el ajedrez mexicano ha recibido y recibirá millones de dólares en apoyo.
Entonces,¿por qué no aventajamos a países mucho menores en tamaño y economía de la misma ibero América, ya no digamos de Asia y Europa? ¿Merece la llamada novena economía del mundo andar en lugar 50 en ajedrez y en educación? México e Islandia son dos casos muy especiales en ajedrez, pues es difícil explicar, tomando en cuenta población y producto interno bruto, porqué Islandia está tan bien, con tantos GM per capita y México tan mal. Es como el caso en Economía de Argentina y Japón. ¿Porqué Argentina está tan mal y Japón tan bien?
El caso es que, ya que ha cambiado la manera de estudiar ajedrez con la computación, y en esto hay que poner una medalla muy importante a Chess Base, el estudiante tiene que ingeniárselas para conseguir material de estudio barato y si los productores no bajan precios, los autores tendrán que verse limitados por la competencia bucanera, y ver que su labor de muchas horas es explotada por un Ibrahim o incluso por personas ajenas al ajedrez que venden en las calles del Eje Central de la Ciudad de México una copia de Chess Base 9 en dos dólares y ni siquiera saben mover una pieza y le dicen a uno “Yo le recomiendo mejor el Chess Master 6000, pues tiene más variedad en colores y su instructivo está más fácil” ¿??
Como no me pareció hacer un archivo adjunto basado en el software, pues lo que yo hago no es reproducir algo del mismo medio, sino algo de impreso a software, y preferentemente de un idioma a otro, o material que no se puede conseguir fácilmente, lo que no cae en ninguno de estos rubros el CD de Gligoric, se me ocurrió adjuntar material del que tengo de mis propias conferencias.
Para terminar, quisiera decir que el apoyo económico al ajedrez es efectivo con planificación. El agua de Geiser no se puede beber...

“Si me pierdo, búsquenme en Andalucía o en Cuba”

Federico Garcia Lorca.

Ciudad de México a 19 de agosto de 2006.

El Talento para el ajedrez .


Por MI Raúl Ocampo Vargas


¿Qué se necesita para ganar las partidas de ajedrez?
Primero que todo, uno debe tener el don de Dios, el muy particular “talento para el ajedrez”. El talento puede diferir de persona a persona, pero a menos que lo haya, uno no podrá lograr la excelencia en ajedrez.
Entrenadores, pedagogos, psicólogos y grandes pensadores han estudiado diversos aspectos relacionados con el talento para el ajedrez. Uno de los más destacados es el recientemente fallecido Dr. Adriaan de Groot, quien escudriño en la mente de los grandes maestros para identificar las particularidades que los hacían exitosos practicantes del ajedrez.
Desde los años 1930s, el Dr. de Groot, un psicólogo profesional y maestro de ajedrez, decidió registrar el proceso de razonamiento de decenas de jugadores de todos niveles. En realidad sus estudios arrojaron más luz en determinar como cada uno piensa que en definir el talento para el ajedrez.
El fallecimiento del Dr. de Groot, el 14 de agosto último, a los 91 años, ha sido ocasión para que muchos de sus estudios se hayan vuelto a publicar y estén al alcance de una nueva generación de estudiosos, ya que desde los años 1970s, poco se escribía de ellos. En Gante, hace una década, tuve oportunidad de conocer al Dr. de Groot, en un homenaje en su honor, pero mi intento de conseguir algunos trabajos de él fue infructuoso, pues sus ediciones estaban agotadas. Posteriormente en 1998, se reeditó uno de sus trabajos principales: “Thought and Choice en Chess”; pero ahora aparecen en Internet múltiples extractos de sus textos, por lo que, más adelante, dedicaré especial atención a ellos. Me gustaría, por lo pronto, citar una de sus afirmaciones: “ El ajedrez es un deporte mental, pero hay 1000 libros de ajedrez que enseñan lo que uno debe saber por cada uno que se concentra en mostrar una manera efectiva de pensar”.
En muchas actividades humanas, la práctica constante es el factor más importante para alcanzar la excelencia.
En el caso del ajedrez ni el fanatismo para estudiar posiciones oscuras ni la participación en numerosos torneos ayudará. El talento puede ser desarrollado solamente. Ningún entrenador ni sistema de entrenamiento puede dárselo ni al más diligente, trabajador y dispuesto pupilo.
Pero el ajedrez no es ingrato y aquellos que aquellos que se dedicaron a jugarlo seriamente alguna vez, por corto que sea el período que le dedicaron y que luego lo abandonaron, generan de todas maneras habilidades que son muy útiles en la vida real.
Contaba el afamado entrenador Vaisman una conversación que había tenido con un magnate de nuevo cuño, padre de uno de sus alumnos. Tras de unas cuantas lecciones, el entrenador ya estaba convencido de que el niño no llegaría a ser un buen jugador de ajedrez y le comunicó la situación al papá. El padre del niño le dijo: “¡Yo no quiero que sea un gran maestro¡ Lo que deseo es que mi hijo aprenda a pensar con lógica, prevea y tome en cuenta los posibles pasos de sus socios, tome sus propias decisiones y las ponga en acción”. Lo que quería el padre era preparar a su hijo para los negocios. El ajedrez era el medio de aprendizaje que consideraba adecuado. El hombre de negocios comprendía lo que las personas que se dedican al ajedrez por un tiempo amplio sienten: el ajedrez es un modelo de vida.

¿Pero, qué es talento para el ajedrez? ¿Y qué es talento en general? Vaisman citaba un viejo dicho: “Talento es una cosa, que a menos que la tengas, no la tendrás”
El Gran Maestro Levitt trató de definir el talento para el ajedrez en su libro sobre genios del ajedrez. El problema es que aunque su presencia es obvia a los ojos de un entrenador, es imposible decir que es realmente. Uno observa que algunos niños captan el conocimiento del ajedrez rápidamente y lo hacen propio utilizándolo con más efectividad que otros. Calculan con más facilidad y tienen una intuición y una capacidad de estimación de posiciones muy superior a las de sus compañeros. Una característica común es que aprenden pronto a jugar sin tener un tablero ante sus ojos y pueden recordar donde quedan colocadas las piezas tras una serie de jugadas, al final de una variante. Ahora bien, estos indicios hablan de la presencia del talento pero no de la fuerza de juego. Talento no es fuerza de juego, está última es consecuencia de una suma de factores, de las cuales el talento es uno de ellos, y no necesariamente el más importante. El talento es necesario, pero no suficiente para lo que entendemos por fuerza de un jugador.
Para un entrenador con experiencia es fácil distinguir entre talento para el ajedrez y una buena capacidad para memorizar, pero muchas personas se confunden. Muchos niños son rápidos para memorizar una gran cantidad de variantes, sobre todo si les agradan las posiciones que surgen. Pero no muchos pueden poner en práctica lo que memorizan. Para esto el talento es necesario. Es posible desarrollar y mejorar cualquier tipo de memoria, incluyendo la memoria de variantes de ajedrez, a través de ejercicios especiales programados para tal fin. Lo principal es la fuerza de voluntad, la tenacidad y el tiempo.
Los jugadores son como los árboles de frutas. Unos dan frutos sólo una vez al año, y uno puede cultivarlo varias veces al día, pero no lo hará dar frutos antes del tiempo que su propia naturaleza indica. Así los jugadores, tienen su mes para dar frutos y no lo harán antes de eso, por mucho que uno los cultive. El entrenador influye decisivamente en la calidad del fruto, pero no puede hacer que un manzano de peras, ni tampoco que fructifique en un momento que no le corresponda. El entrenador es un colaborador de la naturaleza, tal vez hasta un catalizador, pero debe actuar coordinadamente con ella y no combatir en contra.
Si esta claro que el talento para el ajedrez de un niño es don de Dios, de todas maneras el papel de los padres del joven jugador de ajedrez es muy importante.
Primero que nada, lo más importante es identificar las habilidades naturales de un niño tan pronto como sea posible y crear las condiciones para su realización. De hecho, las habilidades para el ajedrez son obvias tan pronto a un niño se le enseña el movimiento de las piezas y se le explica las formas más primitivas de las reglas básicas de la estrategia del ajedrez.
Antes se descubría a los 5 o 6 años de edad. Bondarevsky decía que su pupilo el futuro campeón mundial Boris Spassky logró su clasificación en la primera fuerza a los 11 años, lo que en 1948 era un gran logro. Hoy día un jugador chino, Bu Xiangzhi, llegó a gran maestro a los 13 años.
Si el ajedrez es un deporte, como hay la tendencia generalizada a reconocerlo como tal, y uno sabe que no se pueden lograr resultados de excelencia en el deporte si nuestros padres no nos dieron una fuerte salud, en consecuencia, buena salud es lo que todos necesitan. Sin ella no se puede hacer progreso considerable en ajedrez, ya que el juego requiere tanto de tenacidad física como psicológica a lo largo de un torneo completo. Este problema es particularmente crítico en México, cuando uno tiene que jugar dos partidas en un día y cada una de ellas de cuatro horas intensas. Grandes torneos europeos son de similares condiciones, así que jugadores de todos niveles tienen que lidiar con esas exigencias y demandas de energía.
Hacer ejercicio intenso tres veces a la semana, mantener hábitos de fortaleza física son importantes y en esto los padres pueden ayudar.
A veces a mis alumnos les recomiendo que no se bañen con agua caliente y que si viajan en autobús urbano (“camión”) o en tren subterráneo (“metro”), viajen parados. En fin, que se “castiguen” un poco y se fortalezcan. No se trata de usar silicio, ni hacerla al fakir o correr en Maratón. Simplemente hacerse fuertes y educar su voluntad. Este debe ser un componente tan importante del trabajo diario como estudiar o analizar sus partidas o ver partidas de grandes maestros.
Para el entonces campeón mundial Garry Kasparov era una ejercicio normal nadar entre 1500 y 2000 metros diarios y a una velocidad bastante rápida. De hecho muchos entrenadores de ajedrez piensan que la natación es uno de los deportes complementarios más efectivos para el ajedrez.
Los padres deben buscar que sus hijos tengan un sistema nervioso fuerte. El clima psicológico es importante, y este es creado por los parientes más cercanos del niño. Si los padres confían en sus hijos, comprenden sus ambiciones y deseos, ellos pueden dar confianza en si mismos a sus hijos. Esto ayuda a fortalecer su sistema nervioso.
Un niño no tiene medios para proveerse de una alimentación adecuada, depende totalmente de la dieta que planifiquen en la familia. Los padres pueden ayudar mucho aplicando reglas que pueden sugerirles los entrenadores sobre que dar de comer y cuando a sus niños. El costo de la comida no se incrementa, sino al contrario, con una dieta planificada.
He observado que algunas madres traen a clases de ajedrez a sus hijos viajando hasta hora y media en transporte público para tomar una clase que dura poco menos de dos horas. Luego retornarán utilizando otra hora y media de traslado. Cuando les pregunto si tal esfuerzo no es muy pesado, una de ellas me dijo: “Mi hijo tiene el sueño de ser un gran ajedrecista”. Esa contestación me recordó a la historia contada por un entrenador soviético que comentaba que una mujer llevaba a su hijo desde la ciudad donde vivían, donde no había un buen entrenador, a otra a 100 kilometros de distancia, para tomar clases con un afamado maestro. No fue hasta que el niño llegó a gran maestro que el entrenador supo el argumento que daba su madre al padre cuando se le cuestionaba tanto esfuerzo por hacer ese viaje diario: “Nadie tiene derecho de matar un sueño”
Había un verso de Gibrán Jalil Gibrán que explicaba que los hijos no son propiedad de sus padres, sino prestamos y responsabilidades que Dios daba. Evidentemente, sólo muy pocos seres humanos son buenos padres. No hay buenas escuelas para ello, excepto las enseñanzas que nos dan nuestros progenitores.
Decía Martí, que había que hacer de la infancia “La Edad de Oro” del ser humano.
Lo que si es muy malo es utilizar a los hijos. Servir a los hijos y no servirse de ellos es la regla sin excepción. Ellos deben cumplir sus propios sueños, no los de sus padres. El tema de los padres de niños deportistas ha provocado una serie de películas muy instructivas al respecto. Las hay de un padre de dos figuras de la natación australiana, otra más de un duelo de padre e hijo como Coachs de equipos de futbol soccer en los Estados Unidos. Otra de un dueño de una fábrica de chocolates donde van castigando a niños altaneros y caprichosos, como la “Bikina”, etc.
Cuando estoy frente a un niño me abordan dos sentimientos: uno de ternura por lo que son y otro de respeto por lo que pueden llegar a ser.
Pero así como se detecta un niño con talento, uno siente un niño que no recibe amor suficiente. Se le ve a primera vista si es cuidado o no. No importa el dinero, ni la calidad de la ropa. Basta ver sus cabellos, el cuidado de su rostro, para saber si tiene una madre amorosa que lo acicala.
Durante un año he tenido el gusto de trabajar con unos niños y jóvenes notables. Todos ellos de gran calidad y calor humano. Parte de mi corazón ha quedado en ello.
En una ciudad de tantos kilómetros de extensión, la más grande del mundo, se que tengo alumnos que viven a grandes distancias y que sus papás y ellos mismos hacen un esfuerzo especial para acudir a la convocatoria de nuestros tributos a Caissa y he correspondido con gran puntualidad y priorizando nuestras citas a otras más productivas económicamente, pero no más agradables al corazón. ¡Hambre es lo que he pasado en esto! Como diría el ahora Gran Maestro Lexy Ortega en nuestras francachelas en Camaguey en la añorada juventud.
Muchos pupilos han progresado a pesar del maestro y otros muchos exageran un poco los servicios que han recibido. El caso es que la experiencia ha sido más enriquecedora de lo esperado. Para aquellos que tienen más experiencia trabajando con jóvenes adultos, entre 17 y 25 años, trabajando con ese grupo etario y en planteles de educación superior por más de 25 años; abordar el trabajo con grupos muy variados, niños desde los 11 años hasta adultos de 50; en un esquema de población abierta, era un reto bastante fuerte. Máxime que se pretendía hacerlo aprovechando el estado del arte de la pedagogía y con un esquema de ingresos tan inestable, sin una relación laboral establecida y con reglas cambiantes. Los apoyos para los alumnos, en algunos aspectos, eran amplios, y en otros, magros. Y las situaciones eran variopintas, como toda primera experiencia y con conflictos diversos.
El caso es que ahora existe una experiencia muy amplia que debe aprovecharse y facilitar la creación de cursos en todo el país y al alcance de niños de todas las entidades.
Es justo reconocer que el modelo no es tan original sino que lo exportamos un poco de San Petersburgo. No creo sea penoso el aceptar que no todo lo que hacemos es original. Me llamó la atención una declaración del GM Silvino García al contestar la pregunta si la Escuela Cubana de Ajedrez seguía influenciada por la soviética y decía que no, que ya era una nueva escuela. Bueno, la Ucraniana también es una “nueva escuela”, aunque todos sus textos y métodos son sólo una versión evolucionada de lo que se trabajaba en tiempos de la URSS.
En los cursos que he dado en los últimos 12 meses, un 70% son con ejemplos de jugadores soviéticos y con más de un 75% de referencias de autores y entrenadores originarios de la URSS, aunque hoy sean Ucranianos, Alemanes o Norteamericanos.
Siento que todo lo creado por un nacido en Cuba o hijo de nacidos en Cuba, ya se haya creado en Santa Clara, La Habana, Miami, Santo Domingo, México o España, es una creación de la Cultura Cubana a celebrarse el 10 de Octubre. Lo mismo es con lo “soviético”. La habanera “Cielito Lindo” fue escrita en La Habana por un campechano, y aunque hable de la Sierra Morena de España, es una canción mexicana.
Para terminar el tema del talento, también es obvio que hay jugadores con talento para ser entrenadores y otros no. Si lo tienes, lo tienes. El ajedrez necesita diversos tipos de profesionales. Se requieren jugadores, árbitros, entrenadores, instructores, monitores, organizadores y promotores, e incluso cronistas y webmasters. Pero poner a cronistas como organizadores, es como querer que un árbitro la haga de entrenador, o un promotor la haga de organizador. Hay personas que tienen “talento” multifuncional y pueden ocupar diversos roles en el ajedrez. Pero seguramente en uno son excelentes y en otros simplemente capaces. El talento especial como que reluce. No lo podemos definir con palabras, pero lo percibe con facilidad la gente. El problema es que si es demasiado brillante, puede tener la suerte de un Lavoisier, que tenía una cabeza que costó un segundo cortarla y en un siglo no se produjo otra igual.

“Si me pierdo, búsquenme en Andalucia o en Cuba”
Federico Garcia Lorca a 70 años de su asesinato.

Santa Cruz a 1 de septiembre de 2006.

De cómo nace el ajedrez en España.


Por MI Raúl Ocampo Vargas.

El juego de ajedrez no surgió de buenas a primeras tal como lo conocemos. Ha recorrido un largo y complejo camino de desarrollo. Los datos histórico nos dicen que el ajedrez, o más bien, el proto ajedrez, existe aproximadamente hace 1,500 años: apareció en la India a fines del siglo V o principios del VI. Este juego, un 70% similar al que hoy jugamos se llamaba chaturanga. Esta antecesor del ajedrez se introduce en Persia y el Asia Central y ahí es modernizado y perfeccionado. Se convierte en el chatrang.
Según investigaciones del profesor G. Murray en su libro “Historia del Ajedrez”, el chatrang era un juego muy interesante, pero los acontecimientos en sus partidas se desarrollan con lentitud. Las piezas y los peones tenían poca movilidad y durante largo tiempo no podían entrar en contacto.
“En el chatrang la apertura era poco interesante, señala el profesor Murray, ya que cada parte podía variar mucho tiempo el orden de las jugadas sin entrar en contacto con el adversario. Para el desarrollo de la fase inicial de la lucha se iban de 8 a 20 jugadas”.
Durante la época del chatrang, entre los siglos VIII y IX, surge la leyenda de que el juego lo inventa un sabio persa llamado Sissa. Ya que el chaturanga y el chatrang utilizaban el mismo tablero de 64 casillas (colocado con casilla blanca o negra a la derecha, indistintamente, pues prácticamente hasta Damiano el Portugués en 1512 no se enfatizó lo de casilla blanca a la derecha), la anécdota de los granos de trigo multiplicándose por dos con cada casilla se ajustaba a ambos juegos. Se dice que en una época el chaturanga, apunto de transformarse en chatrang, se jugaba con dados, y la suerte jugaba un papel importante. Otra diferencia básica es que en la versión inicial del chaturanga no había reinas o damas y cuatro bandos combatían en una partida. El chatrang tiene peones, caballos, alfiles, torres, rey y reinas, pero todas las piezas con un movimiento más limitado.
No había ni coronación, ni enroque, ni toma al paso; ni la Reina tenía el poder del ajedrez moderno. Este surgirá en 1475, en España. Valencia para ser precisos.
Pero primero veamos como el chatrang llega a la península ibérica, para luego ser transformado en el ajedrez moderno.
El MI Ricardo Calvo, investigador meticuloso, nos relata que el cantante persa Zirjab introdujo el ajedrez en la corte del Emir árabe de Córdoba en el siglo IX. Se refiere por supuesto al chatrang. Zirjab /783-857), emigró a España al ser corrido de la corte del Califa Harun ar Rashid a causa de intrigas de sus celosos rivales. Tras algunas peripecias arriba a España en 822, cuando los árabes del cercano oriente y del norte de África habían establecido un magnificente y gran estado musulmán. Córdoba podía ser calificada entonces como la capital cultural de Europa. El nombre Zirjab era un apodó, ya que es el nombre de un ave negro con bello canto. El verdadero nombre de Zirjab era Abul Asan Ali ben Nafi, pero es posible que no recibiera este nombre árabe al nacer pues era un esclavo persa que fue posteriormente liberado. Zirjab viaja a Córdoba para entrar a la corte del Emir al Hakam, pero al llegar recibe la noticia de la muerte del que esperaba fuera su patrón. Pero un colega cantante, el judío Mansur, le asegura que el nuevo Emir Abd ar Arman II, como su predecesor, era un gran amante de las artes. Zirjab y su familia deciden continuar su jornada a Córdoba, donde por su fama en Persia fue recibido como una celebridad. Entre las posesiones que declara Zirjab en las aduanas del emirato se encuentra un chatrang, un ajedrez antiguo, que es el primero que llega a Europa.
Zirjab, hombre culto, se distingue por muchas razones en la corte de Abd ar Arman II, pero entre ellas está el de enseñar a jugar chatrang a los miembros de la corte del emirato de Córdoba.
Leviprovenzal escribe sobre la importancia de Zirjab en el emirato: “Ninguna otra influencia de la delicada y elegante civilización del Califato Oriental podía ser más profundo y directo.
La historia de Zirjab como introductor del ajedrez en Europa esta bien documentada en los artículos de los MI Ricardo Calvo y Hans Ree. Hay una novela histórica escrita por Jesús Greus y publicada en 1978 por Swan en San Lorenzo del Escorial. Ahí Greus sitúa el momento de llegada del ajedrez a Europa en 833.
En Córdoba existe una calle nombrada en honor de Zirjab, y un café actualmente rememora al persa que llevó el ajedrez a Europa. O al menos, propiamente dicho, el chatrang.
Una obra reciente del gran holandés Govert Westerveld: «La reina Isabel la Católica: su reflejo en la dama poderosa de Valencia cuna del ajedrez moderno y origen del juego de damas» (2004), da las bases documentales para afirmar que la versión actual del ajedrez moderno, nace en Valencia, España; en 1475.
El libro “Scachs d'amor” (1475) es la prueba para la Historia del ajedrez, y la estrofa 54 con la descripción original del movimiento moderno de la reina o dama, es la certificación documental para tal afirmación. Esta dice, con autoría de Bernat Fenollar:.
“Mas nostre joch de nou vol enremar se de stil novell e strany a quien be.l mira”
(Nuestro ajedrez quiere engalanarse con un estilo nuevo y extraño para quien lo mira)
Se refiere a la nueva pieza que, al igual que la reina Isabel se le otorga la espada, el cetro y el trono. En el margen derecho se describe el nuevo movimiento de la dama: Diu que la reyna vagie axi com tots, sino Cavall (Digo que la reina tenga el movimiento de todas las piezas excepto el caballo).
El descubrimiento de esa prueba fue producto de años de investigación. Los pasos hacia la verdad del origen del ajedrez moderno, cuando de chatrang pasa al xadrez o ajedrez, empezaron, en realidad, en 1905 cuando el padre Ignasi Casonovas da la noticia del hallazgo, en la real capilla del Palau de Barcelona, de un manuscrito de autoría colectiva de tres escritores, todos ellos valencianos, muy conocidos en la Valencia de las postrimerías del siglo XV: Francí de Castellví, Narcís Vinyoles y Bernat Fenollar. Este bellísimo poema valenciano que había permanecido inédito, por tanto, venía intitulado Scachs d'amor.
Si bien el chaturanga e incluso otras formas de ajedrez descubiertas en Rusia y que datan del año 100 de nuestra era, tienen cierta similitud con el ajedrez moderno, el chatrang es en realidad tan parecido al ajedrez moderno como el hombre de Neandertal al homo sapiens. Entonces el ajedrez descrito por Scachs d’amor y el descrito por Lucena (1497) y Damiano en 1512 y Ruy López es el mismo actual y creado sin duda en Valencia, donde se halla la primera referencia.
Este es el parecer de la mayoría de los grandes historiadores contemporáneos: los malogrados Ricardo Calvo (España) y Chicco (Italia), Áverbach (Rusia), Westerveld y Monté (Holanda), Alió (España), Messenburg y Edre (Alemania), Eales (Inglaterra) y Markl (Portugal), entre otros.
Entre los orígenes del nombre de las piezas, se puede decir que se pierden en la noche de los tiempos. En una revista “Atlántida” de 1919 se encuentra la siguiente nota: “La etimología nos revela el origen persa de algunas piezas, como el alfil, nombre procedente de “pil”, vocablo que en la lengua del Zend Avesta significa elefante. En son de trivial referencia recordaré que el Alfil se denomina el loco, fou, entre los franceses, -y de ahí su gorro de bufón en los diagramas, - y bishop, obispo, entre los británicos. Desearía conocer exactamente algún día las relaciones que haya entre un elefante, un obispo y un loco...”

“Cuando el ajedrez llegó a Andalucía”


La Cultura Islámica y el ajedrez.

Por MI Raúl Ocampo Vargas.

Un viejo amigo, el Dr. Carlos Fruvas, me pidió que escribiera este artículo. El deseaba escribirlo y que apareciese antes de octubre , pero su salud le jugó una mala pasada, pero no queriendo retrasar más su aparición, me solicitó que yo lo realizara.
La situación actual en que la avalancha mediática pareciera querer enfrentar a la cruz contra la luna creciente, como en el medioevo, ha estimulado a que los admiradores de la cultura islámica tratemos de difundir la importancia que ha tenido en la historia y así tratar de concientizar a los que nos rodean a que no juzguen a la ligera y sobre todo se cuiden de generalizaciones.
Me gusta terminar mis artículos en www.inforchess.com con una frase de García Lorca: “Si me pierdo, búsquenme en Andalucía o en Cuba”. Esos dos lugares ejercen fascinación sobre mi desde hace muchos años. De Cuba he escrito ampliamente, y mientras desarrollo este artículo, lo hago con un habano y teniendo, como decía Churchill, a Cuba en los labios. Pero de Andalucía he escrito poco. ¿Que se puede escribir que no se haya escrito antes? Andalucía tiene muchos enamorados y es tierra de poetas, le han cantado por siglos, por milenios. En árabe, castellano y en inglés, Andalucía ha sido loada y referida. Desde Washington Irving pasando por Agustín Lara, desde García Lorca hasta Antonio Machado, Andalucía es elogiada por todos los que la conocen. Para mi, no es solo los verdes campos ni el azul claro del cielo andaluz, sino también el excelso marco que le supieron poner sus habitantes, aquellos con sus origenes en el Africa septentrional, que acertaron imprimir un sello especial a esas hermosas creaciones de la naturaleza, con la mano del hombre y su amor.
Pero como aquí toca hablar de ajedrez, la idea del Dr. Fruvas era relatar la historia de un cantor islámico, un filósofo muy especial. La historia de un hombre que bien pudo ser él que llevara por primera vez a Europa el ajedrez: Zirjab.
Ese relato nos trasladará desde la Bagdad persa del siglo noveno hasta la Córdoba universitaria de Andalucía.
En la revista alemana, Schach-Journal (1/1993), el MI Ricardo Calvo escribió un artículo sobre Zirjab que inspiró al Dr. Fruvas una breve investigación. Poco más pudo añadirse a lo escrito por tan connotada pluma española, el Maestro Calvo en su artículo supo poner al mundo del Islam a la vista de sus lectores ajedrecistas, pero ya que el artículo es poco conocido, es que me atrevo, por petición de Don Carlos, a dar una breve versión de la historia de Zirjab.
Zirjab era un músico persa que destacó ampliamente en la corte de los Cálifas de Bagdad. La noche de los tiempos, que todo lo oscurece, permitió algo de luz a sus biógrafos y sitúan su fecha de nacimiento en el año 783, y la de su fallecimiento en 857. A pesar de gozar de buena posición en la corte de Harun ar Rashid en Persia, la intriga de un poderoso rival, instó a Zirjab a viajar fuera de sus tierras de origen, teniendo a todo el Islam por destino. Zirjab no era el nombre real de nuestro personaje, sino una especie de ápodo que era como un elogio a su voz privilegiada. Zirjab es el nombre de un ave de canto muy especial. El nombre árabe real de nuestro protagonista es Abul Hassan Ali ben Nafi. Además hay que agregar que así fue denominado ya a cierta edad, pues era un esclavo persa liberado que adoptó ese nombre árabe. La vida de Zirjab fue complicada desde un principio y se puede decir que los obstáculos con que se topó en la vida sirvieron para templar sus talentos y pasar a la historia en más de una manera, como los verdaderos grandes. El caso es que Zirjab parte de Persia , ya con una buena fama de músico, a ofrecer sus servicios a las diferentes cortes islámicas, la fuente de trabajo natural en la época para los artistas. En el año 821, a los 38 años, una edad ya difícil en esos tiempos para reiniciar una vida lejos de su patria, escribe al Emir de Córdoba, Al Hakam I, buscando un lugar. Ya Zirjab, con su familia, había recorrido todo el Africa Islámica, además de que había oído de la belleza de Andalucía y del poder de los moros en Europa. Así Zirjab arriba a la España de los emires, cargando entre sus preciadas posesiones un juego de ajedrez. Cuando Zirjab llega a Algeciras, camino de Córdoba en 822, lo reciben con la noticia de que su presunto mecenas, el Emir Al Hakam había fallecido. Ya por retornar , recibe un mensajero que antes de morir había enviado Al Hakam, el cantante judío Mansur. Este le aseguró que el nuevo Emir Abd ar Rahman II, también era un amante del arte, como su ilustre predecesor. Esto convenció a Zirjab a reanudar el viaje a Córdoba, donde fue recibido, gracias a la fama que le precedía, como un rey.
La Andalucía que descubre Zirjab, era una tierra fértil, con los aromas exquistos de la India, combinados con las mejores características de todo el Islam, exuberancia como en la provincia persa de Ahwaz, con playas como las de Aden, un clima templado como Yemen, y una aire y una temperatura como el mejor lugar de Siria. El Islam, desde Istambul hasta Córdoba, era un paraíso sobre la tierra. La sequedad que ahora tiene la tierra Andaluza, no existía hace mil años. Era un jardín hermoso. Un poeta escribió: “Que divino es, para la naturaleza sensible de un poeta, estar bajo el cielo español”. El nuevo emir Abd ar Rahman II era un sibarita, muy lejos de la vena guerrera de sus antecesores. De vez en cuando, si las circunstancias lo obligaban, emprendió combate con los reyes cristianos en el norte, pero lo hacía contra toda su voluntad. Amaba a Córdoba y no podía estar mucho tiempo fuera de ella. Un intelectual, favoreció la vida universitaria de Córdoba y se rodeo de artistas y sabios. Fue uno de los que iniciaron el verdadero florecimiento de el Al Andaluz, que abarcaba una extensión mucho mayor que la región que hoy denominamos Andalucía. En los siglos noveno y décimo, Córdoba, posiblemente, era la ciudad más grande del mundo.
Zirjab no sólo destacó como músico y cantante. Fue maestro en diferentes disciplinas, destacando incluso en la cocina. Su influencia en la música de su tiempo fue muy grande, con innovaciones en la técnica de la época. Además, difundió las maneras cortesanas de la Persia Islámica, que destacaban como las más refinadas del mundo árabe. Cooperó en dar a conocer la cultura, ya entonces milenaria, de Bagdad en Andalucía, contribuyendo a la elevación de las artes en la España musulmana. Curiosamente, introdujo la costumbre de que los alimentos no fueran injeridos desordenadamente, sino primero la sopa, luego las hors d’oeuvre, un platillo principal de carne o pescado, terminado con algo dulce, como postre, y un licor. Nada más faltó que recomendase fumarse un habano mientras se tomaba un poco de café. Pero no fue tan afortunado para conocer los habanos. También favoreció la moda de cortarse el pelo, de ponerse cremas y fue el primero en promover el uso de la pasta dental. Introdujo los pasatiempos persas, como el polo, y por supuesto el ajedrez, y se supone se lo enseño a todos en la corte de Córdoba. Incluso introdujo algunas supersticiones, como el temor a los espejos rotos y al número trece, o triskaidekafobia. Logró un amplio éxito económico. Lamentablemente, a pesar de haber sido esclavo él mismo, llego a recorrer las calles de Córdoba con un séquito de 100 esclavos.
Sobre el ajedrez, algunas tradiciones discuten si fue él o Muqtabis de ibn Hayyan el primero en traer el ajedrez a Europa. Realmente no hay una prueba decisiva, excepto algunas declaraciones legales de lo que traía Zirjab al arribo de las aduanas españolas, pero como la personalidad de Zirjab fue tan importante para Córdoba, la mayoría de los cronistas lo favorecen. Según un artículo de Hans Ree publicado en New in Chess en 1996, hay un libro moderno sobre Zirjab, escrito en 1978 por Swan en San Lorenzo del Escorial, y ahí cita que Zirjab encargó en 833 a tres mercaderes judíos que le trajeran juegos de ajedrez, lo que señala que once años después del arribo de Zirjab aún no se elaboraban juegos de ajedrez en Córdoba. El mismo Ree dice que aunque no pudo encontrar una prueba irrefutable de que Zirjab introdujo el ajedrez a Europa, se sintió hechizado por la historia de este personaje, descubriendo en él una importancia histórica notable y que sus investigaciones le dieron más de lo que él esperaba.
En el noreste de Córdoba hay una calle con el nombre de Zirjab, incluso en esa calle puede uno encontrar un café bar con el nombre de Zirjab. Ree mismo cita varias enciclopedias de Andalucía donde se atribuye a Zirjab la introducción del ajedrez a Europa. Si no fue Zirjab, no cabe duda que era la persona digna de tener ese honor. Zirjab fue muy importante para la historia de Córdoba. Como hecho curioso quisiera agregar que, a causa de su éxito, Zirjab también tuvo celosos rivales en España y que estos lo atacaron a través del ajedrez. Uno de ellos era el poeta diplomático Al Gazal, quien sárdonicamente llamó al ajedrez “satánico y sucio” , en uno de sus poemas. Seguramente para mortificar a Zirjab, ya que todos en Córdoba relacionaban el ajedrez con el célebre músico. A su muerte, en 857, Zirjab era extremadamente rico y estimado. Sus ocho hijos y dos hijas, todos músicos, permanecieron en la corte y eran muy honrados y apreciados.
Cuando elaboraba el material para realizar la serie de televisión “El Juego es Pensar”, quise dedicar un programa a Zirjab, pero algunos “asesores” de la producción recomendaban no meter mucha historia en una serie que más bien estaba dedicada a enseñar los conocimientos básicos sobre el ajedrez. Sabiendo lo limitado del tiempo disponible para desarrollar el curso, solo diez programas de 45 minutos cada uno, tuve que aceptar. En mi imaginación veía las bellas imágenes de Andalucía del siglo noveno, el marco de la mezquita de Córdoba, e incluso, trasladandonos a Granada, la excelsitud del salón Dos Hermanas como escenario de una partida de ajedrez. Al menos pude ver en la serie las escenografías que recuerdan a la Andalucía en alguna forma. Zirjab no solo era ejecutante, sino compositor y poeta, hubiera sido espléndido contar con su música como fondo de un programa sobre su vida y el ambiente de la corte de Abd ar Rahman II. Me imagino sus jardines repletos de animales exóticos, jirafas, rinocerontes y aves cantoras, un auténtico zoológico como lo describen las crónicas de la época. Poco queda ya de ello, de la grandeza de los emires en Córdoba, destacando la Gran Mezquita. De la España musulmana su mejor recuerdo esta en la Alhambra de Granada, la que ha inspirado a tantos. Según Ree en su artículo, solo quedan unos 500 musulmanes en Córdoba y de la mezquita de Abd ar Rahman II la mayor parte ha dado paso a la Catedral. Zirjab supo llevar la influencia de la civilización refinada del Califato oriental a Córdoba y dejo un sello que la patina del tiempo va ocultando poco a poco. Pero basta la fama de la Universidad de Córdoba y recordar que gracias a ella llegó a nuestra cultura la herencia griega y de los llamados clásicos, y pensar que cuando una gran universidad existía en Andalucía, en el resto de Europa se vivía una existencia salvaje, donde aún algunos guerreros bárbaros se pintaban de verde en Alemania y bebían en los cráneos de sus enemigos.
Ahora que algunos hablan de los musulmanes como si fueran terribles, parecen olvidar que son herederos de una cultura milenaria y avanzada como ninguna en el mundo. La luz de Andalucía iluminó Europa durante siglos y los orgullosos herederos de la España de ultramar, debemos recordar que prácticamente todos los latinoamericanos tenemos una fuerte y rica herencia de la España islámica, que duró ocho siglos y que dejo una huella en nuestra raza y cultura que hace de los árabes nuestros hermanos en el camino de los siglos. Si una vez va a un restaurante de comida árabe y ve en el menú un platillo llamado Zirjabi, acuérdese de Zirjab, que fue quien lo creo. El maestro del ajedrez en Córdoba.

“Si me pierdo, búsquenme en Andalucía o en Cuba”
García Lorca.

Naucalpan , Estado de México a 25 de septiembre de 2001.

El Decálogo del Ajedrecista según el Dr. Ariel Mengarini.


1. Diviértase.

2. Dejese caer.

Levantese sobre la maleza. Agite la cabeza y recupere su perspectiva si a mirado tanto en la madera que ya no puede más ver el bosque por los arboles.

3.No espere demasiado.
No se tome tan en serio, que no va a ser un Kasparov. Actué con desenvoltura

4. Manténgase en contacto con sus sentimientos y si es posible este al tanto de los de su contrincante.


5. Evite el derrotismo.

6. Juegue a tiros de alto porcentaje.

7. Juegue constructivamente.
Actúe, no reaccione. Póngase a cargo, al mando. Constructivo aquí tiene el mismo significado que una prueba constructiva en matemáticas, una prueba que toma la esencia de cualquier cosa en la que uno trabaja, no algún truco reductio ad absurdum ( en ajedrez, decidir no por eliminación) , sino un proceso lógico que refleja la estructura esencial del problema..

8. No sobrestime su posición.

9. Tome tiempo extra en terrenos tácticamente traicioneros.

10. Evite blunders.
¿Qué es evitar blunder? No jugar si una búsqueda del “ply” siguiente. La mayoría de los blunders no vienen e analizar jugadas adelante, ellos vienen de pasar por alto la réplica.

Notes que están acomodados para que sean fáciles de recordar. Los primeros cinco se refieren a la psicología, los cinco últimos más directamente al ajedrez.



El Dodecalógo de Predicament.

1. No se excite.
2. Voluntad a ganar.
3. Conquiste sus inhibiciones ajedrecísticas.
4. Concéntrese
5. No desperdicie tiempo.
6. ¿Espectadores? ¡Cuidese!
7. Juegue objetivamente al score.
8. Jamás es demasiado tarde a rendirse.
9. El pasado está muerto, el presente vive para el futuro.
10. Enfoque su atención a los resultados, no a los métodos.
11. El mundo esta repleto con trabajos artísticos.
12. Haga lo mejor que usted pueda, su oponente es también humano.

Pronosticar Futuros Campeones.


(En celebración a los 75 años del nacimiento del Gran Maestro Internacional Arturo Pomar Salamanca)
Por MI Raúl Ocampo Vargas.


Evaluar si un niño puede llegar a ser un gran campeón de ajedrez o no, ha sido una cuestión que ha preocupado a entrenadores durante décadas.
Investigando alrededor de ese tema la bibliografía a mi alcance, me llamó la atención un libro escrito en España hace exactamente sesenta años, donde se dedica un capitulo al examen psicotécnico de un prodigio infantil del ajedrez. El libro se titula “La vida de Arturito Pomar” escrito principalmente por Juan M. Fuentes y Julio Ganzo. Su edición respondía a que en ese año de 1946 ganaba el título de Campeón de España un joven de 15 años nacido en Palma de Mallorca el 1 de septiembre de 1931, hace casi 75 años exactos.
El examen Psicotécnico fue realizado como consecuencia de que el joven Arturo había tenido malos resultados en las rondas finales de torneos largos. Fue el caso, que este eventual descenso de juego, fue considerado como agotamiento cerebral, y el Dr. Alekhine, a la sazón Campeón Mundial, se encargó de lanzar la principal voz de alarma, asegurando que de seguir el mismo tren, Arturito corría el peligro de llegar a la nulidad.
El Comité Olímpico Nacional de España, a petición del padre del maestro, Juan Pomar, llama a un eminente psiquiatra de Madrid, Dr. Escudero, para someter al niño a un examen. Posteriormente se le unió otro especialista de Barcelona, que se hallaba “en ruta” y quiso presenciar el caso.
El reconocimiento duró un mes y versó especialmente sobre problemas matemáticos y algunas preguntas de índole diversa, así como estudios de psicología experimental, en aquel entonces, de la Escuela Alemana, consistente en la visión de objetos imaginarios en determinadas manchas de tintas (Rorschach).
Por ejemplo, los problemas que le pusieron para resolver mentalmente, sin ayuda de papel y lápiz son como los siguientes (tomados literalmente del libro citado):
Problema número 1.
Un señor gana 20 pesetas diarias y gasta 14 en las 24 horas. ¿Cuánto tiempo necesita para reunir 300 pesetas? Tiempo de reflexión: 2 minutos.
Problema número 2.
Un árbol, al primer año de sembrado, crece 8 cm. Al segundo año tiene 12 cm. Al tercero tiene 18 cm. Al cuarto, 27 cm. ¿Cuántos centímetros tendrá al quinto año? Tiempo de reflexión: 7 minutos.
Otro problema.
5-6-8-11-16-23-34-47…
Averiguar los dos números siguientes a esta serie, siguiendo la misma progresión que guardan las cifras dadas. Tiempo de reflexión: 7 minutos.
Y algunos problemas similares. En el libro se anota: “Ni que decir que el resto de los problemas no resintieron más de dos minutos al cálculo del pequeño ajedrecista y el eminente Dr. Escudero le premió con la calificación de sobresaliente, añadiendo que es un superdotado y puede jugar al ajedrez en todos los torneos que desee, con la seguridad de que no sufrirá ningún trastorno”.
Pero veamos el dichoso informe facultativo, que como fue publicado, no creo que viole ningún derecho a la privacidad del maestro. En cambio es muy ilustrativo de la manera de pensar de aquella época sobre como evaluar “un prodigio”.
Informe Facultativo.
“Don José Antonio Escudero Valverde, Doctor en Medicina y Cirugía, Especialista Diplomado del Ejército, por oposición, Jefe de la Clínica Psiquiátrica Militar de Ciempozuelos, Urgencia de Madrid, Especialista de la III Asamblea de la Cruz Roja Española, Director del Sanatorio Psiquiátrico “Villa Josefina” de Madrid, Académico C. de la Real Medicina de Madrid, etc., Colegiado en Ejercicio con el número 6.389 y residencia en esta capital, calle de Serrano, número 50, tiene el honor de informar, a instancia de la Delegación Nacional de Deportes, sobre el estado psíquico y capacidad del niño Arturo Pomar Salamanca.
Fecha de realización del informe: 15 de noviembre de 1945 (Pomar tiene en ese entonces 14 años y dos meses de edad).
Estudio Genealógico de la Familia Pomar Salamanca.
Antecedentes Familiares Maternos.- Abuela: baja, más bien regordeta, carácter sintónico (agradable). Se dedicó a las labores de su casa.
Madre: delgada, estatura corriente, vivaracha, inteligente, muy comunicativa, tendencia a la extroversión.
Antecedentes Familiares Paternos.- Abuela: alta, inteligente, buen carácter, también extrovertida.
Abuelo: muy tranquilo y gordo; de la nada hizo fortuna, y en un revés del negocio se arruinó. Hombre comunicativo y bonachón, confiado, siendo este el motivo de su fracaso.
Los hijos se dedican a trabajos de oficina; carácter apacible, sintonizan bien con el ambiente.
El padre, hombre emprendedor. Al tener el revés de fortuna de su familia, trabajó como conductor de automóviles, en un principio, y más tarde como empleado principal de la casa donde prestaba sus servicios.
Constitución pícnica, tendencia a la extroversión, comunicativo y afable.
Tiene cualidades de dibujante; sobre todo facilidad para las copias y retratos a lápiz y pluma.
Antecedentes Personales del Peritado.- Nació el niño Arturito Pomar Salamanca de padres casados a los veinticuatro años; su nacimiento se verificó a los diez meses de contraído el matrimonio. El parto fue normal, pesó al nacer cinco kilogramos, comenzando el infante a andar a los dieciséis meses, e iniciarse en el lenguaje a los diez. Criado con lactancia materna, fue siempre despabilado, desarrollándose los reflejos de succión, aprehensión, risa y llanto normalmente. La evolución psíquica fue normal, siendo característico del niño su extraordinaria capacidad retentiva.
Animados los padres por el interés del niño en aprender las letras, fueron enseñándoselas, llegando a conocerlas antes de los cuatro años.
Al colegio de párvulos comenzó a ir a los cuatro años y medio, y en muy poco tiempo aprende a leer. Pasa las primeras nociones escolares, adelantando rápidamente a los niños de su edad, y al año siguiente fue el primero en la clase donde aprendían niños de edad cronológica superior en dos o tres años al peritado…
Exploración Somotospsíquica del Peritado:- Niño de contextura física en relación con la edad que posee. Talla, 1.44 ms. Pesa 36 kilos. Perímetro torácico, 68 cms.
Su constitución, aún sin estar totalmente definida por la temprana edad; la gracilidad de los miembros, el óvalo de la cara y la distribución del panículo adiposo, parece ha de responder a la de sus antepasados…
Exploración Psíquica.- …
Elegimos como prueba base para el método de examen de la inteligencia, la escala de Stanfor-Binet, revisada por Fermann y Merrill. Su resultado ha sido el siguiente:
Franquea los tests correspondientes a las edades cronológicas inferiores a la suya íntegramente.
Los de adultos medios son igualmente franqueados sin obstáculos.
En los adultos superiores encontramos los siguientes resultados.
En I. – Resuelve íntegramente el tests, a excepción de la prueba tercera (completar frases), de Minkus, donde emplea ocho minutos en vez de los cinco admitidos para las tres frases, no dando, por tanto, lugar a efectuar más que las dos primeras frases.
En II.- En la prueba primera correspondiente al vocabulario, se aprecian varios fallos por incomprensión de las palabras. En la prueba sexta, consistente en la repetición del pensamiento de un trozo escogido, aunque da la idea general del mismo, se observa la ausencia de frases complementarias…
Otras Pruebas Practicadas.- Se le han practicado también las pruebas que para la selección de superdotados se emplean en el Instituto Nacional de Psicotecnia de Madrid.
Consta la totalidad de la prueba de ocho tests, con valoración independiente entre sí y que sumados los resultados, los puntos globales pueden llegar a ascender a un total de doscientos setenta…
El número de puntos obtenidos en su totalidad, en esta prueba de superdotados, es de doscientos veintitrés, correspondiente a un grado de superdotación bastante elevado, máxime teniendo en cuenta la poca edad del peritado, la circunstancia de haber aprendido el dialecto mallorquín y el desconocimiento, en consecuencia, de multitud de vocablos castellanos, por haber residido solamente dos años en la Península.
Consideraciones a los resultados de las Pruebas Psicométricas.
Los resultados obtenidos con la prueba base Termann han sido confirmados por el resto de los tests, con la pequeña variación del psicodiagnóstico de Rorschach.
El peritado tiene:
a) Edad mental de adultos superiores.
b) Se trata de un superdotado por aparecer las siguientes cualidades notables:
c) Gran atención concentrada con resistencia a la fatiga.
d) Memoria reproductiva igualmente muy desarrollada.
e) Juicio y razonamiento exactos.
f) Capacidad de cálculo extraordinaria.
g) Imaginación muy viva preventiva, sobre todo para lo visual.

Conclusiones
1. En el momento presente no se descubren en el peritado alteraciones somatopsíquicas de ninguna clase.
2. Las pruebas psicométricas acusan un estado mental que corresponde a adultos superiores.
3. Se trata de un superdotado.
4. Las facultades psíquicas más desarrolladas están en relación con el desenvolvimiento del juego que practica.
5. En el momento presente no existe contraindicación alguna que le impida participar en las pruebas oficiales que anualmente se verifican.
6. Es conveniente, para el total desenvolvimiento de la personalidad psicofísica del peritado, estudie idiomas y ciencias abstractas, así como la práctica de los deportes bajo control.

Y firma el Dr. José A. Escudero Valverde.

Aunque se requeriría demasiado espacio hacer la relación de todas las pruebas a que fue sometido, al leer el estudio con ojos de la tecnología actual, se ven como muy “rudas” y como que no iban al meollo del asunto. En opinión de algunos psicólogos (no psiquiatras) especialistas en aspectos educativos y en aplicaciones de la psicología al deporte en general y al ajedrez en particular, de origen cubano y con gran experiencia en trabajar con ajedrecistas superdotados; el joven Pomar sufría de algunas influencias familiares, principalmente por parte del padre, que son clásicas hoy en día, como fuentes de desordenes en el desarrollo de la personalidad del futuro Gran Maestro.
Parece ser que la psiquiatría en España en 1945 tenía gran influencia de la escuela alemana favorecida por el régimen nazi (esto no se refiere a la prueba de Rorschach, pero si a otras que se le hicieron a Pomar que tienen relación con la frenología), por lo que sospecho de la efectividad del Instituto Nacional de Psicotecnia mencionado y sus pruebas para detección de superdotados.
Los exámenes hechos a ajedrecistas precoces en la Unión Soviética difieren, en los mismos años, en mucho a los que le fueron practicados a Pomar.
El Maestro Internacional Francisco J. Pérez, con quien converse en La Habana hace unos quince años sobre el tema y que conoció muy de cerca al niño Pomar, mencionaba que los continuos halagos, la mitificación de la personalidad y sobre todo el deseo de algunos “manejadores y representantes” de Pomar de congraciarse con el franquismo, provocaron un ambiente enajenante para el joven campeón de España.
El caso es que, a las luces de la información asequible, al niño superdotado español no se le trató de manera adecuada y por ello no alcanzó el nivel que su capacidad le hacia normal aspirar. No llegó a ser el Capablanca español que se esperaba, si bien durante varias décadas fue el personaje más eminente del ajedrez de su país.
Pablo Morphy, Capablanca, Pomar, Carlos Torre y muchos otros de cepa hispana que han destacado a temprana edad en el ajedrez mundial han compartido el sino de que las sociedades de su país no les brindaron los apoyos que correspondería a sus talentos, a diferencia de los niños precoces de otras latitudes. Pero hay que aceptar que la historia del ajedrez está repleta de historias de niños prodigio que han tenido una vida difícil y en muchos casos triste.
Cuestiones fundamentales por resolver son las maneras adecuadas de detectar talentos y de cómo apoyarlos adecuadamente.
Los niños superdotados en ajedrez enfrentan dos enormes principales obstáculos: sus padres y sus maestros; además de un buen número de obstáculos secundarios, en donde los gobiernos y federaciones no son menores.
Cuando menos, por parte de los entrenadores, es responsabilidad el prepararse para al menos no ser parte del problema del niño, sino parte de la solución. Ya que los entrenadores escogen trabajar con niños talentosos, tienen mayor deber con ellos que los mismos padres, que por cuestiones aleatorias se topan con un hijo superdotado y a veces se les vuelve una “papa caliente” que desquicia a toda la familia; que por una parte no escogió enfrentar tal problema, si no que “les cayó del cielo”.
En la extensa bibliografía de ajedrez existen numerosos trabajos sobre como evaluar jóvenes ajedrecistas, destacando los trabajos de Zlotnik, Krogius y Zak. Afortunadamente en la URSS dieron mucha importancia al tema y en sus universidades prepararon a especialistas en psicología educativa que a la vez eran jugadores de nivel internacional y por esa dualidad supieron “analizar” a los niños prodigio del ajedrez ruso de manera más adecuada que la realizada con Pomar por parte del Dr. Escudero Valverde, sin que al afirmar esto no quiero decir que el mencionado psiquiatra no hiciera un trabajo valioso, sobre todo tomando en cuenta las limitaciones de su época, su ideología, su entorno político y su desconocimiento de los puntos finos de la formación psicológica específica del ajedrecista.
El tema me parece fascinante y espero no cansar al lector si lo retomó en base a otros libros interesantes con los que me he topado recientemente.

“Si me pierdo, búsquenme en Andalucía o en Cuba”
Federico García Lorca.


Santa Clara a 8 de agosto de 2006

Un Programa de Estudio para realizarse via Internet. El sistema Vaisman.


Por MI Raúl Ocampo Vargas.

Después de algunos resultados más bajos de lo esperado en las participaciones infantiles y juveniles en Sudamérica y Centroamérica por jugadores mexicanos, y aunque haya quienes nieguen que se ha apoyado a los representantes (por ejemplo, todos los jugadores que fueron por parte de la Asociación del D.F, fueron con sus gastos pagados, y muchos de otros estados hay evidencias que también lo fueron, lo que no obsta para que en algunos estados sean los padres los que aporten los fondos. Creo que los padres de niños “patrocinados” debieran aceptar que si se ha apoyado en este sentido a sus hijos, si bien yo creo que el apoyo debía ser de otra manera más efectiva y completa. Esta claro que el ajedrez capitalino ha recibido en 2005 y 2006 un fondo muy considerable, que estimo arriba de los $150 000 dólares, y en otras entidades como Michoacán y Morelos el ajedrez ha recibido apoyos gubernamentales cuando menos por una cifra similar.) surge la inquietud de que no se apoya técnicamente a los jugadores. Si bien no hay un entrenador nacional, hay varios de nivel estatal que trabajan en los cuatro puntos cardinales del país, por lo que no se debiera notar la falta de un entrenador nacional, máxime que sería difícil ubicarlo en una ciudad o necesitaría ser trashumante, dado lo amplio del territorio nacional. Más bien se necesita una coordinación de entrenadores y un sistema que permita la atención de los jugadores prometedores. Tal vez, la posición de un entrenador nacional debiera ser temporal y enfocada a competencias específicas. De cualquier manera, dado el escaso consenso nacional, me temo que un entrenador nacional no sería aprovechado por muchos jugadores que preferirían continuar con su entrenador habitual. Tal vez atendería a los jugadores que no son apoyados por sus entidades, principalmente de estados donde hay poca o nula actividad de ajedrez y sus autoridades no responden en su apoyo.
Pero ¿Cómo debiera ser un programa de tipo nacional? Necesariamente a distancia, y con un modelo diseñado hace años por el MI Alexander Vaisman (apoyado por los GM Gulko, Greenfeld, Alterman y el mismisimo Garry), y que tuvo un éxito relativo via internet y ha sido replicado, con diversas modificaciones, en varios países.
El programa consiste de cuatro partes. Evaluación y valoración del alumno, el currículo principal, estudios del medio juego, la estrategia y la apertura, y tutoría personalizada.
El entrenador en jefe o nacional tiene que involucrarse en las siguientes tareas de acuerdo a las fases:
Primera Parte.
Revisar las partidas de los cuatro torneos previos de cada jugador (aproximadamente 30 partidas), y realizar un análisis completo de cada jugador con sus debilidades, fortalezas y puntos salientes.
Enseñar al estudiante a analizar sus propias partidas.
Sugerir el material publicado apropiado para auxiliar a cada estudiante (libros, revistas, artículos, software, o material en sistema computacional o video).
Sugerir el mejor entrenador para cada estudiante basado en las necesidades individuales en relación con la habilidad de cada entrenador.
Segunda parte.
El currículo principal.
Clases interactivas con los entrenadores.
El Estudio de partidas clásicas.
Análisis de partidas y anotación de ellas (principalmente las propias partidas).
Construcción de un repertorio de aperturas, base para alcanzar un confortable medio juego.
Como usar la computadora.
Psicología en Ajedrez y Desarrollo del pensamiento creativo.
Táctica.
Mejoramiento de la Técnica de Finales.
Tercera Parte.
Estudios del medio juego, la estrategia y la apertura.
Cuarta Parte.
Tutoría personalizada.
Curso personalizado para cada estudiante.
Planeación especial apuntada a corregir las debilidades de cada jugador al mismo tiempo que se desarrollan sistemáticamente sus ventajas relativas. Esto se logra a través de la coordinación del entrenador en jefe con el entrenador personal del jugador.
Para implementar este sistema via Internet se necesita un buen grupo de entrenadores que sean hábiles trabajadores ante las computadoras, y un entrenador en jefe que, además de un amplio conocimiento del ajedrez y una cultura general sobresaliente, tenga una gran experiencia y conozca el medio lo suficiente para evaluar entrenadores.
Los cursos a distancia no son fáciles. Existen muchas complicaciones para dar seguimiento personal y cumplido a los alumnos que están en otras ciudades. Tuve la experiencia de manejar un curso de 20 personas y, por alguna extraña razón, tres jugadores no recibían sus lecciones y su material a tiempo, incluso tomó el triple de lo normal hacer su evaluación. El curso fue un desafío administrativo y lo realice un solo año, a pesar de que económicamente era rentable, ya que en ese entonces no pude solucionar el llevar un archivo de más de 10 personas. Y si lo limitaba a 10 personas no era rentable, pues el número clave era de 20. No pude resolverlo y quede mal con tres alumnos, a quienes sólo les cobre la inscripción, pues no encontré la forma de continuar dandoles el servicio.
Para emprender esto a nivel nacional, hay que estar preparado para atender al menos 150 alumnos, y, dada la experiencia que tuve en mi curso via email, se necesitarían al menos 8 entrenadores para brindar un servicio adecuado. Y eso contando con que ya he ido resolviendo algunos problemas a base de prueba y error. Pero si un grupo emprendiera la tarea por primera vez y sin contar el acervo de material que tengo de ajedrez en archivos de computadora (más de 200 clases en cada uno de los tres niveles de fuerza y una colección de posiciones instructivas tipo Dvoretsky de más de 10 mil posiciones), se requerirían unos 15 entrenadores, pues no podrían coordinar trabajos de más de 10 alumnos cada uno.
No creo que haya muchos que se echarían a los hombros tal tarea y sería difícil reclutar al equipo, dado las grandes dificultades y al enorme trabajo de arranque. Por lo pronto, los entrenadores que pudieran estar capacitados para la tarea de entrenador en jefe, que considero son los MI Dionisio Aldama, Dennis Verduga, Roberto Martín del Campo y él que esto escribe, no creo aceptarían tal encargo. En el caso de tres de los mencionados, y me incluyo, estoy totalmente seguro de que no lo harían, y mucho menos con la actual administración de la Federación.
Ahora bien, un entrenador en jefe necesita alguien que apoye en la selección de prospectos, pues hacer esta exploración requiere conocimientos y habilidades muy diferentes a las de entrenar. ¿Cómo seleccionar entonces quienes recibirían las tutorías? No es adecuado seleccionarlos a través de eventos, sino por varios parámetros, sobre todo en muchachos mayores de 20 años, pues si no los seleccionados serían sólo jugadores muy hechos y con compromisos que impiden un total involucramiento en un plan de entrenamiento como el descrito. Me temo que la corrupción imperaría y los dedazos serían la norma, pues no tenemos un comité confiable para evaluar en quienes se debe invertir el esfuerzo y los recursos. Máxime que hay muchos jugadores que reciben apoyos económicos y no lo declaran públicamente, lo que lástima a quienes andan haciendo gestiones y laboran para que reciban apoyos, que aunque a veces mal dirigidos, son por lo general bien intencionados por parte de los ajedrecistas que se dan a la tarea de pedir apoyos para otros a las autoridades. Ya de la buena fe de estas últimas, dudaría mucho en suscribirla.
El caso es que soluciones hay y no requieren de más dinero del que ya hay. El problema es que falta liderazgo en el ajedrez mexicano, pues este no ha emanado de un consenso general, sino a través de un sistema viciado que impide que los ajedrecistas se autogobiernen. Cada ajedrecista debiera tener una manera directa de decidir quien liderea el ajedrez del país o de su entidad o ciudad. El sistema indirecto es muy malo, por eso en otras instituciones no se utiliza, sólo en lamentables casos como sucede con el del ajedrez. Es como si para elegir Presidente de la República sólo votaran los que tuvieran empresas de más de 1000 empleados. Sólo unos cuantos votarían. A nadie extrañaría que un líder emanado del voto de unos cuantos, menos del 1% de las personas a quien se pretende encabezar, no tenga apoyo ni cuente con el consenso y la aportación de los que integran el grupo. No hay liderazgo simplemente porque nadie reconoce ni legitimidad, ni representatividad a un líder que con una veintena de votos pretende dirigir a varios miles de ajedrecistas.
En si el problema no es técnico, ni monetario, es de liderazgo y causado por un sistema indirecto para elegir representantes. Así que ni siquiera se puede culparlos por ello, cuando mucho lamentar que hay quien cuando puede agarrar, agarre. Lo malo es darles la oportunidad, pues a esta clase de llamado sólo acudirán personajes “muy selectos”. Esto causa oligarquías, corrupción, y un servicio deficiente por parte de una organización que bien a bien no es sostenida por los que supuestamente la integran. Esto tuvo su origen hace más de 50 años y el mal persiste. Aquellos polvos han traído estos lodos.

Ciudad de México a 30 de agosto de 2006.

Si me pierdo búsquenme en Andalucía o en Cuba.
Federico García Lorca.
A 70 años de su asesinato.