19 nov. 2008

AVISO.

Dentro de unos días se renovará el contenido del blog y se borrarán los archivos que tengan más de tres meses, salvo una breve selección. Si a un lector le interesa algún artículo especial grabelo antes del 25 de noviembre.
Artículos míos escritos y publicados en Internet, en diversos sitios e idiomas desde 1998 se han concentrado en un CD que pongo a la venta. Informes solicitarlos a mi email chesscom@hotmail.com

Para Autodidactas.

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Sistema Zukertort.
Sistema Merano y Antimerano.
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Motivos Geométricos Tácticos según Chepukaitis.
Cada uno de los cuadernos $15 pesos mexicanos.
Muestras gratis en enlaces solicitados.

Falta de Pericia y Turbulencias.


Una tragedia reciente, muy sentida, ha recibido semejante explicación. Muy ilustrativa.
Por supuesto que la pericia, la mano experta, debe guiar el rumbo de cada acción importante. Y puede ser de vida y muerte el confiar a una persona no experta una tarea delicada.
Pero como se dice en un dicho, no tiene la culpa el ignorante, sino el que le da el mando de una nave.
Un aficionado al ajedrez se quejaba de que no le pagaron un trabajo muy especializado de ajedrez y se llamaba engañado. Pero el engañado era él mismo, que sabedor de que no tenía la capacidad para realizar tal trabajo, lo había aceptado, lo que era en cierto modo un fraude. Lo curioso es que algunos dicen que él no estaba consciente de no estar capacitado, cosa de la que tengo mis dudas, pero en todo caso, el que lo contrató, fue el verdadero culpable. La causa de la causa es la causa de lo causado, dice el precepto legal más reconocido.
Muchas veces me llegan personas que me dicen que no entienden porque no progresan en ajedrez, que siguen los consejos de sus entrenadores. Pero luego resulta que tales entrenadores son personas que a veces son buenos jugadores, pero que no tienen estudios de pedagogía, psicología, o enseñanza general del ajedrez, ya sea formal o informal; ya sea en una universidad o en la universidad de la calle. Entonces el error está no en la falta de pericia o en las turbulencias, sino en haberlos contratado sin asegurarse que no fallaran en los momentos críticos por falta de pericia y “las malditas turbulencias”.
Una vez dijo, un muy buen aficionado al ajedrez, que el “metro”, el tren subterráneo de la Ciudad de México, había tenido un accidente a pesar de todos los sistemas preventivos, por culpa de “La maldita lluvia”.
Un padre de niño ajedrecista decía que su hijo fracasó en un magno evento, por culpa de la falta de pericia del entrenador y por la fuerza de los oponentes de sus hijos. O sea por “falta de pericia y la maldita fuerza de los contrarios”.
Bueno, al entrenador lo contrató él, y la fuerza de los oponentes era la esperada. Entonces el culpable fue él mismo. Atentó contra el desempeño de su hijo, aunque seguramente por ignorancia para saber seleccionar al entrenador o por pagar uno barato.
La FIDE ha tratado de establecer un parámetro para evaluar entrenadores, lo mismo las diferentes federaciones. Algunas han tenido éxito, pero muchas otras no. La peor manera de hacerlo es de una manera similar a los de otros deportes, cuando el ajedrez es mucho muy diferente de las demás disciplinas o actividades deportivas. Muchas veces se ha discutido hasta que punto el ajedrez es un deporte y aunque se ha aceptado universalmente que es un deporte, también se ha reconocido que tiene un 90% de características que lo hacen diferente a todos los demás, por lo que la manera de preparar y evaluar a entrenadores de otros deportes es inaplicable al ajedrez. Sistemas como los que usa la CONADE, como el SICED, tienen utilidad formal y burocrática, pero ninguna real para el ajedrez en lo que se refiere a calificar entrenadores de ajedrez, como se hace notorio al examinar sus manuales de capacitación.
Pero sin embargo, ha sido un paso importante, que habría sólo que redireccionar y evolucionar, no desechar del todo.
Pero aunque universidades o grandes colegios de profesionales avalen a un profesional, la mejor medida es la demanda de sus servicios, la vox populi, la evaluación general y sobre todo la apreciación personal del contratante, apoyado en muchos filtros para estimar su pericia.
Si falta pericia entonces, el culpable no es otro que él que lo pone al timón del futuro nuestro o de la persona a quien estimamos.
Ya sabemos quien es el culpable entonces, “él que lo hizo compadre”.

Bora Kostic en México (Segunda parte).

Según relataban, el Lic. De la Parra y el Lic. Joaquín Medina Zavalía; alumnos que frecuentaban con mayor asiduidad las clases con el GM Kostic; el principal instrumento del maestro era una colección de cuadernos con notas sobre posiciones determinadas para mostrar los llamados, por él, “modelos mentales”. Su frase favorita era: “La palanca en el lugar adecuado logra las mas grandes cosas”.
Una característica que al principio no gustó a los que contrataron a Kostic era su exigencia de trabajar sólo con adultos. A los que entonces contaban con menos de 20 años de edad, simplemente no los admitió, pretextando que no tendrían la cultura suficiente para entenderlo. Se hizo excepción, en parte nada más, con Abel Pérez Herrera, pero de hecho el entonces joven de 16 años no participó más que en tres sesiones. Tres sesiones que Don Abel confesaba treinta años más tarde, habían cambiado totalmente la concepción que tenía del ajedrez.
El más joven del grupo era el recién graduado en Derecho, el zacatecano Joaquín Medina, que ya se había ganado su lugar para competir contra Alekhine y Kashdan en el próximo evento, el Primer Torneo Internacional de la Ciudad de México. La gran preparación en diversos temas que poseía el maestro de Zacatecas, le ganó el inmediato respeto del GM Kostic y lo hizo pronto su alumno favorito.
Medina era de los que pensaban que el trabajo duro y el estudio arduo eran la clave del desarrollo en ajedrez. Estudiaba el libro de correcciones que al Hanbuch de Bilguer hiciera el GM Hans Kmoch, el famoso “Nachtrag” editado en 1930 en Alemania.
Kostic, más influenciado por la escuela eslava de Chigorin, Alapin, Schiffers y Petrov, no respetaba la manera ortodoxa de pensar de los alemanes, si bien tenía mucha influencia de la escuela de Viena, que preconizaba la división en partes de las posiciones de ajedrez, más que el pensamiento sistémico total de los rusos. Kostic tenía una mezcla de ambos, aunque priorizaba el estudio de la táctica ante todo.
Uno de los servios que mejor expreso la manera de pensar de los jugadores del grupo al que pertenecía Kostic, fue Vladimir Vukovic, cuyos libros “El arte del ataque” y “El arte del sacrificio” han llegado a nuestros días y son muy populares en sus traducciones al inglés. Kostic en su continuo viajar, no dejó manuales tan amplios como los de Vukovic, pero tuvo mucha influencia en la escuela servia a la que pertenecieron Gligoric, Matanovic, Matulovic y Marovic.
El caso es que Kostic enfocaba su manera de enseñar en adiestrar a sus alumnos a reconocer las posibilidades tácticas y a desplegar sus piezas hacia donde tuvieran mayor coordinación en ataques al rey. Casi desconocidos para él eran el seguimiento de temas estratégicos y la técnica en el Final, que más se le había desarrollado en la práctica al enfrentar a otros Grandes Maestros durante años, que por un estudio concienzudo de la última fase de la partida.
Aún asi, Kostic, en su práctica magistral, mostró en varias partidas una maestría en los finales, aunque no cercana de la altura de un Lasker, Rubinstein o Capablanca.
De aperturas, poco o nada, excepto tres esquemas, enseño a los mexicanos, aconsejando a Medina que se olvidase del Nachtrag del Handbuch de Kmoch y recomendándole en cambio estudiar The Game of Chess de Tarrasch y el libro del match Capablanca vs Lasker, con apuntes por el mismo Lasker. Pero su libro de cabecera era el del Torneo de Nueva York 1924, escrito por Alekhine.
Pero sus cuadernos de posiciones y su manera de valorar posiciones a base de las relaciones de piezas, es decir su colaboración entre ellas hacia sus ataques, o defensas del rey.
Cada semana establecía para cada alumno una serie de metas a cumplir, que debían ser parte de las metas mensuales, y les repartía posiciones para analizar que suponía ayudaría a lograr las metas semanales. Decía que la clave no era que tanto se estudiaba, sino que se estudiaba y como. Poco estudio pero bien enfocado lograba más, la palanca aplicada en el punto preciso.
La experiencia que daba el estudio de las posiciones cuidadosamente elegidas, era real porque se podía apreciar la diferencia de hacerlo bien o no, mientras que afirmaba que si en una posición no se podía prever lo que sucedería muchas jugadas después, no se podía obtener experiencia de ella, porque uno no alcanzaba a ver las consecuencias de un acto bueno o malo, o sea escapaba de su horizonte de aprendizaje. Por eso no gustaba de enseñar juego posicional, porque era casi imposible distinguir las consecuencias de una elección. Decía que ese sentido “posicional” era la enorme diferencia de Lasker, Capablanca y Alekhine, los grandes campeones, de los meros mortales como él, Bora Kostic.
La humildad en ese sentido del GM serbio era lo que lo inclinaba al ajedrez más asequible del dominio táctico y a no meterse en la cuestión posicional. La táctica, el aprovechar los errores del enemigo, el no cometer errores tácticos simples, y el colocar sus piezas a donde más trabajen, la paciencia en esperar el error del contrario, provocándolo al acosarlo con sus piezas, sin arriesgar mucho, no ceder espacio con las negras y tratar de tomar el máximo con las blancas, era toda la doctrina de Kostic y en su ejecución práctica, con precisión y cuidado, era lo que lo hacía Gran Maestro y por eso lo transmitía.
Las sutilezas y los planes posicionales elaborados, eran, según él, para los grandes estudiosos con un talento sobrenatural de los Alekhines y Capablancas. No para seres humanos como él.
Buen artesano de alto desempeño, no un gran artista, era su modesta identificación. Sus lecciones eran de tres horas diarias y durante seis meses sin descanso, con una decena de alumnos de edad y fuerza similar. El resto de su tiempo lo empleo dando simultaneas y pláticas generales sobre temas de ajedrez , además de sesiones informales analizando partidas recientes con sus alumnos.
En total no excedía de las seis horas diarias, siete días a la semana, y cada 21 viajaba a ciudades cercanas a una exhibición, tomándose el día libre después de sus simultaneas que nunca duraban más de dos horas.
A veces, no más de dos veces a la semana, recordaría Medina, Kostic bebía un poco más de lo normal, y sólo una vez faltó a la sesión habitual por sentirse indispuesto tras una noche de excesos. Aunque no se le podía clasificar como alcoholico, si se le vio muy nostálgico y taciturno por breves temporadas y comentando que añoraba regresar a Europa, pero en general era muy optimista y bromista.
Su mayor alegría fue ver editado sus manuales, que esperaba que de alguna manera lo harían conocido a la posteridad.
Desgraciadamente, tras hacer una breve encuesta, sólo tres ajedrecistas mexicanos, de más de cuarenta cuestionados, entre los 25 y los 75 años de edad, sabían quién era Bora Kostic, y sólo dos sabían que estuvo dando clases en México.
Por ello esta serie de artículos sobre el tema, basados en notas que me diera el Lic. Medina en 1973, cuando el Gral. Pamanes Escobedo, gobernador de Zacatecas, pretendía volver a publicar los manuales, pero que por problemas de salud del Lic.Medina, quedo inconclusa la intención y yo no contaba aún con la experiencia para realizar la obra sin el apoyo del Lic. Medina.

14 nov. 2008

Las partidas de Mexicanos en la Olimpiada comentadas

En "Maestro de Ajedrez en escuelas" tendrá una crónica de partidas comentadas de Mexicanos en Dresden. Aqui presentaremos pronto avances, este pendiente.
No se olvide que las suscripciones a la nueva revista se cierran pronto.

8 nov. 2008

¡El GM Lernier Dominguez, Campeón Mundial de Blitz!


La maravilla de Güines, Cuba; el GM Dominguez se impuso a una pleyade de GMs para ganar mas de 50 mil dólares y el título de Campeón Mundial de Blitz. Reseña completa en "El Maestro de Ajedrez en Escuelas" número 1.

Bora Kostic en Mexico


Los ocho meses de Bora Kostic en México.
Primera Parte.
Uno de los mas notables trashumantes del ajedrez mundial fue el Gran Maestro Bora Kostic (se pronuncia Kostich), considerado, junto al GM Milán Vidmar, uno de los dos mejores jugadores de Yugoslavia de su tiempo. Por estos días se realiza el Torneo Internacional en su memoria en su ciudad natal.
Nacido el 24 de febrero en 1887 en Vrsac, Serbia, en Yugoslavia, recorrió todo el mundo dando exhibiciones, clases o compitiendo en torneos.
En una de sus giras, a los 44 años residió por ocho meses, de 1930 a 1931 como entrenador en México.
En 1930 se realizó el Torneo Internacional de Niza, Francia; en el que Kostic ocupó el cuarto lugar y participaron Grandes Maestros como Edgar Colle, Savielly Tartakover y Eugene Znosko Borovsky. Participó, representando a México el capitán José Joaquín Aráiza, a quien se le había encomendado la contratación de un gran maestro europeo por parte del Jefe de Instrucción Militar, el General Joaquín Amaro, considerado el creador del ejército mexicano moderno y futuro presidente de la Federación Mexicana de Ajedrez dos años más tarde.
Araiza, se decide invitar a Bora Kostic, pues contaba con la exitosa experiencia de haber dado clases en Argentina durante dos años, a partir de 1913 en la Academia Militar de ese país.
Kostic entre sus laureles tenía el de haber vencido en 1911 al campeón americano Frank J. Marshall y posteriormente al GM vienés Rudolf Spielman,
Durante su estancia de ocho meses trabajo con los mejores jugadores militares del país como el mismo Capitán Araíza, el Mayor Manuel Soto Larrea, el Capitán Francisco Javier Vazquez, todos ellos seleccionados para jugar en el Primer Torneo Internacional de la Ciudad de México en que participarían los Grandes Maestros Alexandr Alekhine, campeón del mundo, e Isaac Kashdan, uno de los mejores jugadores de los Estados Unidos.
También estaba en sus tareas el preparar a un equipo de jugadores amateurs que competirían en el torneo por equipos de exhibición durante la Olimpíada de los Angeles 1932, evento que ganaría el equipo mexicano delante de siete países, incluídos los equipos de amateurs de Cuba y Estados Unidos.
Kostic preparo programas de estudio para un grupo de 14 jugadores, con la cooperación de varios profesores militares de diversas carreras que trabajaban para el General Amaro. Entre ellos destacaban los médicos militares, el entonces Teniente Coronel Dr. Francisco Raúl Vargas, mi abuelo materno y quien sería el Director del Primer Torneo Internacional de México y el entonces Mayor Dr, Jorge Meneses Hoyos, distinguido médico yucateco que actualmente se considera uno de los más grandes hijos del estado de Yucatán.
Ambos plasmaron las enseñanzas de Kostic y desarrollaron instructivos que fueron muy útiles para los alumnos mexicanos del gran maestro yugoslavo. A pesar de las responsabilidades que sus grados en el ejército representaban y a pesar del poco tiempo que podían dedicar al ajedrez, los cinco militares mencionados se mantuvieron entre los mejores jugadores del ajedrez mexicano por más de dos décadas, destacando Araiza que 36 años después aún se colocaba tercero en el campeonato nacional, tras 25 años de ser campeón nacional. En 1964 seguiría representando a México en la Olimpíada en Tel Aviv.
Varios alumnos de Kostic, no eran militares, sino civiles becados por el General Amaro en vista de su talento. Entre ellos podemos citar al Lic. Abel Pérez Herrera y al Ing. Joaquín Camarena López Portillo, que en la década de los años 1940, se mantuvieron entre los mejores de México, Camarena incluso fue campeón del DF en 1971 y formó parte del equipo que, representando a México, ganó el Campeonato Centroamericano y del Caribe en Guatemala en 1971, completando el equipo con el fallecido Dr. Carlos Escondrillas Medina, el MF Alberto Campos Ruíz, el MN Benito Ramírez y el que esto escribe,
Por su parte Abel Pérez Herrera formó parte del equipo de México que en 1966 quedó segundo lugar en el Campeonato Centroamericano y del Caribe realizado en Puerto Rico, como compañero de equipo del MI Mario Campos López, el MF Armando Acevedo Milán, el MN Joaquín Medina Zavalía (otro alumno de Kostic y competidor del Torneo Internacional de México, ya mencionado).y el Sr. Angel Benson.
Las enseñanzas de Kostic dejaron una huella que duró firme más de quince años y de manera más leve en alumnos que destacaron a edad avanzada, varias décadas mas. Era común oir hablar a sus alumnos de las recomendaciones de Kostic.
Varios ejemplares de los instructivos de Kostic me fueron legados por mi abuelo materno, que además de colabiorar en su edición, posteriormente fue director de la Revista Mexicana de Ajedrez de 1934 a 1935, publicando algunos artículos que el GM Kostic le enviaba desde Europa.
En la Segunda Guerra Mundial Kostic fue encerrado en el campo nazi de concentración en Gran Beckerek (Zrenjanin), pero sobrevivió y continuo intercambiando correspondencia con mi abuelo hasta su muerte en abril de 1959. Bora Kostic, el Gran Maestro, falleció el 3 de noviembre de 1963 en Belgrado.
Los cuadernos instructivos de Kostic fueron reeditados en 1941 en un tiraje de sólo 140 ejemplares y son aún más raros de conseguir que los editados 10 años antes. Sólo muy contados coleccionistas los conocen en México, si bien en el Manhattan Chess Club de Nueva York observe que poseían varios ejemplares en 1979.
En 1986 intente publicar una nueva edición con la SEP al mismo tiempo que el libro del GM Carlos Torre Repetto, “El Desarrollo de la Habilidad en Ajedrez”. Por cuestiones presupuestales se dio prioridad a sacar el tiraje de 10 mil ejemplares del libro del genial yucateco, dejando en segundo turno al Instructivo de Kostic, turno que nunca llegó. Espero que pronto, con las facilidades de las computadoras y como mero documento histórico, se pueda reeditar, aunque hay muchos otros libros importantes de la historia del ajedrez mexicano que también es importante rescatar, aunque de menos mérito técnico que el de Kostic, si con mayor significancia para la memoria histórica del país.
Por lo pronto, del GM Bora Kostic y su paso por México, aun tengo mucho que escribir,

6 nov. 2008

Pronto, la nueva revista.

La revista "Maestro de Ajedrez en escuelas" saldrá pronto y los que quieran inscribirse en promocion gratuita hasta el 25 de noviembre favor de escribir a tech.zek@gmail.com aclarando que quieren "Version en español".